Muchos pasamos largos períodos en la oficina, pero un diseño anticuado podría estar perjudicando nuestro bienestar y nuestra salud mental. Además, está acabando con nuestra productividad. Un estudio reveló que los trabajadores de oficina pasan más tiempo sentados que los jubiladoslos trabajadores de oficina pasan más tiempo sentados que los jubilados, lo que aumenta el riesgo de enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo II e incluso cáncer.
Por eso, los diseñadores con visión de futuro buscan formas de crear espacios que nos hagan bien en lugar de perjudicarnos. Más allá de los ya ubicuos escritorios para trabajar de pie y los sofás sociales de descanso, la oficina del futuro es saludable, armoniosa y feliz. Así empieza a tomar forma.
Apostar por el verde
El diseño «biofílico» ha sido una palabra de moda en las renovaciones de oficinas al menos desde 2014, lo que, en términos de tendencias, significa que ya debería estar totalmente pasado de moda. ¡Pero no! Se ha demostrado que los elementos naturalesaumentan la productividad un 8 % y el bienestar un 13 %, así que el verde sigue siendo protagonista; esta vez, se espera que vayamos más allá de unas cuantas plantas medio mustias en el alféizar. Además de paredes de bambú y curvas y formas inspiradas en la naturaleza, hoy las oficinas abordan de manera integral los problemas del planeta mediante alojamiento web ecológico, reciclaje de aguas grises, fuentes de energía renovable, compensaciones de carbono y alimentos de producción local.
Sanación a través de las texturas
Las investigaciones han demostrado que los espacios de oficina que imitan la naturaleza tienen un efecto positivo en la felicidad del personal. Por suerte, eso no significa hacer hojas de cálculo en un túnel de viento: basta con recurrir a texturas «naturales» como la madera, los metales, los tejidos y la piedra. Se prevé que los suelos de cemento serán muy populares en un futuro próximo. Mientras el minimalismo inexpresivo al estilo Apple sigue en boga, unos toques de fibras naturales en colores cálidos podrían aportar un aire lúdico y dar un respiro a la vista de tanto gris.
Aprovechar el espacio al aire libre
En consonancia con lo anterior, las empresas empiezan a integrar el espacio exterior de sus oficinas en su funcionamiento. Si salir a tomar aire fresco puede hacer maravillas por la concentración, ¿por qué no ir hasta el final y organizar una sesión de lluvia de ideas al aire libre en el patio? Probablemente sea más práctico en Bangalore que en Burnley, pero hablar de ello al menos nos da una excusa para admirar lasede propuesta de Google en King’s Cross, con su pista para correr en la azotea, jardines de flores silvestres y «campos» donde los empleados pueden relajarse y programar reuniones con clientes envidiosos.
Flexibilidad para triunfar
Olvídate de elegir entre un espacio diáfano o un cubículo, una zona de descanso o una sala de conferencias: elverdadero espacio de oficina del futuro es «ágil»y puede reunir todas esas opciones. Según su estado de ánimo, los trabajadores pueden disfrutar deentornos personalizablesy de funciones interactivas que han demostrado estimular el ingenio, como muebles modulares, paredes móviles y tableros de corcho extraíbles.
Como en casa
A medida que el tiempo de descanso se considera cada vez más fundamental para el proceso creativo, las oficinas van más allá de las zonas de descanso paraofrecer a los empleados un lugar donde desconectar de verdad. Hablamos de televisores. De sofás. De saunas. Puede que Google se adelantara con su legendaria piscina de pelotas —su nueva sede londinense alberga una cancha de baloncesto—, pero cuando marca el camino, seguro que otros lo siguen. Y, a medida que se difumina la frontera entre el trabajo y la vida personal y se normalizan las jornadas prolongadas, esa zona de relax o sala de juegos podría ser cada vez más vital para la salud mental de la plantilla.
Adoptar la tecnología
¿Recibes a tus clientes desde un escritorio virtual? ¿Puedes mostrar literalmente a tus socios comerciales gráficos de resultados trimestrales que ocupen toda una pared? Si la respuesta es no, ponte al día, cavernícola. Todo apunta a que la realidad virtual (RV) y su prima supermoderna, la realidad aumentada (RA), están entrando tímidamente en la cultura de oficina, con sus gafas de montura gruesa. Desde reducir las distracciones de los espacios diáfanos mediante paredes virtuales hasta mejorar la formación con escenarios sobre el terreno, ambas tecnologías están llamadas a revolucionar nuestra forma de trabajar, crear y coordinarnos, y se suman a los monitores panorámicos «sin bordes» y a losdispositivos sociométricos poniblesen la lista de dispositivos futuristas, con la esperanza de que todo ello mejore la satisfacción del personal.
La luz que ilumina
La productividad de los trabajadores disminuye si se encuentran a más de 7,5 metros de una ventana, segúndatos procedentes del International Well Building Institute. Al igual que las características de oficina inspiradas en el aire libre mencionadas antes, la exposición a la luz natural reduce la ansiedad y el estrés, y aporta ese crucial refuerzo de vitamina D que tanto nos falta a muchos. Los tragaluces y los paneles translúcidos son una buena forma de dejar entrar la luz del día, pero si no son prácticos, es importante compensar la falta de sol con diversos recursos ingeniosos, como lámparas UV de sobremesa obombillas de espectro natural.
A tu maneraEn última instancia, lo más importante en una oficina del siglo XXI es otra palabra de moda que sigue gozando de popularidad: laindividualidad. Atrás quedaron los espacios diáfanos uniformes, diseñados para todos por igual. Hoy, el lugar de trabajo ideal probablemente sea tan singular y esté lleno de tantos detalles únicos como la peculiar startup que alberga. Cada empresa reinventa lo establecido a su manera, haciendo que los empleados se sientan valorados y atendiendo a sus necesidades concretas. Y así debe ser. Porque siempre debemos recordar que laculturade oficina es tan importante como las tendencias de diseño, si no más.
Cuando la empresa de material de oficinaLyreco encuestó a 2.000 trabajadores de empresas, descubrió que, aunque la mitad coincidía en que el aspecto y el ambiente de una oficina influían en su trabajo, a dos tercios les preocupaba más el aumento de los niveles de estrés durante los últimos cinco años. Los factores más importantes para que una oficina funcione bien eran una actitud relajada, colegas que brindaran apoyo y horarios laborales flexibles; muy cerca quedaban un equipo unido y un buen plan de pensiones.

