Se pidió a miles de niños que dibujaran su trabajo ideal: los resultados sorprendieron

Coloured pencils are pictured in a wooden box at a nursery school in Eichenau near Munich June 18, 2012. REUTERS/Michaela Rehle (GERMANY - Tags: EDUCATION SOCIETY) - LR2E86J1DLVGU
More than 20,000 drawings were analysedImage: REUTERS/Michaela Rehle
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La igualdad de género parece retroceder en lugar de avanzar, como nos mostró claramente una edición reciente del Informe Global sobre la Brecha de Género. Pese a las numerosas iniciativas de gobiernos y empleadores de todo el mundo (del sector privado, público y terciario) y a los muchos informes sobre el tema, no estamos progresando.

Un ámbito poco investigado son las actitudes del alumnado de primaria: si los estereotipos aparecen a una edad temprana y se arraigan. Hace dos años, nuestra organización benéfica Education and Employers, encargó un cortometraje de dos minutos en el que se pidió a una clase de niños de ocho años que dibujaran a un cirujano, un bombero y un piloto. Sesenta y uno de los niños dibujaron hombres y cinco dibujaron mujeres. La película, Redraw the Balance, hizo visible la realidad de los estereotipos de género en las escuelas primarias y, hasta la fecha, ha superado los 35 millones de visualizaciones.

Para comprender mejor el problema de los estereotipos de género, junto con OECD Education and Skills, UCL Institute of Education, TES y la National Association of Head Teachers hemos llevado a cabo la mayor encuesta de este tipo: pedimos a niños de primaria de entre siete y 11 años que dibujaran el trabajo que quieren desempeñar cuando sean mayores. Para determinar qué factores influyen en sus elecciones profesionales, la encuesta Drawing the Future también preguntó a los participantes si conocían personalmente a alguien que desempeñara ese trabajo y, de no ser así, cómo lo conocían; cuál era su asignatura favorita y su origen étnico; y, a través de sus docentes, recopiló datos sociales, económicos y educativos. Hemos recibido más de 20.000 respuestas, con participantes de Australia, Belarús, Bangladesh, China, Colombia, Indonesia, Pakistán, Rumanía, Rusia, Suiza, Uganda y Zambia.

Los resultados son extraordinarios. La variedad de trabajos que dibujan los niños y las razones que dan —como «Quiero ser médico para ayudar a los niños enfermos de países pobres»—, así como los propios dibujos, que a menudo revelan una gran inventiva y mérito artístico, muestran las esperanzas y los sueños de los niños, nuestro futuro. El análisis de las respuestas apunta a lo siguiente:

  • Los estereotipos de género comienzan a una edad temprana y son un problema mundial: se observaron en todos los países;

  • Las aspiraciones profesionales se fijan a los siete años y cambian relativamente poco entre esa edad y los 18;

  • Existe un desajuste significativo entre las aspiraciones profesionales de los niños y las necesidades del mercado laboral;

  • Menos del 1 % llega a conocer modelos profesionales que visitan su escuela.

Este último hallazgo tiene claramente implicaciones económicas preocupantes, sobre todo en los sectores de crecimiento de la economía, y coincide con las conclusiones de un informe anterior nuestro. Presentado por Sir Martin Sorrell, Nothing in Common comparó las aspiraciones profesionales de 11.000 adolescentes con la demanda prevista de empleo en el Reino Unido durante un periodo de 10 años: 13,5 millones de puestos de trabajo en 25 áreas ocupacionales. El análisis estadístico de la relación entre las aspiraciones profesionales de los adolescentes y la demanda prevista del mercado laboral reveló que no tenían nada en común.

El informe también muestra que los niños pequeños están muy influidos por las personas que conocen y lo que ven, ya sea en los trabajos de sus padres o de los padres de sus amigos, o en los papeles que aparecen en la televisión o los medios de comunicación. Quizá no debería sorprendernos. Sin embargo, la pregunta que deberíamos hacernos es qué podemos hacer al respecto.

Hace tres años pusimos a prueba un programa llamado Primary Futures que reunió a voluntarios de todos los niveles del mundo laboral, desde aprendices hasta directores ejecutivos, y de todos los sectores —desde diseñadores de aplicaciones hasta zoólogos— para que dedicaran una hora de su tiempo a visitar la escuela local y conversar informalmente con los niños sobre su trabajo y trayectoria profesional. Los niños pudieron interactuar en grupos pequeños con los voluntarios, hacer preguntas y conocer mejor el mundo real. Esta sencilla actividad ayudó a elevar sus aspiraciones y ampliar sus horizontes y, al mostrarles la relevancia de lo que aprendían, mejoró su rendimiento académico.

Gracias a la tecnología, ahora podemos conectar a un gran número de voluntarios y escuelas a un coste mínimo. Los voluntarios y las escuelas se conectan en línea mediante un sistema de emparejamiento personalizado impulsado por Salesforce. La plataforma ya está en funcionamiento en el Reino Unido y se está implantando en Australia y China. Nos permite revolucionar la forma en que las personas se conectan: las escuelas pueden acceder a una amplia base de datos de voluntarios dispuestos a colaborar, y los niños pueden conocer a una extraordinaria variedad de mujeres y hombres con distintos trabajos, personas a las que de otro modo nunca habrían conocido.

Todos los niños, dondequiera que crezcan, sea cual sea la escuela a la que asistan y tengan o no trabajo sus padres, deberían conocer a mujeres y hombres que desempeñan diversos trabajos. Esa es la única manera de empezar a lograr los avances que necesitamos para alcanzar la igualdad de género. Solo puedes creer en lo que ves.

El director de Educación y Competencias de la OCDE, Andreas Schleicher lo resume de manera brillante: «La falta de acceso a modelos profesionales y de conocimiento de los distintos trabajos preocupa especialmente en el caso de los niños de entornos desfavorecidos. Pero existe una solución sencilla y fácil de poner en práctica. Todos los niños, con independencia de su entorno social, del lugar donde vivan o de los trabajos de sus padres, deberían tener las mismas oportunidades de conocer a personas que desempeñan una amplia variedad de trabajos, para comprender las numerosas posibilidades que tienen a su alcance. Es algo a lo que los gobiernos y responsables políticos de todo el mundo deberían prestar mucha más atención: es fundamental para garantizar que los países cuenten con la fuerza laboral cualificada y moderna que necesitan».

Y todo empieza cuando tú dedicas una hora de tu tiempo a inspirar a las generaciones futuras.

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