La falta de lactancia materna suficiente cuesta a la economía mundial casi 1000 millones de dólares cada día debido a la pérdida de productividad y a los costos sanitarios, según indicaron los investigadores el viernes, mientras los expertos en salud pedían más apoyo para las madres lactantes.
Un nuevo sitio web desarrollado por investigadores de Canadá y Asia mostró que el mundo podría haber ahorrado 341 000 millones de dólares al año si las madres amamantaran a sus hijos durante más tiempo, lo que ayudaría a prevenir muertes prematuras y diversas enfermedades.
Conocida como "Costo de no amamantar", la herramienta en línea utilizó datos de un estudio de seis años respaldado por Alive & Thrive, una iniciativa estadounidense de nutrición materna e infantil.
"Es un derecho humano, salva vidas y mejora la prosperidad de las economías", afirmó Dylan Walters, experto en economía de la salud con sede en Canadá, sobre la importancia de la lactancia materna.
Walters, quien dirigió el estudio de más de 100 países, afirmó que el sitio web era el primero de su tipo y que tenía como objetivo ayudar a los responsables de políticas a medir las pérdidas económicas en cada país cuando no se apoya la lactancia materna.
La Organización Mundial de la Salud (OMS), de las Naciones Unidas, recomienda que los bebés sean amamantados exclusivamente al menos durante sus primeros seis meses y que, después, reciban una dieta compuesta por leche materna y otros alimentos hasta los dos años de edad.
La lactancia materna puede ayudar a prevenir la diarrea y la neumonía, dos causas principales de mortalidad infantil, y proteger a las madres frente al cáncer de ovario y de mama, según la agencia de la ONU.
Sin embargo, solo el 40 % de los lactantes menores de seis meses son amamantados exclusivamente a nivel mundial, mientras que podrían evitarse 820 000 muertes infantiles al año si se siguiera la recomendación, según indicó.
Los obstáculos para la lactancia materna van desde la falta de instalaciones y de pausas en los lugares de trabajo, la agresiva comercialización de fórmulas infantiles, hasta el acoso o el estigma cuando las mujeres amamantan en público.
Con motivo de la Semana Mundial de la Lactancia Materna, que comienza el 1 de agosto, los investigadores afirmaron que esperan que más países implementen políticas que promuevan la lactancia materna, presionen a los empleadores para que brinden más apoyo y pongan freno a la comercialización de fórmulas infantiles.
"La evidencia económica tiene una gran repercusión entre los responsables de políticas. No invertir en la lactancia materna tiene un costo", declaró por teléfono desde Hanoi Roger Mathisen, director para el Sudeste Asiático de Alive & Thrive, a la Fundación Thomson Reuters.
"Esta herramienta realmente sostiene el argumento de que es una buena inversión ampliar políticas como la licencia de maternidad remunerada", dijo, y agregó que ayudaría a que las mujeres permanezcan en la fuerza laboral y a impulsar la economía del país.
Un estudio respaldado por la ONU realizado en 2017 reveló que ningún país hace lo suficiente para ayudar a las madres a amamantar a sus bebés durante los seis meses recomendados, a pesar de los posibles beneficios económicos.

