La pandemia de COVID-19 ha acelerado la digitalización de muchas empresas omaníes y ha convertido el trabajo a tiempo parcial y el teletrabajo en una nueva realidad;
La fuerza laboral de Omán necesitará acceso a información sobre estas oportunidades emergentes, y los jóvenes que se incorporan al mercado laboral necesitarán la formación necesaria para aprovecharlas al máximo;
La pandemia ha redefinido las tendencias laborales, y los responsables de recursos humanos de Omán deberán replantearse la fuerza laboral, la formación de los empleados y los enfoques para medir el desempeño.
En los últimos años, cómo lograr una mayor inclusión de los jóvenes y de sus capacidades en la fuerza laboral se ha convertido en uno de los principales desafíos de Omán. El censo del Centro Nacional de Estadística e Información indica que los jóvenes omaníes de entre 18 y 29 años representan el 46,7 % de la población del Sultanato. Así, cada año llega una oleada de recién graduados que se encuentra con un desequilibrio en las oportunidades disponibles.
Afortunadamente, una serie de reformas promulgadas por Su Majestad el Sultán Haitham bin Tariq ha garantizado una rotación constante en la fuerza laboral, especialmente en el sector público. Entre ellas se incluyen una reducción de la edad de jubilación y la creación de un Fondo de Seguridad en el Empleo con un presupuesto inicial de 26 millones de dólares.
Para reducir la brecha de competencias entre la oferta de la fuerza laboral nacional y la demanda de la industria, el Gobierno de Omán también ha creado una infraestructura de formación a escala nacional y ha encomendado al Ministerio de Trabajo el desarrollo del talento omaní para los empleos de hoy y las oportunidades de mañana.
Las empresas omaníes que aspiren a competir en el mercado global deberán reforzar su compromiso con la formación a medida que evolucionan los requisitos de los puestos de trabajo, especialmente a medida que la vida laboral se alarga, y los trabajadores de todas las edades necesitarán actualizar periódicamente sus competencias existentes y aprender otras nuevas.
El reciclaje profesional constante, para complementar el área de experiencia preexistente de cada persona, y el aprendizaje permanente están cuestionando la tradicional dependencia exclusiva del aprendizaje escolar. La era digital ha facilitado el aprendizaje continuo gracias a herramientas como las plataformas de aprendizaje electrónico, como la propia plataforma de Omán Edlal, Coursera y Udemy. Adquirir y perfeccionar nuevas competencias relevantes para las necesidades del momento resulta beneficioso; prever y satisfacer las necesidades de competencias del futuro es fundamental para que nuestras economías sean a prueba de sacudidas.
Omán y la «nube humana»
Las empresas y los jóvenes omaníes ya están recurriendo a sitios como Fiverr o Upwork y utilizando la «nube humana» para realizar trabajos o para ofrecer sus servicios. Lejos de suponer una amenaza para los empleos en Omán, la nube humana ofrece un sinfín de oportunidades al talento local que esté dispuesto a conectarse en línea y satisfacer las necesidades de las empresas globales.
Sin embargo, es fundamental garantizar que nuestros jóvenes que buscan empleo, dondequiera que se encuentren en Omán, reciban formación en competencias demandadas, tengan acceso al equipo que necesitan, dispongan de lugares y espacios para trabajar y, sobre todo, cuenten con los conocimientos e información necesarios para presentarse y promocionarse en estas plataformas.
Adaptación de los modelos de negocio a las situaciones derivadas de la COVID-19
La pandemia ha paralizado por completo algunas industrias, mientras que otras todavía están en proceso de adaptarse a esta nueva realidad.
Durante la pandemia de COVID-19, presenciamos cómo las empresas de Omán abandonaban sus modelos de negocio tradicionales y adoptaban las modalidades de operación más innovadoras posibles. Este cambio ha sido especialmente notable en las empresas que aún no habían trasladado sus activos a la nube y que ahora lo estaban haciendo a toda máquina. En cuestión de semanas, Omán se convirtió en una sociedad en la que el teletrabajo dejó de ser una posibilidad para el futuro y pasó a ser una realidad del presente.
El país también flexibilizó la normativa para la creación de pequeñas y medianas empresas, lo que provocó un auge rápido y sin precedentes de nuevos negocios independientes. En cierto modo, puede decirse que la juventud omaní ha sido ágil a la hora de emprender sin dudarlo, un logro alentador y una visión de futuro
La pandemia también ha impulsado la amplia aceptación del trabajo a tiempo parcial, ya que el trabajo temporal, el trabajo «gig» o el trabajo freelance se han convertido en parte de la «nueva normalidad». Muchas personas pueden ahora compaginar varios proyectos en lugar de empleos en su cartera de trabajo en un momento dado.
Esto resulta ventajoso para la economía omaní, donde aún no se han abierto nuevas industrias. Los jóvenes omaníes pueden ofrecer sus competencias y servicios a varias empresas al mismo tiempo. Esta variedad de proyectos les permitirá adquirir una experiencia que un puesto de trabajo tradicional quizá ya no ofrezca. La Cámara de Comercio e Industria de Omán ha reconocido este beneficio y está elaborando un plan eficaz que permita el trabajo a tiempo parcial para todos.
Protección frente a pandemias
A medida que la pandemia redefine las tendencias laborales, los responsables de recursos humanos de Omán deberán replantearse la fuerza laboral, la formación de los empleados y los enfoques para medir el desempeño. Los criterios de contratación serán quizá más inclusivos con un conjunto diverso de competencias, en lugar de centrarse en la experiencia regional, mientras que los candidatos potenciales tendrán la audacia de cuestionar la integridad de los empleadores.
A largo plazo, los beneficios de la automatización, la IA y la digitalización serán enormes. Al igual que las revoluciones industriales anteriores, los efectos serán positivos. Las ventajas de una mayor diversificación serán considerables en pilares fundamentales de la economía de Omán, como la industria manufacturera y la logística. ASYAD ya ha previsto, por ejemplo, el uso de drones para impulsar el comercio mundial. Lo que debemos temer no es un desempleo masivo causado por el cambio tecnológico, sino el aumento de las desigualdades en distintos segmentos de la fuerza laboral.
Mirando hacia el futuro, para reiniciar y reequilibrar, debemos garantizar que la fuerza laboral de Omán tenga acceso a la información sobre las oportunidades emergentes en el país, en línea y en el extranjero, así como a la formación necesaria para aprovecharlas al máximo.
Esto se aplica especialmente a los trabajadores «gig» y de la nube, que no tendrán acceso a las redes de protección y orientación que ofrecen los profesionales de recursos humanos y otros recursos necesarios. Estos trabajadores necesitarán sistemas de apoyo que los mantengan informados, animados y motivados; que les ayuden a obtener las herramientas que necesitan y que los orienten en la organización de su tiempo y en la planificación de un futuro financieramente seguro.
Con los sistemas adecuados de apoyo y orientación, podemos corregir los desequilibrios y permitir que nuestra fuerza laboral disfrute de un futuro seguro en el que pueda mantenerse a sí misma y a sus familias y contribuir a los objetivos socioeconómicos de Visión 2040 de Omán.



