El lema de los Juegos Olímpicos de este año es Inspirar a la próxima generación. Durante las últimas dos semanas, el mundo ha seguido cómo los atletas —en su mayoría mujeres y hombres menores de 30 años— desafían las limitaciones físicas para batir récords y romper nuestras suposiciones sobre lo que es posible. Qué momento tan ideal para celebrar la ambición y el potencial de los jóvenes en este Día Internacional de la Juventud. La resiliencia de estos jóvenes atletas es un recordatorio conmovedor de los millones de otras mujeres y hombres jóvenes que, con igual empeño, persiguen oportunidades que les permitan alcanzar su potencial.
Lamentablemente, en muchos países este potencial no se está haciendo realidad. Con 75 millones de jóvenes desempleados en todo el mundo, encontrar un empleo podría considerarse en sí mismo una hazaña olímpica. Los responsables de políticas advierten de una «generación perdida». Sin embargo, lo contrario también es posible. Los jóvenes son el recurso más importante para los países y las empresas. Ellos darán forma al futuro de nuestras economías. Algunos construirán la próxima Apple, desarrollarán nuevas innovaciones y se convertirán en emprendedores empresariales o sociales. Solo necesitan las habilidades adecuadas y la confianza que proporciona conseguir ese primer empleo.
En Oriente Medio y el Norte de África, donde opera nuestra organización —Education for Employment (EFE)—, la mitad de la población es menor de 24 años, pero los empleadores tienen dificultades para cubrir puestos de trabajo y ampliar sus negocios debido a la escasez de jóvenes con las competencias necesarias. Esta «brecha de competencias» existe en la mayoría de los mercados del mundo, especialmente en los mercados emergentes.
Para revertir esta tendencia, debemos fomentar una mayor colaboración entre empresas, gobiernos e instituciones educativas, y desarrollar programas de educación y formación a medida para jóvenes desempleados, vinculados a oportunidades laborales concretas.
Ahmad, un joven egipcio, confirma los resultados de este enfoque. Explica que, gracias a la formación en competencias y a la oportunidad de un primer empleo, «encendimos nuestro motor y descubrimos cosas en nosotros mismos que nunca supimos que existían».
Cuando veo una ceremonia de entrega de medallas olímpicas y observo cómo los jóvenes de ambos sexos irradian alegría por sus logros, me recuerda el brillo que vi en los rostros de los primeros 30 jóvenes de Túnez que se graduaron el pasado mes de julio con las competencias adecuadas y la confianza necesaria para comenzar su primer empleo. En el Día Internacional de la Juventud , unámonos y comprometámonos colectivamente a ayudar a millones de personas más a dar ese primer paso hacia una vida mejor.
Autora: Jamie McAuliffe es presidenta y directora ejecutiva de Education for Employment y miembro del Consejo de la Agenda Global del Foro Económico Mundial sobre el Desempleo Juvenil.
En la imagen: jóvenes entrenan voleibol en la favela Complexo do Alemão de Río de Janeiro. En el último día de los Juegos Olímpicos de Londres 2012, el mundo mira hacia Río de Janeiro y Brasil, que serán sede de los Juegos Olímpicos de 2016. REUTERS/Ricardo Moraes

