Francia multa a más de 700 personas en el primer año de su ley contra el «cat-call»

A woman holds an umbrella to protect herself from falling snow near the Eiffel Tower in Paris, as winter weather with snow and freezing temperatures arrive in France, February 6, 2018. REUTERS/Gonzalo Fuentes TPX IMAGES OF THE DAY - RC12BBCF1B40
Silenced.Image: REUTERS/Gonzalo Fuentes
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Las autoridades francesas han multado a más de 700 hombres por acosar a mujeres en la vía pública desde la entrada en vigor, hace un año, de una ley para frenar los silbidos de acoso, los comentarios obscenos y los gestos lascivos.

Quienes incumplan la ley se enfrentan a multas potenciales in situ de hasta 750 euros (839 dólares) o de 1.500 euros si concurren circunstancias agravantes, como que la víctima sea menor de 15 años.

Los comentarios depredadores y los silbidos son bastante habituales en Francia. La ley, introducida como parte de una legislación más severa contra la violencia sexual, sanciona las palabras o conductas sexistas o sexuales que resulten hostiles, degradantes, humillantes o intimidatorias.

La oficina para la igualdad de género de la ministra Marlene Schiappa, que impulsó la legislación, afirmó que se habían impuesto más de 700 multas.

«Acoso callejero: más de 700 multas», publicó Schiappa en Twitter. «Ya no es admisible ni debe seguir tolerándose insultar, seguir o humillar a las mujeres acosándolas en la calle, en el transporte o en el espacio público».

Sin embargo, la feminista francesa Anais Bourdet afirmó que, aunque la ley es importante a nivel simbólico, resulta ineficaz, ya que los hombres no acosan a las mujeres cuando hay policías cerca.

Bourdet señaló que el escaso número de multas es «ridículo» dada la magnitud del problema, y añadió que desde que puso en marcha, en 2012, un proyecto para visibilizar la cuestión había recibido 15.000 testimonios de mujeres que denunciaban acoso.

«Esta ley es un parche sobre una herida abierta... y no podemos conformarnos con un símbolo», declaró a la Fundación Thomson Reuters.

Bourdet afirmó que la clave está en invertir en educación y prevención, ya que las conductas se aprenden desde muy temprana edad, a menudo en el patio del colegio.

La ley entró en vigor el pasado agosto, pocos días después de que estallara la indignación en Francia cuando un hombre golpeó a una mujer después de que ella le increpara por haberle lanzado silbidos en la puerta de un café de París.

Un hombre que dio una palmada en el trasero a una mujer en un autobús cerca de París y pronunció comentarios obscenos fue el primero en recibir una multa en virtud de la ley en septiembre pasado. Fue encarcelado por la agresión y multado con 300 euros por los comentarios.

La ley contra el acoso cuenta con el respaldo del 90 % de la población francesa, según una encuesta realizada el año pasado por la empresa demoscópica Ifop.

El problema del acoso callejero en Francia quedó de manifiesto en una encuesta de 2017 de la Fundación Thomson Reuterspara determinar la megaciudad más amigable con las mujeres del mundo, en la que París quedó por detrás de Londres y Tokio.

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