Los estadounidenses tienen fama de tener dificultades para aprender idiomas. Ahora, parece que aún menos se sienten inclinados a intentarlo.
De 2013 a 2016, el número de estudiantes matriculados en clases de idiomas extranjeros en universidades estadounidenses cayó más de un 9%. No parece tratarse de una variación pasajera: la cifra total ha ido disminuyendo de forma constante desde 2009, según una investigación (pdf) de la Asociación de Lenguas Modernas de Estados Unidos.
Gran parte de esta caída se explica por el descenso del número de personas que aprenden español, con mucha diferencia el idioma más popular entre los estudiantes universitarios de Estados Unidos. Pero la popularidad de muchos otros idiomas también disminuyó, a menudo a un ritmo mayor que la del español; entre ellos, el alemán, el ruso y el italiano.
El mayor aumento, con mucha diferencia, se registró en el coreano, cuya matrícula subió un 65%. Aun así, el número de estudiantes matriculados en clases de coreano es bastante bajo: apenas 14.000, frente a más de 700.000 en español.
Aprender idiomas es importante. El multilingüismo se correlaciona positivamente con la inteligencia y la memoria. En la nueva economía global, dominar varios idiomas amplía las oportunidades laborales. Pero estos nuevos datos muestran que los estudiantes universitarios estadounidenses se están quedando aún más rezagados respecto al resto del mundo en lo que respecta al aprendizaje de nuevos idiomas.



