Buenas noticias para los docentes de Bután: el gobierno duplicará su salario

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La felicidad es importante en el pequeño reino himalayo de Bután. Tanto es así que su gobierno está duplicando el salario de los docentes con 10 años de experiencia, para impulsar tanto el bienestar como el sistema educativo del país, según AFP.

El personal médico también recibirá un aumento salarial significativo, como parte de un paquete de medidas que situará a los docentes y a los médicos entre los funcionarios públicos mejor remunerados del país.

La medida fue propuesta por el primer ministro Lotay Tshering, que es él mismo médico y cirujano. Los aumentos salariales pretenden cumplir las promesas electorales de reducir la desigualdad y mejorar la salud y la educación de los 750.000 habitantes del país.

La experiencia cuenta


La profesión docente en Bután se ha visto afectada en los últimos años, ya que los bajos salarios y las malas condiciones la convierten en una de las posiciones menos deseadas de la función pública. En 2018, más del 4 % de los docentes dejaron sus puestos de trabajo, y la mayoría renunció voluntariamente. Muchos de los docentes con más experiencia o mejor formación fueron reemplazados por docentes con menos experiencia.

Tasas similares de rotación de personal afectaron a la profesión médica del país.

“Como nos comprometimos, nuestro objetivo es garantizar a los docentes la motivación adecuada, al tiempo que mejoramos la calidad de la profesión, lo que a su vez beneficiará a nuestro sistema educativo”, afirmó el primer ministro Tshering a principios de este mes.

El salario es solo un aspecto, señaló: “Como parte de nuestros programas emblemáticos, también nos proponemos fortalecer las capacidades y el desarrollo profesional de los docentes.”

Image: Oficina del Primer Ministro de Bután, a través de Facebook

Medir el éxito

La medida busca atraer a nuevos profesionales y facilitar la retención de docentes con experiencia en un país con una serie de problemas sociales, entre ellos la corrupción, la pobreza rural y las altas tasas de desempleo juvenil.

El ministro de Salud de Bután, Lyonpo Dechen Wangmo, considera que la inversión en docentes de calidad es un medio para formar buenos estudiantes, que tendrán un impacto futuro positivo en el país. Sin embargo, el éxito en esta nación remota se evalúa con criterios distintos a los que utilizan muchos otros países.

La mayoría de los países miden su desarrollo en función del Producto Nacional Bruto (PNB), es decir, el valor de los bienes y servicios producidos. En Bután, este indicador ha sido reemplazado por una política de Felicidad Nacional Bruta (FNB), que valora la felicidad de los ciudadanos por encima del desempeño económico.

La Organización Mundial de la Salud ha advertido de que la depresión será la principal causa de la carga mundial de enfermedad para 2030. Por ello, la felicidad podría ser un indicador más adecuado del éxito de un país que el progreso económico.

Otros países empiezan a valorar los beneficios de fomentar ciudadanos felices. Dubái, en los Emiratos Árabes Unidos, por ejemplo, cuenta con un ministro de Estado para la Felicidad y el Bienestar, y el presupuesto de 2019 de Nueva Zelanda incluye un conjunto más amplio de medidas que sitúan el bienestar de los ciudadanos en el centro de la formulación de políticas.

Image: Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo


El Índice de Desarrollo Humano de las Naciones Unidas compara cómo factores como la salud, la educación y los ingresos influyen en la vida de las personas en distintos países del mundo. Aunque muchos de estos factores están relacionados con la felicidad, la definición del IDH también incluye indicadores como la esperanza de vida y la economía.

Noruega ocupó el primer puesto en el IDH de la ONU de 2018, mientras que Bután ocupó el puesto 134 de 189 países.

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