Poder comunicarse eficazmente en un idioma extranjero es un desafío al que muchos de nosotros nos enfrentamos. Si acaba de llegar a un país, transmitir un mensaje en un idioma que no es su lengua materna suele ser necesario para acceder a servicios esenciales, desempeñarse bien en el trabajo, obtener buenas calificaciones e integrarse en la sociedad. Sin embargo, es posible que quienes hablan distintas lenguas maternas afronten diferentes desafíos para hacerse entender con facilidad.
En una nueva investigación en la que comparamos el desempeño oral de 60 adultos que aprendían inglés y pertenecían a cuatro grupos lingüísticos diferentes —chino, hindi/urdu, lenguas romances (francés/español) y farsi—, observamos diferencias drásticas en la manera en que el uso del idioma determina hasta qué punto se les entiende.
Sin embargo, nuestro estudio mostró que los factores relacionados con el idioma que subyacen a lo que hace que alguien suene acentuado eran muy similares, independientemente de su lengua materna. Por ejemplo, los errores vocálicos y consonánticos hacen que las personas suenen acentuadas en todos los casos.
Pero no siempre son estos factores los que determinan lo fácil o difícil que resulta entender a una persona. Mientras que producir vocales y consonantes imprecisas dificultaba que los oyentes de inglés entendieran a los estudiantes chinos, para los estudiantes de hindi o urdu, el uso adecuado del vocabulario y la gramática contribuía a que pudieran hacerse entender.
Demasiada atención al acento
Los acentos extranjeros suelen recibir una atención desproporcionada porque los oyentes los notan mucho. Investigaciones anteriores han demostrado que los oyentes sin formación pueden distinguir entre hablantes nativos y no nativos tras escuchar un fragmento de habla de apenas 0,03 segundos, reproducido al revés o en un idioma desconocido.
A pesar de la sensibilidad de los oyentes al acento, cada vez más profesores e investigadores de idiomas coinciden en que intentar reducir el acento de quien aprende no es un objetivo adecuado. Esto se debe principalmente a que las personas no necesitan sonar como hablantes nativos para integrarse con éxito en una sociedad nueva ni para realizar eficazmente sus tareas profesionales.
Además, sonar como un hablante nativo es un objetivo poco realista para el aprendizaje de idiomas en adultos y quizá también sea indeseable por cuestiones de identidad. Por eso, la mayoría de los expertos en idiomas coinciden en que lo más importante en la comunicación oral es que los estudiantes sean fácilmente comprensibles o inteligibles para sus interlocutores.
Al desglosar los aspectos del habla esenciales para que se entienda a una persona y diferenciarlos de los factores que pueden llamar la atención o resultar irritantes, pero que en realidad no dificultan la comunicación, los profesores de inglés pueden centrarse en los aspectos del habla más importantes para que sus estudiantes transmitan sus mensajes.
Hacerse entender
Queríamos averiguar qué impacto tiene la lengua materna de un adulto que aprende un idioma en lo fácil que resulta entenderle cuando habla en una lengua extranjera, y qué importancia tiene su acento.
En nuestro experimento, diez profesores de inglés con experiencia puntuaron el habla de cuatro grupos, cada uno compuesto por 15 estudiantes internacionales que contaron una historia en inglés. Los 60 estudiantes hablaban chino, hindi o urdu, lenguas romances (francés o español) y farsi.
Primero, los profesores evaluaron el grado de acento de cada hablante y la dificultad para entenderle. Después, emitieron evaluaciones basadas en diez variables lingüísticas, entre ellas la pronunciación, la fluidez, el vocabulario y la gramática.
A continuación se incluyen algunas grabaciones de ejemplo de hablantes que obtuvieron puntuaciones relativamente bajas y altas. Primero, las de hablantes nativos de chino:
Una persona china a quien se consideró relativamente difícil de entender Descargar MP3 / 202 KB Una persona china a quien se consideró relativamente fácil de entender. Descargar MP3 / 200 KB
Y ahora, las de hablantes de farsi:
Una persona que hablaba farsi a quien se consideró relativamente difícil de entender. Descargar MP3 / 214 KB nUna persona que hablaba farsi a quien se consideró relativamente fácil de entender. Descargar MP3 / 234 KB
Qué diferencia marca un acento
Se realizaron pruebas estadísticas para examinar la influencia de factores lingüísticos en las evaluaciones de los oyentes sobre el acento y la comprensibilidad, primero para el grupo completo de 60 hablantes y luego por separado para cada uno de los cuatro grupos lingüísticos.
Al puntuar el grado de acento de los hablantes, las variaciones en su pronunciación fueron los factores de mayor influencia. Nuestros oyentes —todos profesores de inglés— prestaron más atención a los errores vocálicos y consonánticos, independientemente de la lengua materna del hablante. Los acentos chinos sonaban más marcados que los de los otros grupos lingüísticos.
La facilidad de comprensión ofreció un panorama distinto. El gráfico siguiente muestra que, para el grupo completo de 60 estudiantes internacionales, las variables de pronunciación —una combinación de precisión vocálica y consonántica, acentuación de las palabras, entonación y velocidad del habla— no son los únicos factores que contribuyen a que sea fácil entender a un hablante. También influyen el vocabulario, la precisión gramatical y las variables de complejidad, o «lexicogramática».
Pero no hay reglas universales para hacerse entender. En el caso de los estudiantes chinos, que en general recibieron las puntuaciones más bajas, los errores vocálicos y consonánticos dificultaban que se les entendiera. Aunque esos errores hacían que los hablantes de hindi y urdu sonaran más acentuados, eran los errores gramaticales, y no los de pronunciación, los que afectaban a su comprensibilidad.
Una persona francesa que obtuvo una puntuación baja en comparación con otros hablantes de francés. Descargar MP3 / 195 KB
En cambio, para los estudiantes de farsi, ninguna variable lingüística por sí sola estuvo lo bastante destacada como para relacionarse estrechamente con la comprensibilidad. Sin embargo, es posible que a los profesores de inglés que escucharon las grabaciones les resultara difícil identificar los aspectos problemáticos del habla de los estudiantes de farsi, quienes fueron calificados como el grupo con una comprensibilidad más uniforme de todos los del estudio.
Las clases de pronunciación para hablantes no nativos de inglés deberían priorizar que los estudiantes sean más fáciles de entender para sus interlocutores en lugar de minimizar sus acentos. Nuestro estudio ayuda a arrojar luz sobre la marcada influencia que puede tener la lengua materna de las personas en su capacidad para comunicarse de forma comprensible.
En última instancia, los materiales didácticos y las técnicas de enseñanza deberían tener en cuenta los factores más importantes para ayudar a los estudiantes a comunicarse con mayor eficacia, según cuál sea su lengua materna.
Este artículo se publica en colaboración con The Conversation. Su publicación no implica que el Foro Económico Mundial respalde las opiniones expresadas.
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Autora: Talia Isaacs es profesora titular de Educación, coordinadora adjunta del Centre for Assessment and Evaluation Research y directora del Second Language Speech Lab, financiado por la UE, en la University of Bristol (Reino Unido). Dustin Crowther se graduó con una maestría en la Concordia University de Montreal (Canadá) y actualmente cursa un doctorado en Second Language Studies en la Michigan State University. Desde septiembre de 2012, Kazuya Saito es profesor adjunto de inglés en la School of Commerce de la Waseda University, en Japón. Pavel Trofimovich es profesor asociado del programa de Lingüística Aplicada del Department of Education en la Concordia University de Montreal.
Imagen: Mohamed Sammar (D), belga desempleado, responde preguntas durante una entrevista de trabajo simulada, que se graba para ayudarle a recibir comentarios posteriormente, en Bruselas, el 2 de julio de 2013. REUTERS/Francois Lenoir.


