¿Tienes un doctorado? Si la respuesta es sí, formas parte de una proporción pequeña, pero creciente, de adultos que han obtenido el grado académico más alto.
En 2018, solo el 1,1 % de las personas de entre 25 y 64 años tenía un doctorado, en promedio, en los países de la OCDE, según Panorama de la educación 2019 de la organización.
Aunque, como muestra el gráfico siguiente, la proporción de la población con un doctorado varía considerablemente entre los países de la OCDE: desde casi el 4 % en Eslovenia hasta el 0,1 % en Indonesia.

Aumenta el número de candidatos al doctorado
En cifras absolutas, Estados Unidos tiene con diferencia el mayor número de personas que obtienen un doctorado (71.000 en 2017), aunque ocupa el cuarto lugar en términos per cápita. Le siguen Alemania y el Reino Unido, con alrededor de 28.000 cada uno.
En general, el número de personas con doctorado va en aumento: creció cerca de un 8 % en los países de la OCDE entre 2013 y 2017, especialmente en México, España y Estados Unidos.
Según el informe, si se mantiene el ritmo actual de crecimiento, el 2,3 % de los jóvenes adultos que viven hoy en países de la OCDE llegará a cursar estudios de doctorado a lo largo de su vida.
Esto es una buena noticia no solo para quienes obtienen un doctorado —que pueden esperar tasas de empleo y salarios relativamente altos en la mayoría de los países, especialmente si trabajan en el sector privado—, sino también para las economías en su conjunto.
Al impulsar el conocimiento y la investigación en el ámbito académico y en la industria, los estudiantes de doctorado y quienes ya tienen el título pueden contribuir a que las economías sean más innovadoras.
No es de extrañar, pues, que algunos países intenten atraer a más candidatos al doctorado con incentivos como cobrar tasas más bajas (Australia, Italia y Suiza) y reconocerlos como empleados en vez de estudiantes (Noruega y Suiza).

