La desigualdad y la discriminación son preocupaciones universales. Constantemente somos testigos de vulneraciones de los derechos individuales o colectivos por el mero hecho de uno o más marcadores de identidad.
La violencia de género es un ejemplo de ello. En la India, más del 35 % de todas las mujeres y el 40 % de las mujeres casadas han sufrido formas físicas o sexuales de violencia. Las estadísticas sobre el feticidio femenino revelan un fuerte sesgo contra la niña en la India: se estima que 8 millones de fetos femeninos han sido abortados en la última década.
A menudo, la desigualdad y la discriminación resultante se basan en múltiples facetas de la identidad de cada persona. Por ejemplo, las mujeres indígenas pueden enfrentarse a discriminación no solo por ser mujeres, sino también porque pertenecen a una comunidad indígena. En la India, más de 165 millones de personas son objeto de discriminación y violencia únicamente por motivos de su casta. Estas y otras formas de discriminación, como la discriminación racial y la violencia por motivos religiosos o de orientación sexual, azotan a nuestra comunidad.
Aunque las leyes tienen por objeto garantizar la igualdad y proteger los derechos humanos de todas las personas, la realidad actual no refleja estas medidas. La Constitución india establece claramente los principios de igualdad y no discriminación. Además, prevé la protección de los «sectores vulnerables» de la sociedad frente a la injusticia social y todas las formas de explotación. Asimismo, se han promulgado varias leyes de protección destinadas a salvaguardar los derechos de las mujeres y de otras comunidades marginadas.
A pesar de estas salvaguardias constitucionales y leyes de protección, millones de personas en la India desconocen sus derechos, los procesos judiciales son dolorosamente lentos, las tasas de condena son pésimas y las actitudes de quienes son responsables de impartir justicia impiden, en lugar de promover, la justicia social. Ejemplos de jueces que instan a las víctimas de maltrato doméstico a «adaptarse» ponen de manifiesto las deficiencias del sistema actual y evidencian la necesidad de cambio.
El contexto indio pone de relieve que una buena legislación, por sí sola, no garantiza la justicia. Debe ir acompañada de una serie de agentes facilitadores fundamentales, entre ellos la conciencia de los derechos y las actitudes sociales que promuevan la igualdad y combatan la discriminación.
El Chennai Hub, un grupo de los Global Shapers del Foro radicados en la ciudad, trabaja para construir estos agentes facilitadores a través de un programa escolar que involucra a los estudiantes en debates sobre igualdad y justicia social. El programa llega a las personas mientras son jóvenes, les permite comprender cómo las instituciones sociales, los medios de comunicación y la cultura popular perpetúan la violencia y la discriminación, y les enseña a redefinir y contrarrestar las actitudes actuales con sus propias voces.
Como parte del currículo, aprenden sobre sus derechos; interactúan con movimientos de justicia social, abogados, artistas, escritores, fotógrafos, músicos, artistas de performance y terapeutas (muchos de ellos son Global Shapers). Forman sus propias opiniones, aprenden modos creativos de autoexpresión y actúan para construir comunidades de respeto.
El programa innova al crear un espacio en el que los jóvenes pueden presentar planes de cambio, y se esfuerza por convertirlos en líderes activos, capacitándolos para organizar campañas públicas, llevar los debates sobre igualdad y justicia social a la corriente principal y participar en su democracia. Hemos creado una plataforma en línea para garantizar que las voces de los estudiantes tengan audiencia, y también para exponerlos a las voces de otras personas que buscan justicia e igualdad. La concienciación sobre los derechos se combina con tres fuerzas poderosas para avanzar en la justicia social:
Energía, creatividad y optimismo juveniles
Autoexpresión potenciada mediante la formación en artes creativas y escénicas
Acceso a las redes sociales para millones de personas
Conectar con las personas y los grupos que nos rodean nunca ha sido tan fácil. Gracias a internet, podemos construir una conversación global sobre igualdad y justicia social que nos permita aprender, comprender y abordar cuestiones dentro de las fronteras geográficas y a través de ellas.
Hasta ahora, mi enfoque de estas cuestiones se ha centrado en la India y, principalmente, en su interacción con los marcos y procesos legislativos. Pero la Reunión Anual de Curadores y el compromiso continuo con otros miembros del Foro me darán una visión más amplia de otras disciplinas y profundizarán mi comprensión de los contextos de otras partes del mundo.
Autora: Gulika Reddy es fundadora de Schools of Equality y curadora del hub de Chennai de la Global Shapers Community. Asistirá a la Reunión Anual de Curadores de Global Shapers, del 21 al 25 de agosto en Ginebra (Suiza), que reunirá a más de 325 curadores de todo el mundo.
Imagen: Una alumna grita consignas durante una manifestación organizada por una organización no gubernamental. REUTERS/Danish Siddiqui

