En la historia reciente, han sido pocos los líderes mundiales abiertamente gais.
Por eso, cuando el primer ministro de Luxemburgo, Xavier Bettel, y su homóloga serbia, Ana Brnabić, fueron fotografiados juntos con sus parejas, fue un momento importante para la diversidad en el poder y la política.
La instantánea de Bettel y su esposo, Gauthier Destenay, junto a Brnabić y su pareja, Milica Đurđić, se tomó en Luxemburgo, antes de una visita de Estado de dos días.
El encuentro es una de las pocas ocasiones en que se ha fotografiado juntos a dos líderes mundiales LGTBI.
Mientras que muchos usuarios de Twitter citaron la imagen como un signo de progreso, otros señalaron que todavía queda mucho trabajo por hacer para mejorar los derechos de las personas lesbianas, gais, bisexuales, transgénero e intersexuales de todo el mundo. Serbia no reconoce legalmente las parejas del mismo sexo, y Brnabić ha afirmado que quiere que se la juzgue como política y no como activista.
Trabajar para reducir la discriminación es un ámbito clave para el Foro Económico Mundial. Este año, colaboró con empresas globales en una iniciativa que pretende impulsar la inclusión de las personas LGTBI. Existe un incentivo económico, además de uno moral, ya que un estudio de ONUSIDA de 2017 estima que el coste mundial de la discriminación contra las personas LGTBI asciende a 100 000 millones de dólares al año.
En Europa, algunos líderes ofrecen un camino a seguir. Bettel es el primer jefe de gobierno de la Unión Europea que se ha casado con una pareja del mismo sexo mientras ejercía el cargo.
Otros líderes LGTBI incluyen a Jóhanna Sigurðardóttir, elegida primera ministra de Islandia en 2009; a Elio Di Rupo, primer ministro de Bélgica desde 2011, y a Leo Varadkar, elegido para dirigir Irlanda en 2017.
«El progreso a menudo parece demasiado lento», publicó en Twitter el periodista británico Benjamin Butterworth, junto a la foto de Bettel y Brnabić y un emoji de arcoíris. «Pero es real, y merece la pena celebrarlo».


