Una buena salud emocional en la infancia sienta las bases de una buena satisfacción con la vida en la edad adulta. Sin embargo, en el Reino Unido, la felicidad de los niños y jóvenes con su vida se encuentra ahora en su nivel más bajo desde 2010.
Nuestro equipo de investigación, HAPPEN (Health and Attainment of Pupils in a Primary Education Network, Salud y rendimiento del alumnado en una red de educación primaria) lleva investigando cómo podemos mejorar la salud y el bienestar infantil. Pero, en lugar de analizar únicamente datos y estadísticas, y de preguntar a expertos adultos cuál consideran que es la mejor opción, hemos preguntado a los propios niños. Hablamos con 2.000 niños de entre nueve y 11 años de nuestra red de escuelas primarias del sur de Gales y les preguntamos qué cambiarían en su zona para que ellos, sus amigos y sus familias estuvieran más sanos y felices.
Entonces, ¿qué quieren los niños? Las siguientes recomendaciones son las ideas más comunes que los jóvenes propusieron cuando les preguntamos.
1. Danos más lugares para jugar
"…los niños de mi calle juegan todos los días alrededor del aparcamiento y la carretera."
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Algo menos del 20 % de los niños quería más parques o espacios verdes, o que los parques existentes se mejoraran. Pero muchos parques del Reino Unido se encuentran en una situación de crisis, con recursos cada vez menores para gestionarlos. Aunque es posible que haya financiación disponible para los parques más grandes, no podemos ignorar la importancia que los niños dan a las zonas locales y más pequeñas de sus barrios. Estas funcionan como lugares clave donde pueden reunirse con sus amigos, jugar y mantenerse activos.
2. Crea instalaciones locales donde podamos estar activos
"Haz un gimnasio para niños."
"Abre más clubes deportivos en la zona. "
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Una vez más, algo menos del 20 % de las respuestas procedían de niños que querían instalaciones deportivas a las que pudieran acceder a pie y adecuadas para su grupo de edad. Esto abarcaba desde el deseo de más clubes deportivos específicos, como baloncesto y fútbol, hasta peticiones de más espacios para actividades no estructuradas, como los skateparks.
La oferta de más actividades no estructuradas también ha sido planteada por adolescentes que participan en el proyecto ACTIVE de Swansea. Contar con más instalaciones locales no solo podría ayudar a mejorar los niveles de actividad física cada vez más bajos de los niños, sino también mejorar el bienestar general también.
3. Limpia las calles
"Para evitar que mis vecinos dejen drogas y botellas de bebidas alcohólicas en la calle."
"Sería mejor que no hubiera basura ni caca por todas partes."
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Una encuesta de 2018 realizada por la organización benéfica medioambiental Keep Wales Tidy reveló que se encontraron restos de basura relacionada con el tabaco en el 80 % de las calles galesas, residuos de bebidas en el 43 % de las calles galesas y excrementos de perro en el 9 % de las calles galesas. Y nuestra encuesta ha puesto de manifiesto la magnitud del problema para los jóvenes: el 20 % de nuestras respuestas procedían de niños que pedían entornos más limpios, en particular que se recogieran la basura y los excrementos de perro, así como menos contaminación y más árboles. Los jóvenes participantes consideraron que esto era importante para garantizarles un entorno seguro para jugar. Y eso sin contar los graves problemas de salud que surgen cuando se dejan en las calles residuos peligrosos.
4. Haz que las carreteras sean más seguras
"Vallas para que los niños puedan jugar con seguridad sin que los atropelle un coche."
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Casi el 10 % de las respuestas se referían a la seguridad vial. Los niños comentaron con frecuencia la necesidad de contar con carreteras más seguras alrededor de sus colegios y sus casas. Esto incluía peticiones de menos coches en la carretera, límites de velocidad, pasos de cebra y más agentes de cruce escolar. En el Reino Unido existen iniciativas centradas en convertir las calles en lugares más propicios para jugar, como DIY streets y playing out. Sin embargo, se trata de grupos pequeños, y lo idealmente necesario es una acción a nivel de políticas públicas para hacer las carreteras más seguras para los niños.
Al revisar las respuestas, encontramos un nexo común: los niños simplemente quieren espacios seguros donde jugar y mantenerse activos. Lo que piden no son retos enormes. Si se adoptan medidas reales para atender estas necesidades, se creará un entorno mejor para toda la sociedad, además de ofrecer a los niños lugares donde jugar y estar con sus amigos.
Los niños están sometidos a una enorme presión para alcanzar los objetivos de alfabetización y cálculo, y viven en un mundo centrado en examen tras examen. Esto significa que el juego se está relegando a un segundo plano, sobre todo en los últimos años de la educación primaria, a pesar de que es fundamental para adquirir una serie de habilidades de bienestar que no se pueden enseñar.
Si actuamos según las sugerencias de los niños, podemos empezar a revertir la tendencia a la baja de la satisfacción con la vida. Sin embargo, para lograr avances reales en la solución de este problema, también es necesario replantear la manera en que, como sociedad, construimos y valoramos la infancia. Debemos dar más valor al bienestar infantil, escuchar más atentamente a los niños y mirar más allá de las mediciones actuales con las que se juzga a los jóvenes de forma tan limitada.

