Desde 2009, el gasto público en educación en Grecia se ha reducido en un 40% y más de 100 escuelas han cerrado, así como algunas universidades.
La incertidumbre general sobre el futuro del país ha tenido consecuencias catastróficas en todos los sectores de la economía, pero también en las decisiones educativas de los jóvenes griegos. Mi investigación ha descubierto que, ante restricciones presupuestarias más estrictas, los estudiantes universitarios están cambiando de opinión sobre qué estudiar.
Ha aumentado el número de carreras universitarias vinculadas a empleos con buenas oportunidades laborales, como la sanidad o el derecho, y ha crecido la popularidad de los cursos que proporcionan una fuente temprana de ingresos, como las academias militares y de policía. Sin embargo, también ha disminuido el interés por los cursos de gran exigencia académica, como ingeniería e informática.
Las decisiones de los jóvenes griegos
La educación gratuita es un derecho constitucional en Grecia, y todos los centros de educación terciaria son públicos. Los estudiantes no tienen que pagar matrícula ni solicitar préstamos estudiantiles para estudiar, y el único criterio de admisión universitaria es el rendimiento en una serie de exámenes de acceso denominados Exámenes Nacionales Panhelénicos. Una vez que llegan a la universidad, a los estudiantes griegos les lleva cuatro años obtener su título de grado.
En un artículo reciente, escrito en coautoría con mi colega Sofoklis Goulas, utilizamos datos inéditos proporcionados por el Ministerio de Educación de Grecia para analizar cómo la turbulencia financiera ha reconfigurado la demanda de determinadas carreras universitarias. Cuando los estudiantes griegos solicitan plaza en la universidad, presentan una lista ordenada de los departamentos en los que desean ser admitidos. Utilizando datos de 2003 a 2011, nuestro estudio analizó cómo cambió la elección de carreras preferidas por los estudiantes de bachillerato de 17 y 18 años durante los primeros años de la crisis financiera.
Buscando buenas perspectivas laborales
Constatamos que los estudiantes abandonaron las carreras con malas perspectivas de empleo y prefirieron aquellas que ofrecían vías de acceso al empleo menos precarias. Medicina, psicología, militar, farmacia, matemáticas, estadística, humanidades y derecho fueron carreras muy populares durante los primeros años de la crisis, entre 2009-2011, debido a las buenas perspectivas de empleo previstas.
Entre 2003-2008 y 2009-11, el número de estudiantes de humanidades aumentó un 21% y el de quienes eligieron psicología, un 45%. En la Grecia previa a la crisis había muy pocos psicólogos porque la demanda de ellos era baja. Sin embargo, después de 2009, el aumento de personas con problemas económicos provocó problemas de salud mental y elevó la demanda de tratamiento psicológico y de psicólogos. Históricamente, Grecia tenía una de las tasas de suicidio más bajas del mundo, pero la tasa media de suicidio aumentó un 35% entre 2010 y 2012.
Hubo un aumento del 35% entre 2009 y 2011 en el número de estudiantes que señalaban como sus opciones preferidas carreras relacionadas con el ejército y la policía. Quienes se incorporan a las fuerzas armadas firman un contrato de alistamiento que les obliga a prestar servicio tras la graduación y reciben de inmediato una asignación mensual.
Pero disciplinas como administración de empresas y gestión, educación, idiomas e historia perdieron popularidad durante la crisis. Por ejemplo, entre 2009 y 2011 hubo una disminución del 26% en la preferencia de los estudiantes por carreras relacionadas con los negocios, dado que caen los ingresos esperados de estos títulos.
Después de 2009, los empleos relacionados con los negocios, como analistas y consultores en los sectores público y privado, han sido los más perjudicados, con recortes significativos de salarios y altas tasas de desempleo. La única excepción fue la gestión turística y los grados en hostelería, donde hubo un aumento del 10% entre 2009 y 2011, dado que la industria turística continúa expandiéndose.
Alejarse de las carreras exigentes
También encontramos indicios de que los estudiantes se alejan de las carreras de mayor rigor académico, como ingeniería e informática. Esto se explica por el hecho de que el rendimiento académico de la inversión disminuye durante las recesiones: hay menos diferencia salarial entre los graduados de distintas disciplinas, por lo que los estudiantes no se agotan en carreras muy exigentes, sino que optan por títulos menos difíciles.
Conocer los tipos de carreras que los estudiantes tienen más probabilidades de elegir durante las recesiones puede ser útil para los políticos que asignan recursos a las universidades. La educación superior puede ser la mejor protección frente a las crisis financieras. En un informe de diciembre de 2013, la OCDE sostuvo que la tasa de desempleo entre los adultos altamente cualificados de los países de la OCDE aumentó solo un 1,5% entre 2008 y 2011, mientras que en quienes tenían niveles educativos más bajos aumentó casi un 4%. Como resultado, se ha renovado el esfuerzo por aumentar las tasas de matriculación y graduación postsecundarias en todo el mundo.
De vuelta en Grecia, en mayo de 2015, el 51,8% de los jóvenes de entre 15 y 24 años estaba desempleado. Por ello, es fundamental comprender tanto las necesidades del país como la demanda de educación superior de los estudiantes. Las decisiones de los jóvenes griegos sobre qué estudiar y si hacerlo en el país o en el extranjero determinarán la oferta laboral y la estructura de la economía durante las próximas décadas.
Este artículo se publica en colaboración con The Conversation. La publicación no implica que el Foro Económico Mundial respalde las opiniones expresadas.
Para estar al día con la Agenda suscríbase a nuestro boletín semanal.
Autor: Rigissa Megalokonomou es candidata a doctora en Economía en la Universidad de Warwick
Imagen: Una bandera nacional griega ondea sobre la Universidad de Atenas durante la puesta de sol en Atenas. REUTERS/Alkis Konstantinidis.

