La última edición del Índice Global de Brecha de Género, publicado por el Foro Económico Mundial, confirma una mayor igualdad en Suiza. Pero aquí, como en otros países, las mujeres todavía no conquistan las cimas de la política.
Según el Índice, la igualdad en la política ha mejorado en Suiza en los últimos años; el país ocupa ahora el puesto 13.º en este ámbito (y el 10.º en general). Este avance se hizo especialmente notable desde 2008, gracias al creciente número de mujeres “en la cúspide” (actualmente, tres de los siete ministros del Consejo Federal son mujeres).
Sin embargo, en comparación con otros sectores (empleo, educación y salud), la igualdad en la política sigue siendo baja. Solo el 29 % de los miembros electos del Consejo Nacional de Suiza y el 19,6 % del Consejo de los Estados son mujeres. Además, las mujeres representan, de media, solo el 25 % de los parlamentos cantonales y el 23,7 % de los ejecutivos cantonales en Suiza (Oficina Federal de Estadística, 2012).
La participación de las mujeres en la política también es baja. En 2011, solo el 46 % de las mujeres (frente al 51 % de los hombres) votó en las elecciones federales (Selects – FORS, Lausana 2012). Es cierto que esta brecha se ha reducido desde 2007. No obstante, las mujeres también están menos inclinadas a presentarse como candidatas a los puestos políticos de máximo nivel. En 2011, solo el 32,7 % de los candidatos eran mujeres, sobre todo en la izquierda.
¿Por qué, entonces, las mujeres, como el oxígeno, escasean cada vez más a mayor altitud? Sin duda, porque la vida de una mujer en la política aún exige la resistencia de un alpinista. Si consideramos la sociedad y la división del trabajo, requiere mucho más esfuerzo ir al trabajo, cuidar de la familia y asistir a las reuniones de comisión.
Como mujer en política, también hay que lidiar con el hecho de que parte de los medios se centrará en el aspecto físico, convencidos de que las políticas dedican su tiempo a acicalarse. Además, ser mujer en política implica contribuir a desarrollar ideas a lo largo de la propia carrera. Es con este espíritu de cooperación que dediqué mucho tiempo a trabajar junto a mi amiga y antigua colega en el Consejo de los Estados, Liliane Maury Pasquier.
Al trabajar para que la sociedad facilite el progreso de las mujeres, las animo a seguir en su empeño por llegar a la cima.
Autora: Maria Roth-Bernasconi es miembro del Consejo Nacional de Suiza y expresidenta de Femmes Socialistes Suisses.
Imagen: Un relojero ajusta el mecanismo de un reloj en la sede de una empresa de relojería de lujo cerca de Ginebra. REUTERS/Denis Balibouse

