Haciendo historia, la nueva líder del partido feminista del Reino Unido quiere popularizar la política de la «palabra con f»

People attend a rally, held to support women's rights and to protest against violence towards women, with a monument to Soviet state founder Vladimir Lenin seen in the background, in Saint Petersburg, Russia March 8, 2019. REUTERS/Anton Vaganov - UP1EF38114D0M
Girl power.Image: REUTERS/Anton Vaganov
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La nueva líder del Partido por la Igualdad de las Mujeres de Gran Bretaña coincide con sus adversarios políticos en una cosa: desearía que su partido no existiera.

Han pasado 100 años desde que las mujeres obtuvieron el derecho al voto, pero Mandu Reid afirma que la lucha por la igualdad está lejos de haber terminado.

«Ojalá no nos hiciera falta (nuestro partido), pero ninguno de los otros partidos es ni de lejos lo bastante ambicioso en materia de igualdad de género. Ha sido un punto ciego de la política británica», declaró a la Fundación Thomson Reuters.

Reid, la primera persona negra en liderar un partido político en Gran Bretaña, asumió el cargo este mes en sustitución de Sophie Walker, la líder fundadora, quien dimitió diciendo que quería dejar espacio a voces más diversas.

El Partido por la Igualdad de las Mujeres (WE) fue fundado en 2015 por la presentadora de televisión Sandi Toksvig y la periodista Catherine Mayer, con la promesa de «hacer política de otra manera».

Hace campaña sobre cuestiones como la brecha salarial de género, el permiso parental compartido, el cuidado infantil asequible, la representación equitativa en la política y los negocios, y el fin de la violencia de género.

El partido, entre cuyos simpatizantes figuran la actriz ganadora de un Óscar Emma Thompson y la cantante Lily Allen, cuenta ahora con decenas de miles de miembros y 75 delegaciones en todo el país.

Espera lograr su primera victoria electoral el próximo jueves, cuando Gran Bretaña celebre elecciones municipales.

Reid, de 38 años, dijo que su tarea ahora era ampliar el alcance del partido y «dar más espacio en los medios a voces lamentablemente ignoradas en la política británica».

Menos de un tercio de los diputados británicos son mujeres, y solo el 4 por ciento son mujeres negras o pertenecientes a minorías étnicas.

Con el auge del populismo, Reid dijo que era más importante que nunca «que haya personas como yo visibles... que demos la cara».

Pero admitió que tenía algo de miedo y señaló los virulentos ataques que sufre Diane Abbott, la política negra más destacada de Gran Bretaña.

La palabra con f

Aunque es una feminista apasionada, Reid reconoce que el término desanima a muchas personas jóvenes; ella compartió esa opinión hasta mediados de sus veintitantos.

«Yo era una de esas personas que se sentían muy incómodas con la etiqueta y la veían como una especie de palabra malsonante; ya sabes, la palabra con f», dijo.

Reid dijo que involucrar a la gente en cuestiones que le preocupan, como la igualdad salarial o la pobreza menstrual, es clave para superar esas reservas.

«No pido disculpas por llamarme feminista, pero es muy importante desentrañar qué significa eso y centrarse en las cuestiones que le importan a la gente», añadió.

«Para mí, el feminismo trata fundamentalmente de justicia, libertad y de que la sociedad alcance su potencial».

Al crecer parcialmente en Esuatini, antes Suazilandia, «a la sombra de la Sudáfrica del apartheid», tomó plena conciencia de la injusticia social desde muy joven.

Reid, cuya madre es malauí y cuyo padre es británico, recuerda cómo se le abrieron los ojos durante unas vacaciones en Sudáfrica cuando tenía ocho años.

Durante un largo viaje en coche, la familia se detuvo para usar unos baños públicos. El que tuvo que usar su madre estaba mugriento; el baño para personas de raza mixta que usó Reid estaba algo mejor, pero su padre tuvo uno reluciente y limpio.

«Eso me indignó muchísimo. No podía entenderlo. Ese es mi primer recuerdo de sentir indignación ante una injusticia», dijo.

También se trata de los hombres

Licenciada por la London School of Economics, Reid ha trabajado para el Gobierno central y para tres alcaldes de Londres.

También fundó una organización benéfica, The Cup Effect, que combate la pobreza menstrual y promueve el uso de copas menstruales.

Reid defiende con pasión la crianza compartida y el cuidado infantil asequible, que, según dijo, son fundamentales para garantizar que las mujeres puedan desarrollar su potencial y cerrar la brecha salarial de género.

Sin embargo, dijo que la igualdad de género consistía en mejorar la vida de todas las personas, pues los hombres también sufren las expectativas y restricciones impuestas por el patriarcado.

A Reid le encantaría que más hombres se unieran al partido. «Tienen tanto que ganar con aquello por lo que luchamos», dijo. «Si lo que digo y hago anima a los hombres a luchar a nuestro lado, me alegraría muchísimo».

Brexit

Reid asume las riendas del partido en un momento en que Gran Bretaña está profundamente dividida por el Brexit, la salida prevista del país de la Unión Europea.

Con las negociaciones del Brexit estancadas por los retrasos, el país se prepara para las elecciones al Parlamento Europeo del 23 de mayo.

WE, que presenta ocho candidaturas, es firmemente proeuropeo y afirma que el Brexit tendrá un impacto desproporcionado en las mujeres, que podrían quedar en una situación más precaria y con menos protecciones legales.

Reid quiere estrechar los lazos con otros partidos de mujeres en Europa para crear una voz sólida que aborde los problemas que afectan a las mujeres de todo el bloque.

En Gran Bretaña, Reid dijo que WE ya estaba obligando a los partidos mayoritarios a «esforzarse más» en cuestiones como la violencia doméstica, por temor a perder apoyo.

«Los otros partidos están tomando nota, y me enorgullece», dijo.

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