Como parte del nuevo currículo de educación sexual, pronto los alumnos aprenderán sobre las relaciones íntimas saludables, lo que podría ayudar a reducir significativamente la violencia doméstica en el Reino Unido en el futuro. En una investigación reciente que realizamos sobre este tema, hablamos con varios profesionales que trabajan con víctimas de violencia doméstica. Uno de ellos nos dijo que cree que la educación sobre relaciones saludables debe «impartirse en las escuelas desde una edad temprana»:
Creo que los niños deben saber que «esto es lo que hacemos», que «esto no es lo que hacemos»… y que no se trata solo de lo básico, como no pegar a las niñas.
The Conversation
A partir de septiembre de 2020, nuevas normas obligatorias entrarán en vigor en Inglaterra y Gales para garantizar que la educación incluya enseñar «a todos los jóvenes cómo mantenerse a salvo» mediante la promoción de relaciones saludables. Todas las escuelas primarias públicas deberán impartir educación sobre las relaciones, y todas las escuelas secundarias impartirán educación sobre las relaciones y educación sexual.
Sin embargo, las escuelas independientes y las academias no tendrán que cumplir el nuevo requisito. Los padres también pueden optar por que sus hijos no participen en las sesiones de educación sobre las relaciones. También cabe preguntarse cómo se aplicará el nuevo currículo fuera de la educación general, por ejemplo, en el caso de los niños bajo tutela.
Cómo debería ser la educación sobre las relaciones
Es probable que la educación preventiva sobre cómo reconocer las relaciones abusivas y poco saludables sea más rentable que los servicios que atienden a las víctimas después de los hechos o rehabilitan a los agresores. Educar a los niños sobre las relaciones saludables antes de los diez años es fundamental, porque después de esa edad las actitudes y los comportamientos se consolidan y se vuelven resistentes al cambio.
La educación sobre relaciones saludables debe garantizar que el contenido se actualice para incluir temas como el control coercitivo, el sexting, el ciberacoso y la seguridad en línea. Las clases también deben ayudar a los alumnos más jóvenes a desarrollar habilidades de comunicación y gestión de conflictos, además de cuestionar los valores sexistas profundamente arraigados en la sociedad.
La educación sobre las relaciones también debe proporcionar a los niños y jóvenes los conocimientos y las habilidades necesarios para mantener la calma durante los primeros desacuerdos. También debe ayudarles a entender cómo gestionar la frustración y evitar comportamientos que agraven la discusión y conduzcan a la violencia.
Como parte de nuestra investigación, también entrevistamos a un profesional que trabaja con agresores de violencia doméstica en el sistema de justicia penal. Nos dijo que un «porcentaje significativo» de los agresores «no entiende realmente qué es una relación saludable y, por tanto, no tiene las habilidades necesarias para mantener una».
Esperamos que los supuestos sexistas en las relaciones, que sustentan las actitudes hacia la violencia doméstica, puedan abordarse con la entrada en vigor del nuevo currículo. Esta educación debe ser continua y no impartirse una sola vez para que cambien las actitudes y los comportamientos.
Dudas sobre la impartición
La investigación demuestra la eficacia de enseñar a los alumnos más jóvenes sobre las relaciones saludables y defiende que la educación para prevenir la violencia doméstica sea obligatoria. Elaborar materiales educativos para enseñar relaciones saludables a partir de los resultados de la investigación es una buena práctica.
En el ámbito académico y entre quienes intentan frenar la violencia doméstica, siguen existiendo debates sobre quién debería impartir en las escuelas la educación para prevenir la violencia doméstica. ¿Deberían hacerlo los docentes o los expertos en violencia doméstica?
Como parte de nuestra investigación, también hablamos con profesionales que trabajan en servicios que ofrecen educación para prevenir la violencia doméstica. Nos contaron que puede ser difícil acceder a las escuelas para impartir sesiones sobre este tema. Por eso esperamos que la nueva legislación facilite el acceso a las escuelas a las organizaciones comunitarias y del sector voluntario que cuentan con los medios para educar sobre esta cuestión.
Sin embargo, debido a los recortes de financiación para las organizaciones del sector voluntario, incluidas las que trabajan para combatir la violencia doméstica , se teme que esto no ocurra. Esto significa que probablemente serán los docentes de las propias escuelas quienes impartan las sesiones, aunque quizá aún no dispongan de información actualizada.
También deberían proporcionarse a las escuelas recursos suficientes para ofrecer servicios de asesoramiento que aborden cualquier problema planteado durante estas sesiones. Los niños necesitan apoyo para procesar sus experiencias de violencia doméstica y cualquier trauma asociado. Lo mismo ocurre cuando la educación sobre las relaciones lleva a los jóvenes a identificar comportamientos poco saludables en sus propias relaciones íntimas o en las de otras personas.
Estas son solo algunas consideraciones prácticas para garantizar que el gobierno cumpla su mandato de que «todos» los jóvenes tengan acceso a información sobre educación en relaciones que puede salvar vidas. Cada semana, alrededor de dos mujeres son asesinadas por su pareja o expareja en Inglaterra y Gales. La educación eficaz sobre relaciones saludables es fundamental para reducir esta cifra.

