Bill Gates comparte 5 cosas que le habría gustado escuchar en su graduación

Bill Gates shared five pieces of advice for graduating students.
Bill Gates shared five pieces of advice for graduating students.Image: Flickr
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  • Bill Gates dio cinco consejos a quienes se graduaban que le habría gustado escuchar en su propia graduación.

  • «Creo que ustedes serán quienes resuelvan la crisis climática y reduzcan la brecha entre ricos y pobres», dijo también a los graduados.

  • Gates animó a los estudiantes a usar su educación para marcar la diferencia en el mundo y a no renunciar nunca a sus sueños.

A lo largo de mi carrera, he tenido la suerte de pronunciar dos discursos de graduación: uno en Harvard —mi alma mater, aunque nunca me gradué allí— en 2007, y otro en Stanford en 2014. Hoy pronuncié el tercero ante los graduados de las carreras forestales y de ingeniería de la Universidad del Norte de Arizona. (Pueden leer más sobre lo que me llevó a NAU aquí.)

La promoción de 2023 no es un grupo de graduados cualquiera. Antes de que la mayoría completara su primer año de universidad, llegó una pandemia que ocurre una vez en cada generación y cambió la vida —y el aprendizaje— tal como los conocíamos. Para llegar a esta meta necesitaron resiliencia, determinación y muchísima ingeniosidad. Por eso me hizo ilusión felicitarlos antes de que comenzaran las siguientes etapas de sus vidas y compartir parte de la sabiduría que he adquirido en las décadas transcurridas desde que dejé mi propio campus universitario.

Esto es lo que les dije:

Discurso según lo preparado

13 de mayo de 2023

Ceremonia de graduación de la Universidad del Norte de Arizona para la Facultad de Ingeniería, Informática y Ciencias Aplicadas y la Facultad de Medioambiente, Silvicultura y Ciencias Naturales

¡Buenas tardes! Gracias al presidente Cruz Rivera y a la Junta de Regentes de Arizona por este enorme honor. Me entusiasma estar aquí con el estimado cuerpo docente y el personal de NAU.

Amigos y familiares, por fin ha llegado el momento de exhalar. Hoy también es un logro de ustedes, y creo que eso merece un aplauso.

Graduados, lo consiguieron. Terminaron sus proyectos finales y sus prácticas. Sobrevivieron a la asignatura de redacción de nivel avanzado y a varios Tequila Sunrises. Disfrutaron de su última Dimes Night en Museum Club y se ganaron su patito de goma de Collins.

Quizá les alegre saber que me he unido a sus filas. Ahora soy el orgulloso titular de un doctorado honoris causa y de un patito honorario.

Me honra tener la oportunidad de dirigirme a ustedes hoy, porque creo que más personas deberían conocer el enorme valor de la educación de NAU. Se gradúan de una institución que crea oportunidades, promueve la innovación y construye comunidad; esta los ha preparado para encontrar soluciones a algunos de los mayores problemas que enfrentamos hoy.

NAU también les está dando algo que yo nunca recibí: un título universitario de verdad.

Algunos quizá sepan que nunca llegué a mi propia graduación. Me fui después de tres semestres para fundar Microsoft. Entonces, ¿qué sabe sobre graduaciones alguien que dejó la universidad? La verdad, muy poco por experiencia propia.

Mientras me preparaba para hoy, pensé en cómo ustedes, como recién graduados, pueden tener el mayor impacto posible en el mundo gracias a la educación que recibieron aquí. Eso me llevó a pensar en la graduación que nunca tuve, el discurso de graduación que nunca escuché y los consejos que no recibí en un día como este.

Eso es lo que quiero compartir con ustedes esta tarde: las cinco cosas que me habría gustado que me dijeran en la graduación a la que nunca asistí.

Lo primero es que la vida no es una obra de un solo acto.

Probablemente sientan mucha presión ahora mismo por tomar las decisiones correctas sobre su carrera. Puede que parezca que esas decisiones son definitivas. No lo son. Lo que hagan mañana —o durante los próximos diez años— no tiene que ser lo que hagan para siempre.

Cuando dejé los estudios, pensé que trabajaría en Microsoft el resto de mi vida.

Hoy sigo disfrutando de mi trabajo en el ámbito del software, pero la filantropía es mi ocupación a tiempo completo. Dedico mis días a crear innovaciones que combatan el cambio climático y reduzcan las desigualdades en todo el mundo, también en salud y educación.

Me siento afortunado de que nuestra fundación pueda apoyar a instituciones extraordinarias como NAU, aunque no fuera lo que imaginaba que estaría haciendo a los 22 años. No solo está bien cambiar de opinión o tener una segunda carrera… puede ser algo muy bueno.

El segundo consejo que me habría gustado escuchar en mi graduación es que nunca se es demasiado inteligente como para no estar confundido.

Pensaba que sabía todo lo que necesitaba saber cuando dejé la universidad. Pero el primer paso para aprender algo nuevo es aceptar lo que no sabes, en lugar de centrarte en lo que sí sabes.

En algún momento de su carrera, se enfrentarán a un problema que no podrán resolver por su cuenta. Cuando eso ocurra, no entren en pánico. Tomen aire. Oblíguense a pensar las cosas con calma. Y luego busquen a personas inteligentes de quienes aprender.

Podría ser un colega con más experiencia. Podría ser uno de sus compañeros de promoción, que tenga una buena perspectiva y los impulse a pensar de otra manera. También podría ser un experto en el campo dispuesto a responder sus preguntas por mensaje directo.

Casi todo lo que he logrado se debe a que busqué a otras personas que sabían más. La gente quiere ayudarlos. La clave está en no tener miedo de pedir ayuda.

Puede que ya hayan terminado sus estudios. Pero pueden —y deberían— considerar el resto de sus vidas como una educación.

Mi tercer consejo es que se inclinen por un trabajo que resuelva un problema importante.

La buena noticia es que se gradúan en un momento en que hay muchos problemas importantes por resolver. Cada día surgen nuevas industrias y empresas que les permitirán ganarse la vida y marcar la diferencia; además, los avances de la ciencia y la tecnología han hecho que tener un gran impacto sea más fácil que nunca.

Por ejemplo, muchos de ustedes se dedicarán a la silvicultura. Sus profesores les enseñaron a usar herramientas de vanguardia, como drones que emplean LIDAR para producir mapas precisos del suelo forestal. Podrían encontrar nuevas formas de usar esa tecnología para ayudar a combatir el cambio climático.

Algunos de ustedes se preparan para iniciar una carrera como programadores. Podrían usar sus talentos para asegurarse de que todas las personas se beneficien de la inteligencia artificial o para ayudar a eliminar los sesgos en la IA.

Dedicar sus días a algo que resuelva un gran problema les da energía para hacer su mejor trabajo. Los obliga a ser más creativos y da a sus vidas un fuerte sentido de propósito.

Mi cuarto consejo es sencillo: no subestimen el poder de la amistad.

Cuando estudiaba, me hice amigo de otro estudiante que compartía muchos de mis intereses, como las novelas de ciencia ficción y las revistas de informática.

No imaginaba lo importante que llegaría a ser esa amistad. Mi amigo se llamaba Paul Allen, y juntos fundamos Microsoft.

Recuerden que las personas junto a quienes se sentaron en clase, con quienes fueron a esquiar a Snowbowl y contra quienes compitieron en las noches de Wingo no son solo sus compañeros de clase. Son su red de contactos. Sus futuros cofundadores y colegas. Una gran fuente futura de apoyo, información y consejos.

Lo único más valioso que aquello con lo que bajen hoy del escenario es la persona con quien suban a él.

Mi último consejo es el que más me habría servido. Tardé mucho en aprenderlo. Y es este: No son holgazanes por darse un respiro.

A su edad, no creía en las vacaciones. No creía en los fines de semana. Presionaba a todos los que me rodeaban para que trabajaran muchas horas. En los primeros años de Microsoft, mi oficina daba al estacionamiento, y llevaba la cuenta de quién se iba temprano y quién se quedaba hasta tarde.

Pero, al hacerme mayor —y sobre todo cuando me convertí en padre—, me di cuenta de que la vida es mucho más que el trabajo.

No esperen tanto como yo para aprender esta lección. Dediquen tiempo a cuidar sus relaciones, celebrar sus éxitos y recuperarse de sus pérdidas.

Tómense un descanso cuando lo necesiten. Tengan paciencia también con las personas que los rodean cuando ellas lo necesiten.

Y antes de comenzar la siguiente etapa de sus vidas, tómense un momento para divertirse. Esta noche, este fin de semana, este verano, cuando sea. Se lo merecen.

Promoción de 2023, el futuro les pertenece. Creo que ustedes serán quienes resuelvan la crisis climática y reduzcan la brecha entre ricos y pobres.

Ya han hecho historia al asistir a la universidad en tiempos verdaderamente sin precedentes. No me cabe duda de que seguirán haciendo historia durante el resto de sus vidas. Estoy deseando ver cómo impulsarán el progreso en todo el mundo.

Felicidades por alcanzar este hito trascendental. ¡Vamos, Leñadores!

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