Los miembros transgénero de la comunidad religiosa anglicana, formada por 85 millones de personas, contarán ahora con el apoyo de la Iglesia de Inglaterra, tras la publicación de directrices para celebrar ceremonias de bienvenida.
La Iglesia de Inglaterra, donde se originó la tradición anglicana, ha avanzado en los últimos años hacia una mayor aceptación de las personas lesbianas, gais, bisexuales y transgénero (LGBT+), incluso abordando el acoso homófobo en las escuelas.
Las ceremonias públicas pretenden afirmar la nueva identidad de las personas trans que practican la fe, según las directrices publicadas en el sitio web de la Iglesia.
Julian Henderson, presidente del comité que elaboró las directrices, dijo que la decisión estaba «basada en las Escrituras».
«Tenemos absolutamente claro que todo el mundo está hecho a imagen de Dios y que todas las personas deben ser bienvenidas en su iglesia parroquial», dijo Henderson en un comunicado.
«Estas nuevas directrices ofrecen una oportunidad, basada en las Escrituras, para que las personas trans [...] puedan conmemorar su transición en presencia de su familia de la iglesia», añadió.
Las nuevas directrices indican que los ministros deben dirigirse a los miembros trans por el nombre que hayan elegido, aunque algunos tradicionalistas de la Iglesia de Inglaterra sostienen que el género no puede cambiarse porque Dios lo asigna.
La comunidad anglicana en su conjunto está dividida desde 2003 porlas disputas sobre género y sexualidad entre las iglesias miembros liberales de Occidente y sus homólogas conservadoras, en su mayoría de África.
Aunque el año pasado la Iglesia votó en contra de bendecir los matrimonios entre personas del mismo sexo, la Iglesia anglicana de Canadá lo hace desde 2002. La Iglesia episcopal, su rama estadounidense, ordenó a Gene Robinson como su primer obispo gay en 2003.
Las nuevas directrices se elaboraron después de que el órgano legislativo de la Iglesia votara el año pasado a favor de dar la bienvenida a las personas transgénero a la comunidad anglicana.
La Beaumont Society, una destacada organización británica de apoyo a las personas transgénero, celebró la decisión.
«Es alentador y constituye un enfoque positivo, porque se trata de una etapa importante en la vida de alguien», dijo su presidenta, Jane Hamlin, a la Thomson Reuters Foundation.
«Y agradezco que hayan elegido usar el nombre adecuado y el pronombre correcto».
Solo alrededor del 14 % de los británicos se identifica actualmente como miembro de la Iglesia de Inglaterra, según la encuesta British Social Attitudes,que publicó sus resultados este año, frente al 31 % de hace 15 años.

