Muchos adultos no tienen ni el tiempo ni los recursos para participar en iniciativas de educación financiera.
Pero las investigaciones demuestran que las lecciones de educación financiera que los niños reciben en la escuela pueden beneficiar las finanzas familiares.
Estos beneficios también pueden extenderse más allá de los hogares para fortalecer las comunidades locales e incluso la economía en general.
La alfabetización financiera es una habilidad fundamental que puede extenderse más allá del bienestar financiero individual para influir en la estabilidad y la participación económicas más amplias, especialmente en la economía mundial actual. Sin embargo, educar a poblaciones adultas vulnerables puede resultar un desafío, principalmente por limitaciones logísticas como las restricciones presupuestarias y las prioridades contrapuestas de los adultos.
Pero las investigaciones demuestran que la educación financiera impartida en las escuelas no solo puede empoderar a los estudiantes, sino que también puede llegar a sus padres. Este enfoque puede utilizarse para mejorar la alfabetización financiera dentro de los hogares, además de contribuir al empoderamiento económico de toda la sociedad.
Investigación sobre los efectos de la educación financiera
En 2023 publiqué los resultados de un estudio sobre los efectos de una iniciativa de educación financiera impartida en las escuelas que se puso en marcha en 2016. El programa estaba dirigido a estudiantes de noveno a undécimo grado que vivían en seis zonas urbanas de Perú. Integraba lecciones de educación financiera en las clases regulares, respaldadas por cuadernos de trabajo especialmente diseñados que abordaban temas esenciales como la elaboración de presupuestos, los productos financieros y el consumo responsable.
Los docentes recibieron una formación exhaustiva y recursos para poder impartir el plan de estudios de manera eficaz durante 16 a 32 horas, según el grado. Las escuelas fueron seleccionadas cuidadosamente y asignadas aleatoriamente para participar en el programa o actuar como grupo de control.
Este programa de educación financiera produjo avances significativos en la alfabetización financiera de los estudiantes. En comparación con el grupo de control, las puntuaciones en un examen final de alfabetización financiera aumentaron significativamente en el grupo de tratamiento. La provisión de educación financiera también generó cambios inmediatos moderados en la autonomía y la perspicacia financieras.
¿Y qué ocurre con los efectos intergeneracionales ascendentes? El estudio reveló un efecto multiplicador inesperado de la educación financiera en los padres de estos estudiantes. Al involucrar a más de 20 000 estudiantes y examinar los registros de burós de crédito de más de 10 000 padres, esta investigación demuestra que los estudiantes pueden ser canales de valiosos conocimientos financieros, en beneficio especialmente de las familias de bajos ingresos.
4 beneficios de la educación financiera
Mi estudio muestra que las lecciones de educación financiera en las escuelas generalmente tienen un efecto moderado en el comportamiento financiero de los padres, pero existen efectos de desbordamiento significativos de los hijos a los padres en los hogares de menores ingresos.
De hecho, hubo cuatro resultados destacables entre las familias de los participantes, aunque no fueron el objetivo directo del programa:
1. Disminuyó el riesgo de impago de préstamos
Los padres experimentaron una reducción del 26 % en la probabilidad de tener un préstamo u otras facturas en mora. Esto sugiere que la exposición de sus hijos a la educación financiera puede haber mejorado indirectamente sus habilidades de gestión financiera.
2. Mejoraron las puntuaciones crediticias
En promedio, los padres de los participantes registraron un aumento del 5 % en sus puntuaciones crediticias. Esto indica una tendencia hacia un comportamiento financiero más responsable e informado tras la participación de sus hijos en el curso de educación financiera.
3. Aumentaron los niveles de deuda, de forma responsable
Los datos mostraron un aumento del 40 % en los niveles de deuda actuales de los padres. Este incremento puede parecer contradictorio, pero en realidad sugiere un mejor acceso al crédito, un pilar de la movilidad económica, siempre que se gestione con prudencia.
4. Las hijas tuvieron más voz
Las familias con hijas en el programa obtuvieron beneficios únicos, como un aumento del 6,7 % en las puntuaciones crediticias y una reducción del 28 % en los atrasos de préstamos. Esto ilustra un elemento específico de género en el impacto de la educación financiera en los hogares. También sugiere que, en muchas familias, las hijas pueden tener una voz más firme en cuestiones de dinero. Pueden estar dando forma a las decisiones financieras del hogar de maneras en que los hijos no lo hacen.
El efecto multiplicador de la educación financiera
Estos hallazgos desafían las suposiciones tradicionales sobre la educación financiera, que a menudo se centran en la transmisión de conocimientos de padres a hijos. En cambio, este programa peruano revela que, cuando los niños adquieren alfabetización financiera, pueden convertirse en educadores involuntarios pero eficaces de sus padres. Y esto puede dar lugar a cambios positivos en las actitudes de los hogares hacia las finanzas.
La evidencia recopilada en este estudio ofrece información valiosa para los responsables de políticas. Estos hallazgos subrayan un efecto multiplicador de la alfabetización financiera que va mucho más allá del aula. Por ello, integrar la educación financiera en los planes de estudio escolares podría ser una estrategia viable y rentable para el empoderamiento económico generalizado.
Una estrategia de este tipo podría tener beneficios económicos de gran alcance para las regiones con una participación mínima de adultos en la educación financiera. Al sortear las barreras habituales que dificultan la educación de adultos, como las limitaciones de tiempo y de recursos, este enfoque podría ayudar a que el conocimiento financiero penetre en las comunidades de manera más eficiente.
También se alinea con objetivos globales, como los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la ONU, para mejorar la inclusión económica, lo que demuestra que la educación financiera en las escuelas podría ser una inversión estratégica y eficiente en la economía en general.
A medida que el mundo se enfrenta a complejidades e incertidumbres financieras, integrar la educación financiera en el tejido de los planes de estudio escolares podría dotar a la próxima generación de las herramientas necesarias para el empoderamiento financiero. Esto garantizaría que el crecimiento y la estabilidad económicos lleguen a todos los sectores de la sociedad, desde las aulas y los hogares hasta las comunidades y más allá.

