¿Cuál es el beneficio económico de la diversidad?
Aunque los beneficios morales y sociales de ampliar la participación en el lugar de trabajo están ampliamente aceptados, cuantificar con precisión su efecto en los resultados financieros es un fenómeno relativamente nuevo.
Ahora, investigadores de la Escuela de Negocios de Harvard se han centrado en una industria dominada por hombres, el capital riesgo, y sus conclusiones demuestran lo poderosa que puede ser la contratación de más mujeres.
“La diferencia es dramática”, escribieron Paul Gompers y Silpa Kovvali, de HBS. “En todas las dimensiones medidas, cuanto más similares son los socios inversores, menor es el rendimiento de sus inversiones”.
Según la investigación, las firmas de capital riesgo que aumentaron en un 10% la proporción de socias contratadas registraron, de media, un incremento del 1,5% en la rentabilidad total de sus fondos cada año y tuvieron un 9,7% más de salidas rentables.
La tasa de éxito de las adquisiciones y las OPV fue, de media, un 11,5% inferior en las inversiones realizadas por socios con antecedentes escolares compartidos que en las de socios de escuelas diferentes. El efecto de una etnia compartida redujo el éxito comparativo de una inversión entre un 26,4% y un 32,2%.
Y esto se debe en parte a la homogeneidad de pensamiento, que se perpetúa a sí misma, ya que las personas tienden a contratar a otras personas como ellas.
La investigación de HBS es importante porque subraya lo que desde hace tiempo se sospechaba: que mejorar la diversidad se traduce en un mejor rendimiento financiero. Mientras que las campañas por la igualdad se han centrado en los amplios beneficios, las pruebas concretas a nivel empresarial han parecido, en ocasiones, escasas.
A través de su Informe Global sobre la Brecha de Género, el Foro Económico Mundial cuantifica las disparidades de género por país, centrándose en cuatro áreas clave: salud, educación, economía y política. Ha destacado de forma sistemática la fuerte correlación entre la brecha de género de un país y su desempeño económico.
Estos temas también se reflejan en el informe de McKinsey “Delivering through diversity”. Esa investigación mostró que las empresas situadas en el primer cuartil en diversidad de género en sus equipos directivos tenían un 21% más de probabilidades de registrar una rentabilidad superior a la media que las empresas del cuarto cuartil.
El informe, que concluyó que la diversidad étnica y cultural en los equipos directivos está correlacionada con la rentabilidad, señaló que los avances han sido lentos y que las empresas a menudo no saben con certeza cuál es el mejor camino a seguir. Según indicó, las empresas con líderes que invierten en diversidad y transmiten los mensajes a la dirección se cuentan entre las más exitosas.
“La conciencia sobre el caso de negocio de la inclusión y la diversidad está en aumento”, afirman los autores del informe. “Si bien la justicia social suele ser el impulso inicial de estos esfuerzos, las empresas han empezado cada vez más a considerar la inclusión y la diversidad como una fuente de ventaja competitiva y, en concreto, como un factor clave para el crecimiento”.

