Los desafíos de América Latina para 2015

Los desafíos de América Latina para 2015
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La corrupción se ha considerado desde hace tiempo un problema importante para América Latina —quizá el más importante de todos—. Por ello, no sorprende que nuestros encuestados la hayan identificado como la principal preocupación a la que se enfrenta actualmente la región, seguida de la educación y el aumento de la desigualdad.

Pero, para Alicia Bárcena Ibarra, secretaria ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe de las Naciones Unidas (CEPAL), «las instituciones nacionales y subnacionales de la región ya han experimentado cambios profundos para seguir fortaleciendo sus capacidades en materia de transparencia y rendición de cuentas». En 2012, el gobierno de Ecuador aplicó medidas sistemáticas contra la corrupción, entre ellas un aumento de los salarios policiales; posteriormente, esto se tradujo en que el país ganara cuatro puntos interanuales en el Índice de Percepción de la Corrupción anual de Transparency International. El índice más reciente también mostró que Uruguay se ha convertido en el país menos corrupto de América Latina y ahora está a la par de Estados Unidos.

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Aunque los encuestados del gobierno situaron la corrupción como su tercer mayor desafío, los representantes empresariales la colocaron en el primer lugar de sus prioridades. En cualquier caso, está claro que el fortalecimiento de las instituciones y del Estado de derecho debe seguir siendo una prioridad en la agenda de gobernanza de la región.

«Necesitamos un mayor equilibrio entre el Estado, los poderes legislativo y judicial, la sociedad civil y el sector privado, que son fundamentales para el cambio».

Unas instituciones honestas y equilibradas serán esenciales para que América Latina pueda abordar sus preocupaciones financieras. Bárcena Ibarra subraya la necesidad de políticas que transformen las economías informales en formales. Aunque las microempresas y las pequeñas y medianas empresas abarcan más del 70 % del empleo, que a menudo es informal, contribuyen muy poco al PIB de la región.

Al mismo tiempo, debe reducirse la persistente brecha en la distribución de los ingresos mejorando la equidad educativa en cuanto a los resultados, el acceso a las tecnologías de la información y la comunicación y la integración social. La Encuesta de este año muestra que los latinoamericanos consideran que la educación es el factor más importante para salir adelante en la vida.

Si bien el reconocimiento de la importancia de la educación ha impulsado a los gobiernos a aumentar los recursos públicos destinados al sector, del 3,4 % del PIB en la década de 1990 al 5,3 % en 2011, Bárcena Ibarra insiste en que urge mejorar la calidad, dar mayor relevancia a la formación técnica y ampliar la cobertura de la educación preescolar, secundaria y terciaria.

«La formación técnica y profesional son ámbitos educativos que han quedado rezagados, tanto en términos de inversión pública como privada. Nuestra sociedad no estimula suficientemente el conocimiento, la innovación y la tecnología. Sin acuerdos importantes entre las instituciones públicas y privadas, las necesidades del mercado laboral y la tecnología moderna no se vinculan con la educación técnica».

La inversión en la formación de capital y en infraestructura es una «prioridad máxima para la región», que ha dependido en exceso del consumo y las exportaciones. «En esta desaceleración de la economía, América Latina es extremadamente vulnerable al contexto externo. La única manera en que nuestra región puede contrarrestarlo es mediante inversiones, tanto públicas como privadas».

Las inversiones actuales representan el 21,7 % del PIB continental, niveles que, según afirma Bárcena Ibarra, no bastan para cubrir las necesidades de infraestructura, educación y salud. En comparación, las inversiones en Asia alcanzan el 40 % del PIB, mientras que en la OCDE se sitúan entre el 32 % y el 36 %.

El informe Outlook on the Global Agenda 2015 ya está disponible.

Este artículo fue escrito para el informe Outlook on the Global Agenda 2015, del Foro Económico Mundial, a partir de una entrevista con Alicia Bárcena Ibarra.

Autora: Alicia Bárcena Ibarra es secretaria ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe de las Naciones Unidas (CEPAL).

Imagen: Escobas colocadas por miembros de la organización no gubernamental Rio de Paz (Paz Río) en el Congreso Nacional como forma de protesta en Brasilia, el 28 de septiembre de 2011. Se colocaron un total de 594 escobas, que representan el número de congresistas del país, en la Explanada de los Ministerios para simbolizar la necesidad de «barrer» la corrupción del Congreso Nacional de Brasil. REUTERS/Ueslei Marcelino

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