El gobierno de Delhi ha añadido una nueva asignatura al plan de estudios escolar, con la esperanza de que transforme los resultados educativos de los niños: la felicidad.
Los alumnos de las escuelas públicas de Delhi, desde la etapa preescolar hasta los 14 años, reciben clases diarias de felicidad, que incluyen yoga y meditación, y que enseñan a los niños a sentirse orgullosos de su trabajo.
Las clases, de 45 minutos de duración, comienzan con mindfulness, seguido de cuentos y actividades. Aunque la nueva asignatura no conllevará exámenes, los profesores harán evaluaciones periódicas del progreso de los niños utilizando un “Índice de Felicidad”.
El gobierno de Delhi espera que una educación más integral signifique que el conocimiento y los valores se impongan al actual énfasis en los resultados de los exámenes.
Manish Sisodia, viceprimer ministro de Delhi y ministro de Educación, ideó el plan del currículo de la felicidad. “En los últimos 30 años hemos formado a muchos trabajadores para la industria, a muchos trabajadores para las fábricas [...] pero no hemos estado desarrollando buenos seres humanos,” afirmó.
Al anunciar el nuevo currículo de la felicidad, dijo: “La educación debe cumplir un propósito moral y social más amplio, y no puede considerarse aislada de las necesidades de la sociedad. Aunque aspiramos a la igualdad económica, también debemos luchar por la ‘igualdad en la felicidad’.”

Corregir un sistema “roto”
El currículo de la felicidad, lanzado el 2 de julio por el Dalái Lama, forma parte de un paquete más amplio de reformas impulsadas por el partido gobernante de Delhi, Aam Aadmi Party, para alejarse de un sistema que depende en gran medida de memorizar para los exámenes.
El sistema educativo de Delhi está formado por escuelas públicas (de gestión gubernamental) y privadas. Se centra en el aprendizaje memorístico y en los resultados de los exámenes, y la calidad de la enseñanza suele ser muy deficiente. El más reciente Informe sobre el Estado Anual de la Educación (ASER) reveló que el 25 % de los jóvenes de entre 14 y 18 años tiene dificultades para leer un texto en su propio idioma, a pesar de haber completado ocho años de escolarización.
Las principales universidades de la India exigen puntuaciones altas para el ingreso. Con una competencia feroz por las plazas, el fraude en los exámenes se ha convertido en un problema enorme. En 2015, se fotografió a padres y amigos de estudiantes escalando las paredes de una sala de exámenes en Bihar, un estado del este de la India, con el fin de pasarles las respuestas. Los cuadernillos de examen también se filtran con frecuencia.
La felicidad en la educación
La felicidad dentro de la educación cobra cada vez más importancia.
Cuando la Universidad de Yale, una de las universidades más prestigiosas de Estados Unidos, lanzó su curso Psicología y la buena vida, la demanda fue abrumadora.
Cada semana asisten mil doscientos estudiantes, el mayor número de matriculados en una clase en la historia de Yale, fundada en 1701. Las tareas para casa de la asignatura incluyen mostrar más gratitud, realizar actos de bondad y fortalecer las conexiones sociales.
La organización británica Action for Happiness, que promueve vidas más felices, afirma que las escuelas desempeñan un papel fundamental para ayudar a los niños a desarrollar las capacidades necesarias para llevar una vida feliz. Han elaborado un conjunto de herramientas basado en el principio de Diez Claves para una Vida Más Feliz, y un proyecto piloto demostró que condujo a mejoras significativas en el bienestar de un grupo de niños de entre 7 y 14 años.
“Nuestra visión es la de un movimiento de escuelas que sitúen la felicidad y el bienestar en el centro de su ideario y cultura, y que compartan proactivamente sus enfoques con otras,” afirma la organización.

