Cómo afectan a tu carrera los distintos tipos de motivación

Cómo afectan a tu carrera los distintos tipos de motivación
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A menudo se presentan las ciencias y las ingenierías como mejores opciones profesionales para los estudiantes que las artes o las humanidades. Nicky Morgan, la secretaria de Educación, dijo recientemente que las materias STEM —ciencias, tecnología, ingeniería y matemáticas— abren las puertas a todo tipo de carreras y que los alumnos que estudian matemáticas hasta el nivel A ganan un 10 % más a lo largo de su vida.

Investigaciones anteriores han demostrado que, en realidad, hay muchos factores, entre ellos la capacidad, la personalidad y la motivación , así como los antecedentes familiares y educativos , que influyen en la elección de la carrera universitaria y en el éxito profesional posterior. Además, nuestra nueva investigación ha demostrado que la importancia de los distintos tipos de motivación varía según la materia que elige el estudiante.

La importancia de la motivación

Cuando nos entusiasma algo, ya sea una afición o una tarea interesante relacionada con el trabajo, tendemos a rendir mejor y a aplicar diversos enfoques creativos. Si nos centramos en un objetivo concreto, quizá seamos más organizados y adoptemos un método más estructurado para lograr el resultado esperado.

Este enfoque en un objetivo externo, como el éxito financiero, se conoce como motivación «extrínseca», mientras que el disfrute se conoce como motivación «intrínseca». Ambas son muy importantes para el éxito profesional, pero de distintas maneras. La motivación extrínseca conduce a un mejor rendimiento, mientras que la motivación intrínseca conduce a un aprendizaje más profundo y exhaustivo.

Nuestra nueva investigación muestra que los estudiantes de distintas carreras difieren en su nivel de motivación intrínseca y extrínseca. Preguntamos a una muestra de 896 futuros estudiantes que asistieron a jornadas de puertas abiertas y a 989 estudiantes actuales de dos grandes universidades del Reino Unido pertenecientes al Russell Group cuáles eran los motivos de su elección de carrera. Se les pidió que valoraran hasta qué punto eran ciertas para ellos afirmaciones como: «He elegido esta carrera porque siempre me ha interesado esta materia» o «He elegido esta carrera porque ofrece buenas opciones profesionales».

Distintas carreras, distintos motivos

Encontramos diferencias en los motivos por los que los estudiantes de ciertas materias elegían sus carreras. Por ejemplo, los estudiantes actuales y futuros de ingeniería calificaron las opciones profesionales como un motivo muy importante para elegir carrera, mientras que el interés por la materia obtuvo una valoración baja. En cambio, los estudiantes de artes y humanidades mostraron lo contrario: los futuros estudiantes señalaron que el disfrute era un factor importante al elegir carrera, mientras que las perspectivas profesionales no ocupaban un lugar tan destacado.

Ambos tipos de motivación son importantes para tener éxito en la trayectoria profesional, tanto durante los estudios como en el futuro trabajo. Por ello, es necesario tener un objetivo para triunfar en la carrera profesional. También es importante ofrecer a los estudiantes la oportunidad de seguir su motivación intrínseca y disfrutar de sus estudios, porque rendirán mejor en aquello que les gusta.

Reestructurar las carreras de artes

A menudo se juzga la carrera profesional por el éxito financiero, y no sin motivo. Además, parece que los titulados en artes y humanidades ganan menos que sus homólogos de STEM. Por ejemplo, un informe de 2011 del Departamento de Empresa, Innovación y Competencias sitúa la mayoría de las materias de artes y humanidades en la parte inferior de la escala salarial.

Pero quizá la razón no sea que esas carreras sean una mala elección. Si las carreras de artes y humanidades atraen a personas que no están motivadas por la carrera profesional, ¿podría eso explicar por qué más adelante no les va tan bien económicamente en su profesión? Para ganar más dinero, hay que esforzarse por conseguirlo: no llega por sí solo.

Si los estudiantes de artes y humanidades no obtienen tan buenos resultados económicos debido a sus bajas aspiraciones profesionales, ¿deberíamos disuadirlos de elegir esas carreras? Probablemente no: quizá sea en esas carreras donde mejor les vaya, porque las disfrutan. En cambio, las universidades deberían incorporar más orientación profesional en sus cursos de grado para ayudar a esos estudiantes a estructurar mejor el logro de sus objetivos profesionales.

Pero debemos actuar con cautela al hacerlo. Investigaciones anteriores han demostrado que, en ciertos casos, las recompensas externas, como recibir elogios por estar entre los mejores de la clase, en realidad debilitan la motivación intrínseca. Esto puede dar lugar a un aprendizaje «superficial», en el que los estudiantes se centran en reproducir el material con precisión para un examen sin necesariamente comprenderlo. Si las personas comienzan una carrera porque les resulta agradable y luego se las obliga a centrarse demasiado en los logros externos, paradójicamente podrían disfrutar menos del proceso de estudio.

Y si a las personas no les interesa demasiado lo que hacen y solo lo hacen por el sueldo, es posible que trabajen peor o que abandonen si surgen oportunidades laborales mejor remuneradas. Por eso, la clave es dejar que las personas elijan aquello que disfrutan y luego ayudarlas a convertirlo en una carrera profesional.

Publicado en colaboración con The Conversation

Autora: Anya Skatova es investigadora en la Universidad de Nottingham.

Imagen: Un hombre habla por teléfono móvil cerca del distrito financiero de Pudong, en Shanghái, el 17 de julio de 2014. REUTERS/Carlos Barria

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