Según la investigación, una de las formas más eficaces de mejorar la enseñanza es el coaching 1:1, que ofrece un apoyo de alta calidad y continuo.
El ciclo de coaching es un modelo de referencia que proporciona una hoja de ruta para que los líderes pedagógicos ofrezcan a los docentes un apoyo personalizado, continuo, práctico y centrado.
Garantizar que los líderes pedagógicos dispongan del tiempo y los recursos necesarios para un coaching de calidad es una inversión en el aprendizaje de docentes y estudiantes por igual.
Sabemos, por la investigación, la práctica e incluso la experiencia personal, que los docentes que reciben un apoyo continuo y de alta calidad enseñan de manera más eficaz. En concreto, el coaching 1-1, con la ayuda de líderes pedagógicos de alta calidad (es decir, un coach, un director o cualquier persona capacitada para apoyar a los docentes) que llevan a cabo de forma sistemática sesiones de apoyo individualizadas con los docentes, ha demostrado ser una de las formas más eficaces de mejorar la enseñanza.
Pero, ¿cómo se traduce este apoyo de coaching en la práctica?
Si bien cada relación de coaching es diferente y dependerá de factores individuales y contextuales, existen acciones específicas que los líderes pedagógicos pueden llevar a cabo durante las sesiones de coaching 1-1 que han demostrado facilitar el aprendizaje de los docentes y el cambio de comportamiento. Nuestra nueva nota de orientación técnica Implementación de un apoyo 1-1 eficaz sintetiza estas evidencias de todo el mundo para ofrecer una orientación explícita sobre cómo los líderes pedagógicos pueden brindar un apoyo 1-1 eficaz a los docentes. Esta nota detalla en qué consiste un ciclo de coaching de alta calidad, basándose en nuestra nota de orientación técnica Estructuración de un apoyo 1-1 eficaz que explica cómo los responsables de políticas pueden diseñar sistemas de apoyo 1-1 eficaces para los docentes.
¿Qué es el ciclo de coaching?
Este ciclo ofrece una hoja de ruta paso a paso sobre lo que debería ocurrir cada vez que un líder pedagógico se reúne con un docente. Esta hoja de ruta proporciona un mapa de cómo los líderes pedagógicos pueden ofrecer a los docentes un apoyo de alta calidad que sea personalizado, práctico, centrado y continuo. Sin embargo, poner en marcha el ciclo en contextos diversos puede resultar complicado, por lo que aquí partimos de nuestra nota reciente para responder a algunas de las preguntas más urgentes sobre cómo los líderes pedagógicos pueden facilitar un apoyo 1-1 eficaz:
Construcción de la relación. ¿Cómo pueden los líderes pedagógicos romper el hielo y generar confianza? Una relación de coaching basada en la confianza, con objetivos compartidos, comunicación abierta y expectativas claras, es fundamental. La forma en que se establece inicialmente esta relación 1-1 es importante. Al reunirse por primera vez con los docentes, los líderes pedagógicos pueden generar una conexión genuina conociendo mejor al docente y a la comunidad escolar local. Además, los líderes pedagógicos también pueden aclarar las expectativas explicando que están ahí para apoyar, no para inspeccionar a los docentes, y subrayando que su labor consiste en ser el aliado del docente y ayudarle a crecer.
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Paso 0: Preparación. ¿Cómo deben prepararse los líderes pedagógicos para cada sesión 1-1? Los líderes pedagógicos deben llegar a cada sesión habiendo revisado lo tratado en la visita anterior, incluidos los objetivos del docente y 1-2 áreas en las que centrarse durante la sesión 1-1. Además, los líderes pedagógicos también deben estar preparados para adaptarse si las necesidades del docente han cambiado desde la visita anterior. Responder a estas necesidades puede fortalecer la relación y ayudar a los docentes a ver el apoyo 1-1 como pertinente para sus necesidades y prioridades, lo que motiva aún más el aprendizaje y el crecimiento.
Paso 1: Contacto previo. ¿Cómo deben los líderes pedagógicos mantener un contacto previo con los docentes antes de realizar las sesiones 1-1? Los líderes pedagógicos deben dedicar unos minutos antes de cada sesión 1-1 para contactar con los docentes, hacerles preguntas generales y alinear los planes de la sesión 1-1. Este contacto permite a los líderes pedagógicos y a los docentes alinear de forma explícita las expectativas y los planes. Este contacto puede realizarse por SMS o teléfono el día anterior a la sesión 1-1.
Paso 2: Observación. ¿Cómo pueden los líderes pedagógicos llevar a cabo observaciones de aula de calidad? Centrar las observaciones en unas pocas áreas específicas de la práctica en el aula, en lugar de intentar comentar cada aspecto de una lección, puede ayudar a que la sesión 1-1 se mantenga centrada, personalizada y práctica. Además, los líderes pedagógicos pueden utilizar una herramienta de observación validada (como Teach). Por último, antes de observar, los líderes pedagógicos deben compartir y debatir la herramienta de observación con los docentes para establecer expectativas claras sobre una enseñanza eficaz y responder a cualquier duda que puedan tener.
Paso 3: Reflexión. ¿Cómo pueden los líderes pedagógicos facilitar una reflexión significativa? Reflexionar para aprender y crecer es un proceso y una habilidad que requiere práctica. Para apoyar la capacidad reflexiva de los docentes y sus oportunidades de crecimiento, los líderes pedagógicos pueden utilizar preguntas orientadoras, notas de observación, vídeos de la práctica en el aula, y plantillas de debate que ayuden a los docentes a describir primero, luego evaluar y analizar sus experiencias de enseñanza en el aula y los próximos pasos. Los líderes pedagógicos también pueden ayudar a los docentes a “bajar el ritmo” y dedicar tiempo a examinar cualquier sorpresa o acontecimiento inesperado de sus experiencias en el aula, lo que a menudo ofrece oportunidades para nuevas perspectivas y enfoques de la enseñanza.
Paso 4: Retroalimentación. ¿Cómo pueden los líderes pedagógicos ofrecer retroalimentación de forma eficaz? Para que la retroalimentación sea eficaz, los líderes pedagógicos deben comentarla lo antes posible tras la observación, asegurarse de que se centra en los aspectos que pueden mejorar y no en los aspectos criticables, y justificarla con ejemplos de la lección observada. En lugar de decir a los docentes qué deben hacer, los líderes pedagógicos deben procurar ayudarles a comprender la práctica deseada, contrastarla con su práctica actual e identificar formas de cerrar las brechas entre ambas. Considerar la retroalimentación como un diálogo puede garantizar que los docentes se beneficien al debatir e interiorizar la retroalimentación a través de una conversación constructiva.
Paso 5: Práctica. ¿Cómo pueden los líderes pedagógicos practicar de forma deliberada con los docentes mientras transfieren gradualmente la responsabilidad a estos? Los líderes pedagógicos pueden utilizar la “práctica deliberada,” una forma de práctica de alta calidad, intencionada y graduada, en la que los docentes reciben el apoyo de un líder pedagógico para desarrollar su pericia a lo largo del tiempo. La práctica deliberada incluye: (a) centrarse en una o dos habilidades para no abrumar a los docentes y para desarrollar gradualmente sus capacidades paso a paso; (b) descomponer los comportamientos complejos en pasos claros y luego modelar estos pasos para los docentes; (c) diseñar actividades de práctica orientadas a la capacidad actual del docente y graduadas de forma que el docente se sienta desafiado, pero no abrumado por algo nuevo.
Paso 6: Establecer objetivos. ¿Cómo pueden los líderes pedagógicos ayudar a los docentes a alcanzar sus objetivos? Apoyar a los docentes para que detallen con claridad cómo pretenden alcanzar sus objetivos aumenta la probabilidad de éxito. Los líderes pedagógicos pueden hacerlo con dos pasos sencillos: planificar cuándo y cómo los docentes pondrán en práctica el objetivo. Por ejemplo, en lugar de fijar simplemente un objetivo como “comprobar más la comprensión”, el líder pedagógico puede ayudar al docente a (a) identificar situaciones específicas en las que debe comprobar la comprensión y (b) determinar cómo responder en tales situaciones.
Los detalles de cómo los líderes pedagógicos facilitan el apoyo 1-1 son fundamentales para un coaching de calidad. Garantizar que los líderes pedagógicos dispongan del tiempo y los recursos necesarios para un coaching de calidad es una inversión en el aprendizaje de docentes y estudiantes por igual. Por ello, los responsables de políticas deben proporcionar a los líderes pedagógicos la formación y el tiempo suficientes para apoyar a los docentes de forma deliberada y profunda, como en Punjab, Pakistán, donde se está ofreciendo un apoyo 1-1 de alta calidad a gran escala. El equipo de Coach del Banco Mundial ha seguido un riguroso proceso para elaborar la nota de orientación técnica Implementación de un apoyo 1-1 eficaz, que incluye la revisión de la literatura de investigación y la consulta con investigadores y profesionales expertos. Ahora compartimos la nota para consulta pública, con el fin de incorporar una amplia gama de perspectivas y voces y hacer que estos recursos sean lo más útiles posible para los responsables de políticas y otras partes interesadas.



