3 tendencias clave sobre competencias y educación

3 tendencias clave sobre competencias y educación
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Con motivo del lanzamiento por parte del Foro Económico Mundial del Informe sobre capital humano 2015, un nuevo informe de la OCDE ha clasificado a los países según las competencias matemáticas y científicas de sus jóvenes de 15 años. Los puntos en común y las diferencias entre ambas clasificaciones nacionales invitan al optimismo en algunos países y plantean preguntas difíciles en otros.

La educación es parte del capital humano, pero no lo es todo. El índice del Foro mide la matriculación y el nivel educativo alcanzado desde la educación primaria hasta la terciaria, así como en la formación profesional; también incluye indicadores como el aprendizaje en el lugar de trabajo, el desempleo y los desajustes entre competencias y puestos de trabajo. Al desglosar su análisis por grupos de edad —desde los menores de 15 años hasta los mayores de 65—, el índice busca ayudar a los responsables de formular políticas a determinar dónde se necesitan más medidas.

Al comparar los países con más capital humano con aquellos cuyos jóvenes de 15 años obtienen mejores resultados en matemáticas y ciencias, surgen tres tendencias generales.

En muchos países asiáticos, el futuro se presenta prometedor

Algunos países de Asia ocupan puestos relativamente bajos en el índice de capital humano del Foro, aunque sus jóvenes de 15 años están arrasando. La OCDE concluye que los escolares de Singapur son los mejores del mundo en matemáticas y ciencias, pero el país en su conjunto ocupa apenas el puesto 24 en capital humano. Corea del Sur, tercera en la clasificación educativa, ocupa el puesto 30 en capital humano.

La diferencia es aún más marcada en Vietnam, que ha acaparado titulares en la cobertura del informe de la OCDE al ascender hasta el puesto 12, por encima de países como Alemania y Estados Unidos. Sin embargo, entre los 124 países clasificados por el Foro en capital humano, Vietnam ocupa apenas el puesto 59.

Parte de la explicación reside en el tipo de decisiones políticas que el Índice de Capital Humano busca poner de relieve: por ejemplo, la posición de Vietnam se ve lastrada por la relativa dificultad para crear una empresa. Sin embargo, gran parte de lo que ocurre aquí se explica sencillamente por las diferencias generacionales. Singapur, por ejemplo, se ha desarrollado tan rápidamente en las últimas dos generaciones que las diferencias entre sus grupos de edad son marcadas: si solo consideráramos el capital humano de los mayores de 65 años del mundo, Singapur ocuparía el puesto 66; si solo observáramos a los menores de 15 años, quedaría en el tercero.

Países como estos, mejor posicionados en las clasificaciones educativas de la OCDE que en el índice de capital humano del Foro, pueden mirar al futuro con relativo optimismo.

Hay señales preocupantes en algunos países nórdicos

También se da el caso contrario: los países que actualmente obtienen buenos resultados generales en los indicadores de capital humano, pero cuyos jóvenes de 15 años van a la zaga en competencias matemáticas y científicas, pueden esperar dificultades para mantener su ventaja en capital humano en las próximas décadas.

La comparación de ambos índices sugiere que tres países escandinavos tienen motivos de preocupación. Noruega ocupa el segundo puesto en el índice de capital humano, pero sus jóvenes de 15 años están apenas en el puesto 25 mundial en matemáticas y ciencias, según la OCDE; en Suecia, los puestos son el sexto y el 35, respectivamente, y en Dinamarca, el séptimo y el 22.

En estos países, el desglose por edad de las posiciones en el índice de capital humano refleja la imagen inversa de la mejora de Singapur a través de las generaciones: Dinamarca, por ejemplo, tendría el cuarto capital humano más alto del mundo si solo consideráramos a las personas mayores jubiladas, pero ocuparía el puesto 25 si solo observáramos a los escolares jóvenes. La OCDE ha instado recientemente a Suecia en particular a revisar sus políticas educativas ante el descenso de su rendimiento en los últimos años.

Cinco países obtienen buenos resultados y mantienen su posición

Pese a las diferencias entre los dos índices, cinco países se sitúan entre los diez primeros en ambos: Finlandia, Suiza, Japón, los Países Bajos y Canadá.

Finlandia merece especial atención, pues supera ampliamente a sus vecinos nórdicos en matemáticas y ciencias —ocupa el sexto puesto en las clasificaciones de la OCDE, el más alto fuera de Asia— y encabeza la clasificación mundial de capital humano. Entre los motivos del liderazgo de Finlandia en el índice figuran sus escuelas primarias, consideradas las de mayor calidad del mundo y con la segunda tasa más baja de abandono escolar en primaria; y las competencias de su grupo de 25 a 54 años, ya que la Encuesta de Opinión Ejecutiva del Foro Económico Mundial considera que Finlandia es el país donde resulta más fácil encontrar empleados cualificados.

Aunque los responsables de formular políticas de estos cinco países pueden sentirse relativamente tranquilos ante su rendimiento actual y sus perspectivas futuras, el declive de Suecia demuestra que nunca hay lugar para la complacencia. A la inversa, para los países situados en los últimos puestos —Yemen, Chad y Mauritania en el índice de capital humano; Ghana, Sudáfrica y Honduras en ciencias y matemáticas—, el desglose generacional de Singapur muestra lo rápido que se puede avanzar.

El Informe sobre capital humano 2015 está disponible aquí.

Explore el informe con el mapa de calor que aparece a continuación:

Autor: Andrew Wright colabora con Agenda.

Imagen: Estudiantes realizan un examen en el patio al aire libre de una escuela secundaria de Yichuan, provincia de Shaanxi, China, el 11 de abril de 2015. REUTERS/Stringer

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