Ya no basta con llenar el currículum de calificaciones excelentes. Los empleadores miran más allá de las titulaciones para averiguar qué otras competencias tienen los candidatos.
Las competencias cognitivas en materias como matemáticas e inglés se han utilizado durante mucho tiempo para medir la idoneidad de un candidato a un puesto. Pero un informede The Hamilton Project, un centro de estudios económicos, afirma que las competencias no cognitivas también son fundamentales para el rendimiento académico y el éxito laboral, y que cada vez lo son más.
Las competencias no cognitivas son las «habilidades interpersonales»: aspectos como la capacidad de comunicarse, trabajar con otras personas, liderar un equipo y automotivarse.
El informe señala que, hasta cierto punto, esas habilidades interpersonales dependen inevitablemente de la personalidad: «a algunas personas les resulta inherentemente más fácil llevarse bien con los demás», por ejemplo. También están estrechamente vinculadas al nivel educativo que ha recibido una persona, así como al de sus padres.
Sin embargo, estas competencias también se pueden enseñar, afirma el informe.
Falta de competencias
The Hamilton Project cita una encuesta a responsables de contratación en Estados Unidos, que indica que les preocupa tanto encontrar personas con las competencias no cognitivas adecuadas como encontrar personas con capacidades más tradicionales y cuantificables.
«Aunque menos del 20 % de los responsables de contratación afirmó que a los recién graduados les faltaban las competencias matemáticas necesarias para el trabajo, más de la mitad dijo que carecían de atención al detalle. Proporciones similares de responsables de contratación observaron deficiencias en la expresión escrita y la comunicación: los aspectos cognitivo y no cognitivo, respectivamente, de una misma competencia. Alrededor de un tercio afirmó que a los recién graduados universitarios les faltaban competencias de análisis de datos y trabajo en equipo», señala el informe.
¿Por qué es importante?
The Hamilton Project sostiene que las competencias no cognitivas son cruciales para el mercado laboral por cuatro razones económicas principales.
1. Los empleos actuales exigen más competencias no cognitivas que en el pasado.
Este gráfico muestra que las tareas que implican trabajar con personas o para ellas —y que requieren mejores competencias no cognitivas— son hoy mucho más importantes que en las décadas de 1980 y 1990. Las tareas que requieren competencias sociales y de servicio han aumentado un 16 % y un 17 %, respectivamente, mientras que las que exigen un alto nivel de matemáticas solo han aumentado un 5 %.
2. El mercado laboral recompensa cada vez más las competencias no cognitivas.
Estos gráficos muestran la relación entre el salario y ambos tipos de competencias.
3. Y también aumenta la probabilidad de tener un empleo a tiempo completo.
Estos dos gráficos de barras muestran que, a medida que aumentan las competencias no cognitivas y cognitivas, también lo hacen los ingresos y la probabilidad de tener un empleo a tiempo completo. No es de extrañar, pero los datos también muestran que las competencias no cognitivas han cobrado mucha más importancia con el tiempo.
4. Quienes tienen menos competencias no cognitivas se están quedando atrás.
Este último gráfico muestra que casi todas las personas que se encuentran en el 25 % superior en competencias no cognitivas terminan la educación secundaria, y más de la mitad obtiene un título universitario.
Dejar atrás las titulaciones
Algunas empresas están prescindiendo por completo de las titulaciones y utilizan sus propios métodos para evaluar a los candidatos. En 2015, la firma internacional de contabilidad Ernst & Younganunció que utilizaría su programa interno de evaluación y pruebas de cálculo numérico. «En EY estamos modernizando el entorno de trabajo y cuestionando las formas de pensar y de hacer tradicionales. Transformar nuestro proceso de selección abrirá oportunidades a personas con talento, sea cual sea su origen, y facilitará un mayor acceso a la profesión», afirma la empresa.
El informe sobre el futuro del empleodel Foro Económico Mundial sostiene que la inteligencia emocional, la creatividad y la gestión de personas estarán entre las principales competencias necesarias para los empleos en 2020. «El cambio no nos esperará: los líderes empresariales, los educadores y los gobiernos deben anticiparse y mejorar las competencias y formar de nuevo a las personas para que todos puedan beneficiarse de la Cuarta Revolución Industrial», señala el informe.

