Umar Saif es fundador del Saif Center of Innovation (SCI) y miembro del Global Agenda Council on Pakistan.
Las altas tasas de abandono y las bajas tasas de matrícula son obstáculos formidables en Pakistán para alcanzar la educación primaria universal.
Pakistán tiene el segundo mayor número de niños fuera de la escuela del mundo. Además, de los 6,8 millones de niños en edad de educación primaria que no asisten a la escuela en Pakistán, el 60,3 % son niñas, que a menudo se ven obligadas a abandonar los estudios por la pobreza, las limitaciones culturales y la falta de escuelas más cercanas a sus hogares.
Pakistán tiene algunas de las tasas más bajas de finalización de la educación primaria para niñas en Asia Meridional. Solo el 53,4 % de las niñas en Pakistán logra completar la educación primaria, frente al 57,1 % en Bangladesh y al 94,3 % en la India.
Este problema es mucho más grave en el caso de las mujeres de zonas rurales, donde la infraestructura de transporte no está bien desarrollada. Un estudio reciente informó de que la tasa de abandono de las niñas en zonas rurales de Pakistán aumenta del 23,1 % al 37,7 % si su escuela se encuentra a más de 2 km de su casa.
Una vez fuera de la escuela, las niñas tienen oportunidades muy limitadas de acceder a material educativo o instrucción. Como resultado, cuando abandonan la escuela primaria, vuelven a caer en el analfabetismo y la incapacidad para el cálculo. Existe una gran necesidad de mejorar esta situación ofreciendo a las niñas de nivel primario instrucción fuera de la escuela, de bajo costo y de fácil acceso.
Con los años, los teléfonos móviles se han convertido en la fuente más importante de información y comunicación en Pakistán. Cada vez están más extendidos, incluso entre los hogares de bajos ingresos. De hecho, Pakistán tiene una de las tasas de penetración de telefonía móvil más altas de Asia Meridional (65,4 %) y algunas de las tarifas más bajas de la región.
Los teléfonos móviles pueden facilitar el aprendizaje en cualquier lugar y en cualquier momento. Las estudiantes que no pueden asistir a la escuela por limitaciones culturales o por inaccesibilidad geográfica pueden escuchar clases y estudiar desde casa. Las niñas semialfabetizadas que abandonan la escuela pueden usar contenidos educativos para mantenerse en contacto con el material didáctico y conservar sus habilidades de cálculo y de alfabetización.
Las iniciativas de aprendizaje móvil (o M-learning) en el mundo en desarrollo han arrojado resultados positivos: en Pakistán, la iniciativa de la UNESCO para mejorar la retención de la alfabetización mediante SMS en Punjab ha tenido bastante éxito. La University of the Philippines Open University ya ofrece cursos formales de móvil basados en SMS en inglés, matemáticas y ciencias. En la India rural, el proyecto MILLEE utiliza con éxito juegos móviles para mejorar las habilidades de inglés de los alumnos de educación primaria. Estos logros apuntan a la idoneidad de los teléfonos móviles como medio de instrucción para estudiantes de esta edad.
El aumento del acceso a la educación es un área prioritaria para el Global Agenda Council on Pakistan este año. El uso de la tecnología, especialmente de las plataformas de aprendizaje móvil, puede ser un factor clave para la educación primaria en Pakistán.
Imagen: teléfonos móviles expuestos en una tienda que vende teléfonos móviles de segunda mano. REUTERS/Erik de Castro


