Durante décadas, los investigadores han demostrado las numerosas formas en que los padres pueden influir positivamente en el desarrollo de sus hijos. Esto incluye cuánta confianza tienen, cómo les va en la escuela y cómo se relacionan con sus amigos
Se ha prestado mucha menos atención al impacto de las relaciones de los niños con sus hermanos y hermanas, pese a que la mayoría de las personas crecen con al menos un hermano y suelen pasar más tiempo entre sí que con sus padres o amigos.
Nuestra investigación en la Universidad de Calgary y la Universidad de Toronto muestra que los hermanos, al igual que los padres, pueden influir de manera considerable en el desarrollo mutuo. Hemos descubierto, por ejemplo, que el cariño y el apoyo de un hermano mayor pueden impulsar el desarrollo del lenguaje del hermano menor y su comprensión de la mente y los puntos de vista de los demás.
En un nuevo estudio, publicado hoy en la revista Child Development, mostramos que los hermanos también pueden desempeñar un papel en el desarrollo de la empatía.
Descubrimos que los niños amables, comprensivos y solidarios influyen en sus hermanos para que actúen y se comporten de manera similar. Y si a uno de los hermanos le cuesta ser empático, pero tiene un hermano con sólidas habilidades empáticas, con el tiempo logra volverse más empático.
Estudiar la empatía entre hermanos
Un niño que demuestra sólidas habilidades empáticas es capaz de mostrar cuidado y preocupación por quienes lo necesitan.
Aprender a ser empático en las primeras etapas del desarrollo puede poner en marcha fortalezas para toda la vida en el trato amable, respetuoso y comprensivo hacia los demás. Los niños empáticos se convierten en amigos, cónyuges y padres empáticos.
En el contexto de la investigación, estudiamos la empatía observando cómo responden los niños pequeños ante un adulto que finge estar disgustado porque han roto un objeto muy querido, se han golpeado la rodilla o se han pillado un dedo en un maletín.
Nos interesa cómo evolucionan las habilidades empáticas con el tiempo y si la empatía de un hermano influye en el desarrollo de la empatía del otro.
Lo importante de esta investigación, recién publicada, es que pudimos eliminar la influencia de los padres para atribuir directamente al hermano (y no a los padres) el desarrollo de las habilidades empáticas de un niño.
Los hermanos menores también influyen
Solemos pensar que los hermanos mayores influyen más en los menores que a la inversa: los hermanos mayores tienen más experiencia y conocimientos.
Sin embargo, nuestra investigación ha revelado que tanto los hermanos menores como los mayores contribuyen de manera particular al desarrollo de la empatía de los demás.
Los hermanos mayores pueden ser modelos para los menores y viceversa: los hermanos menores con sólidas habilidades empáticas pueden ser modelos para sus hermanos mayores.
Si uno de los hermanos es empático, el otro se beneficia.
¿Y qué hay de las diferencias de edad? ¿Importa que un hermano sea mucho mayor que el otro?
En nuestro estudio, la diferencia de edad entre los hermanos no superaba los cuatro años. Sin embargo, observamos que, en las familias donde la diferencia de edad era mayor, los hermanos mayores influían más en los menores.
Así que, cuanto mayor es la diferencia de edad, mejor pueden los hermanos mayores dar ejemplo de comportamientos empáticos.
También descubrimos que los hermanos menores no influían significativamente en sus hermanas mayores.
Los padres no son los únicos que influyen en el desarrollo de los niños. Los hermanos también. Y las relaciones entre hermanos no se limitan a la rivalidad, la animosidad, los celos y la competencia por la atención de los padres.
El desarrollo infantil es cosa de toda la familia.

