El Foro Económico Mundial lidera una iniciativa global para mejorar la educación en competencias.
En enero publicamos el informe Defining Education 4.0: A Taxonomy for the Future of Learning con el apoyo de la Fundación LEGO.
En este artículo resumimos nuestras principales conclusiones: qué pueden hacer las empresas, los gobiernos y el ámbito educativo para dotar a los niños de las competencias adecuadas.
La educación debe preparar a los jóvenes estudiantes para el futuro
El mundo empresarial y la sociedad están cambiando. La creciente desigualdad, la desinformación, los efectos del cambio climático y los rápidos avances tecnológicos son solo algunas de las tendencias que observamos. Con ello, las competencias que los niños necesitan para desenvolverse en la vida y en el trabajo también están cambiando. Sin embargo, según la UNESCO.
Los niños necesitan aprender a colaborar, a tener empatía y amabilidad, a cuidarse unos a otros y al medio ambiente, así como a resolver problemas y pensar de forma crítica. Estas competencias son tan importantes para llevar una vida plena como para contribuir al mercado laboral y a la sociedad en general.
Históricamente, los sistemas educativos de todo el mundo han puesto el énfasis en la adquisición de conocimientos e información y han relegado las habilidades interpersonales a un segundo plano. Esto debe cambiar.
“El futuro de la educación consiste en capacitar a los jóvenes estudiantes para que adopten y desarrollen sus cualidades únicamente humanas, aquellas que es poco probable que la tecnología llegue a reemplazar nunca.”
Foro Económico Mundial, informe Defining Education 4.0: A Taxonomy for the Future of Learning.
Las investigaciones han demostrado que una amplia variedad de competencias puede favorecer el rendimiento académico y promover el bienestar psicológico de los niños. En resumen, los sistemas educativos de todo el mundo deben transformarse para preparar a los jóvenes estudiantes y a sociedades enteras para el futuro.
Crear un entendimiento compartido para impulsar la agenda de competencias
Mediante la interacción con su red de gobiernos y del sector privado, el WEF determinó que los proveedores de educación (por el lado de la oferta) y la comunidad empresarial (por el lado de la demanda) no tienen un lenguaje común a la hora de hablar de competencias.
Las definiciones y los entendimientos compartidos son esenciales para impulsar la agenda de competencias, fomentar la inversión y orientar la implementación de pedagogías innovadoras desde una edad temprana. En 2020, el WEF desarrolló el marco Education 4.0 para la enseñanza y el aprendizaje de las competencias requeridas en el siglo XXI.
Ahora, esta taxonomía de competencias recién elaborada se basa en dicho marco y detalla con claridad las capacidades, habilidades y actitudes de Education 4.0, así como sus definiciones asociadas, para tender un puente entre las empresas y los proveedores de educación.
La taxonomía se articula en tres aptitudes: (1) capacidades y habilidades, (2) actitudes y valores, y (3) conocimientos e información. Pone especial énfasis en las capacidades y habilidades, así como en las actitudes y los valores, por ser las más importantes según los expertos y los empleadores. La taxonomía desglosa después las aptitudes en dos niveles más detallados. Por ejemplo, en el nivel 2, las capacidades y habilidades se dividen en competencias cognitivas, interpersonales y físicas. Las cognitivas se desglosan a su vez en definiciones de creatividad, pensamiento crítico, competencias digitales y programación, entre otras. La lógica de esta estructura es dar confianza a las comunidades empresarial y educativa de que hablan de las mismas competencias y conceptos al emprender alianzas y proyectos. En definitiva, para que la oferta y la demanda coincidan.
Capacidades y habilidades
La taxonomía describe las capacidades y habilidades como “el conjunto de capacidades orientadas a procesos que permiten a una persona alcanzar un objetivo específico”.
Las actitudes y los valores, por su parte, son “creencias que orientan conductas de autorregulación, como la motivación personal, y la relación con la sociedad en general, como las consideraciones morales o éticas”. Las actitudes tienen que ver con el porqué de hacer algo y con motivar a los estudiantes a cultivar la resiliencia para superar los desafíos, incluido el desafío del propio aprendizaje. Los valores ayudan a los estudiantes a resolver los conflictos mediante el razonamiento, en lugar del engaño, la violencia o el abuso de poder. Enseñar actitudes y valores ayuda a los niños a convertirse en aprendices permanentes resilientes y en ciudadanos globales activos.
Enseñar a través de desafíos del mundo real es más eficaz y también más divertido
Las aptitudes suelen ser abstractas y, por tanto, difíciles de enseñar de forma aislada. La enseñanza eficaz se produce a través de un caso concreto o de un problema del mundo real. Esto no solo desarrolla eficazmente una competencia, sino que a menudo potencia varias a la vez. Resulta muy útil en la vida real y fomenta el aprendizaje permanente. El aprendizaje a través del juego es uno de los métodos de aprendizaje eficaces que enseñan competencias y valores de forma combinada y en relación con el mundo real.
El informe sobre la taxonomía ofrece el siguiente ejemplo relacionado con las competencias tecnológicas: se pide a los estudiantes que creen una aplicación sencilla de juegos para desarrollar su capacidad de resolución de problemas. Al diseñarla como proyecto grupal, los niños desarrollan otras competencias, como la colaboración, la comunicación, la conciencia socioemocional e incluso la ciudadanía global, al asegurarse de que la aplicación no resulte perjudicial para nadie.
Un segundo ejemplo es un proyecto de limpieza ambiental en un parque público. Además de una mentalidad cívica y de la gestión responsable del medio ambiente, enseña resolución de problemas, ya que los niños primero deben investigar y decidir un enfoque. El trabajo en grupo desarrolla la comunicación.
El papel de las empresas, los gobiernos y la educación a la hora de dotar a los niños de las competencias adecuadas
Los líderes empresariales, los gobiernos y los educadores deben trabajar juntos para innovar y ampliar las oportunidades que permitan a los niños desarrollar estas capacidades y habilidades, así como valores y actitudes, desde una edad temprana. El informe ofrece puntos de partida valiosos:
Las empresas pueden
buscar oportunidades de colaboración con las escuelas y con la comunidad educativa en general para ofrecer a los estudiantes una visión de cómo se utilizan las competencias y de su relación con el éxito en el trabajo.
implicar a los educadores en programas de aprendizaje y desarrollo.
Los gobiernos pueden
alinear los planes de estudio con el futuro del trabajo actualizando los programas de formación docente.
actualizar las normas curriculares nacionales para reflejar las competencias de Education 4.0.
comunicar la importancia de las competencias de Education 4.0 a los docentes y a las familias.
invertir en tecnología que respalde el desarrollo de competencias.
Los educadores pueden
alinear la práctica con las expectativas del futuro entorno laboral.
adaptar las prácticas de enseñanza y aprendizaje para que fomenten las competencias de Education 4.0.
adaptar los mecanismos de evaluación y ofrecer a sus estudiantes oportunidades para observar las competencias en el entorno laboral.
Los padres pueden
fomentar las competencias en casa a través del juego.
identificar oportunidades para devolver algo a la comunidad, ya que esto puede favorecer el desarrollo de las aptitudes de Education 4.0.
¿Quiere saber más?
Puede leer Foro Económico Mundialel documento técnico completo sobre Defining Education 4.0: A Taxonomy for the Future of Learning aquí.
Para más información sobre #LearningThroughPlay, nuestra investigación y cómo trabajamos con ella, consulte nuestro sitio web aquí.


