¿Puede India mejorar la educación de mil millones de jóvenes?

¿Puede India mejorar la educación de mil millones de jóvenes?
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En tiempos económicos difíciles, la atención pública suele centrarse en los efectos a corto plazo de los recortes de costes, la pérdida de empleos y la caída de la inversión. Sin embargo, ese énfasis puede ocultar el panorama general y provocar un daño más profundo a un país que los efectos inmediatos de la crisis.

El sector educativo exige una visión a largo plazo y, al mismo tiempo, respuestas a corto plazo. En India, el Estado ha destinado alrededor del 3 % del PIB a la educación durante los últimos 30 años. Aunque la correlación entre el crecimiento económico y la inversión en educación es objeto de un intenso debate, no cabe duda de que un país necesita proporcionar una fuerza laboral preparada para aprovechar las oportunidades de empleo que genera una economía en crecimiento. Cuando el crecimiento económico es escaso, el reto se intensifica: con menos recursos, resulta más difícil dotar a las personas de la educación y las competencias que necesitan. Quizá ahora sea el momento adecuado para que los dirigentes de India replanteen su enfoque de la educación.

La educación de calidad sigue estando fuera del alcance de muchos indios, a pesar del compromiso del país de ofrecer educación universal en el marco de la ley Right to Education. Empresas privadas de educación, como Educomp Solutions, han detectado una brecha considerable entre la demanda de educación y la capacidad del Estado para proporcionarla, y hasta un 30 % de los niños en los colegios de primaria acuden a centros privados en lugar de públicos. Sin embargo, la política gubernamental de larga data se resiste a la participación del sector privado en la educación.

Y, aunque el acceso a la educación infantil es fundamental, la recesión económica ha puesto de manifiesto con claridad la necesidad de garantizar no solo el acceso, sino también una educación adecuada para los estudiantes que avanzan por los niveles superiores del sistema. La empleabilidad se está convirtiendo en un reto creciente a medida que los modelos de negocio tradicionales se desintegran y el impulso global avanza hacia una experiencia más basada en competencias y en la formación profesional. El currículo actual debe responder a los cambios que el nuevo orden mundial impone al mercado; de lo contrario, nos quedaremos con una gran reserva de candidatos formados pero no empleables, que descubren –sin culpa alguna por su parte– que sus competencias ya no tienen salida en el mercado.

India debe transformar su sistema educativo para centrarlo en los resultados. Debe invertir de forma considerable en el aprendizaje basado en competencias, garantizando que las personas salgan de la educación con capacidades que satisfagan las necesidades de la industria y del mercado laboral al que se incorporan. En algunos casos, esto supone un cambio respecto al aprendizaje que tiende a priorizarse en un sistema educativo que valora un título por encima de otras cualificaciones.

La complejidad del reto educativo de India parece exigir una mayor implicación del capital y la experiencia del sector privado. La empresa privada de educación que dirijo es solo una de las muchas empresas emprendedoras dispuestas a ayudar al país a cerrar su brecha de competencias. Una política gubernamental más liberal sobre la participación privada en la educación podría ayudar mucho a India a resolver muchos de sus problemas actuales.

Con elecciones generales previstas para mayo de 2014, quizá ahora sea un buen momento para que los dirigentes políticos consideren levantar las restricciones actuales, impulsar las alianzas entre los sectores público y privado y permitir que la energía del sector privado impregne el sistema. Los estudiantes están preparados para el cambio, y el entorno empresarial lo exige.

Las decisiones que se tomen en política educativa a corto plazo podrían garantizar el futuro a largo plazo de mil millones de jóvenes indios.

Autor: Shantanu Prakash es presidente y consejero delegado de Educomp Solutions.

Imagen: Niños rezan durante una asamblea matutina en una escuela de la aldea de Ralegan Siddhi, al sureste de Mumbai, 17 de junio de 2011. REUTERS/Danish Siddiqu.

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