Cuando la COVID-19 alteró profundamente la educación, muchos niños ya se enfrentaban a las perturbaciones provocadas por el cambio climático y la Cuarta Revolución Industrial.
Para que los niños prosperen, la sociedad debe centrarse en crear sistemas de aprendizaje que desarrollen las habilidades que necesitan ahora y en el futuro.
Mejorar la capacidad de los estudiantes para resolver problemas podría sumar otros 2,54 billones de dólares a la economía mundial.
Hoy, los niños deben encontrar su camino en un mundo cada vez más incierto: un mundo pospandémico marcado por el cambio climático, la automatización y la rápida digitalización.
Los efectos combinados de la pandemia, las desigualdades preexistentes y el rápido cambio tecnológico de la Cuarta Revolución Industrial hacen que volver a la situación anterior no solo entrañe el riesgo de socavar la recuperación económica mundial, sino también de frenar el potencial de toda una generación.
Para que los niños prosperen, debemos centrarnos en crear sistemas de aprendizaje que desarrollen las habilidades que los niños, las familias, las comunidades y las sociedades realmente necesitan tanto hoy como mañana.
Esta es la visión del Foro Económico Mundial de una Educación 4.0, preparada para el futuro, que refleja la ambición de la Fundación LEGO de reinventar la educación para que los niños adquieran habilidades como el pensamiento crítico, la resolución de problemas, la creatividad y la colaboración.
El último informe del Foro, el argumento económico a favor de la Educación 4.0, muestra que esto no solo beneficia a los niños, sino también a la economía. Concluyó que mejorar en todo el mundo la capacidad de los estudiantes para resolver problemas hasta alcanzar el nivel medio de los 10 países con mejores puntuaciones actuales podría sumar otros 2,54 billones de dólares a la economía mundial.
Métodos de enseñanza innovadores para desarrollar habilidades
Pero ¿cómo? En un próximo documento técnico, la Fundación LEGO ha realizado su propio análisis exhaustivo para entender cómo hacer realidad la Educación 4.0. Encontramos pruebas consistentes que vinculan el aprendizaje lúdico con el desarrollo de las habilidades integrales de los niños.
El juego es la forma más natural en que los niños aprenden no solo a leer y escribir, sino también a desarrollarse física, social, cognitiva, creativa y emocionalmente.
Sin embargo, esto no se refleja ampliamente en los sistemas educativos. Para que los sistemas reflejen mejor esta relación entre el aprendizaje y el juego, será necesario cambiar la mentalidad y contar con la colaboración de padres, docentes y responsables políticos.
Invertir en el personal educativo y apoyar a los docentes para que enseñen de nuevas maneras, mediante métodos innovadores, es fundamental para desarrollar estas habilidades. Estos métodos fomentan la motivación, la participación, la expresión y la capacidad de acción, y permiten que los niños conserven su curiosidad y entusiasmo por aprender.
Además, los niños a quienes les encanta aprender pueden convertirse en adultos mejor preparados para adaptarse a las cambiantes necesidades de mano de obra de las economías dinámicas. La buena noticia es que quienes innovan en educación no tienen que reinventar la rueda: hay pruebas sólidas de muchos países de que aprender jugando es eficaz.
Una oportunidad única para reinventar el aprendizaje
Como parte de la recuperación mundial tras la pandemia, ahora existe una oportunidad única para identificar inversiones estratégicas que transformen el aprendizaje y permitan reinventar la educación.
Esto requiere invertir en la mejora de las competencias y en el desarrollo pedagógico innovador del personal docente, así como en nuevos mecanismos de evaluación y en la adopción de nuevas tecnologías de aprendizaje.
Para reinventar cómo puede y debe ser el aprendizaje hoy y en el futuro, los sistemas deben ser inclusivos, centrarse en la amplitud de habilidades necesarias y aprovechar la innovación tecnológica y pedagógica para dar prioridad a los estudiantes.
Adoptar un enfoque lúdico en la educación
Para aprovechar esta oportunidad, los responsables políticos deben asumir compromisos públicos específicos y visibles que respalden la transformación de la educación y promuevan deliberadamente las habilidades y un enfoque lúdico de la educación.
Todas las partes interesadas —desde los gobiernos y las organizaciones no gubernamentales hasta las empresas, los inversores, los educadores, los padres y cuidadores, así como los propios estudiantes— tienen un papel que desempeñar para apoyar el movimiento creciente que busca hacer de la Educación 4.0 una realidad universal.

