Cuando una estudiante que ahora cursa estudios en la Escuela Fletcher de Derecho y Diplomacia de la Universidad Tufts viajó hace unos años a una zona rural de la India para entrevistar a agricultores en una investigación, llevaba consigo un equipaje considerable: una encuesta de casi 200 preguntas que llevaba hasta cinco horas realizar y completar.
«Estábamos haciendo perder horas a los agricultores», contó en el Lean Research Lab de la semana pasada, un evento organizado por MIT y Tufts. «Era una investigación fundamentalmente intrusiva e irrespetuosa».
Lo que describió esta estudiante es exactamente el tipo de investigación que sus defensores en MIT, Tufts y otros lugares quisieran que la comunidad del desarrollo global reconsiderara y abandonara. Por eso fundaron la iniciativa Lean Research la primavera pasada.
Impulsada por docentes e investigadores de MIT D-Lab, la Escuela Fletcher de Tufts y el Feinstein International Center, también de Tufts, el grupo define la investigación lean como respetuosa, pertinente, rigurosa y de escala adecuada; propone un nuevo enfoque para la investigación realizada en el ámbito del desarrollo internacional.
Casi 40 investigadores de instituciones académicas, organismos donantes y destacadas organizaciones no gubernamentales ya han firmado la Declaración de Lean Research, con lo que manifiestan su apoyo al llamado a mejorar las prácticas de investigación y su intención de incorporar principios lean en su propio trabajo de investigación.
Tras unos días realizando encuestas, la investigadora que compartió su ejemplo de la India empezó a sentirse frustrada e incómoda al hacer tantas preguntas a los agricultores. Llevó la encuesta de vuelta a su equipo de investigación y pidió que la redujeran.
Y no se limitó a pedir que quitaran alguna que otra pregunta. Junto con el equipo de investigación, redujo el tiempo para completar la encuesta de cinco horas a tan solo dos.
«El tipo de datos que terminamos recopilando probablemente era igual de bueno que el que buscábamos desde el principio», dijo.
Este fue uno de los ejemplos de las decenas que compartieron casi 50 académicos, investigadores, profesionales y donantes de instituciones líderes en el desarrollo internacional, reunidos en el Lean Research Lab de la semana pasada, el segundo encuentro organizado por la iniciativa Lean Research de MIT y Tufts.
En el evento de un día, al que solo se podía asistir por invitación, los organizadores presentaron el marco de investigación lean y guiaron a los participantes en una serie de ejercicios para compartir experiencias y aprender. También publicaron un borrador de documento de trabajo sobre investigación lean para recibir comentarios del público y ofrecieron oportunidades para seguir participando después del evento.
Uno de los momentos más convincentes del día llegó cuando los participantes compartieron abiertamente sus propias historias de «investigación no tan lean»: ejemplos de investigaciones que habían presenciado o en las que habían participado y que eran redundantes, irrespetuosas o irrelevantes, lo que confirmó la necesidad urgente de adoptar el enfoque de investigación lean.
Desarrollar un equipo comprometido con la investigación lean
En el primer encuentro de la iniciativa Lean Research, el verano pasado, Kim Wilson, docente de la Escuela Fletcher de Tufts y una de las organizadoras del evento, recordó su primer momento «¡ajá!» relacionado con la investigación lean.
Cuando trabajaba en Haití tras el terremoto de 2010, Wilson propuso realizar una entrevista de 100 preguntas a sobrevivientes como parte de un estudio que llevaba a cabo para conocer el acceso a los servicios financieros. Personas que trabajaban con los sobrevivientes le dijeron que no permitirían que hiciera 100 preguntas a personas que, en muchos casos, estaban traumatizadas, acababan de quedarse sin hogar y necesitaban tiempo para atender a su propia supervivencia.
Como resultado, Wilson empezó a preguntarse si eran necesarias las 100 preguntas y si había una forma más lean de diseñar el estudio que requiriera menos tiempo de los participantes y fuera igual de productiva, o incluso más.
Esos fueron los orígenes de la iniciativa Lean Research.
Cuando Wilson empezó a desarrollar la propuesta de una investigación más lean, encontró a otras personas —tanto académicos como profesionales— igualmente convencidas de la necesidad de desarrollar nuevos estándares de excelencia y ética que fueran más allá de los requisitos mínimos sobre el trato a los sujetos humanos que los investigadores siguen como parte del protocolo académico habitual.
En la primavera de 2014, con el objetivo de convertir este interés compartido en una iniciativa, Wilson se puso en contacto con dos investigadores de MIT D-Lab —Kendra Leith, gerente de evaluación de D-Lab, y Elizabeth Hoffecker Moreno, coordinadora de investigación de la International Development Innovation Network (con sede en D-Lab)—, que llevaban varios meses trabajando juntas en cuestiones similares relacionadas con la mejora de la experiencia de los participantes en entrevistas de campo.
«Lean Research sigue muchos de los mismos principios que el enfoque de diseño centrado en las personas de D-Lab», explica Leith. «Entre ellos se cuentan la participación activa de los usuarios en el proceso de diseño, el respeto y la dignidad de los participantes, la pertinencia del producto para los usuarios y asegurarse de que sea asequible y no incluya componentes innecesarios».
Aunque al principio planeaban organizar un taller con un pequeño grupo de colegas, los organizadores se llevaron una grata sorpresa ante el gran interés por el tema cuando empezaron a distribuir la invitación. En cuestión de días, la lista de asistentes superó rápidamente las 40 personas y, finalmente, los organizadores tuvieron que rechazar a algunos participantes entusiastas al limitar la asistencia a 50 por falta de espacio.
Construir Lean Research en conjunto
MIT y Tufts han dado impulso y respaldo organizativo a la iniciativa Lean Research para que despegue, pero sus organizadores también han procurado que su desarrollo sea plenamente participativo e incorpore voces de diversos sectores de la comunidad del desarrollo global.
Los participantes en los eventos organizados por Lean Research han dado forma a la iniciativa y han aportado su amplia experiencia y conocimientos a actividades como perfeccionar el marco de la iniciativa, contribuir a su documento de trabajo, formar grupos de trabajo y proponer maneras de llevar a la práctica los principios de la iniciativa Lean Research.
En los eventos de Lean Research del verano y, de nuevo, esta primavera, participaron personas de diversos ámbitos, incluidos representantes de MIT, la Universidad Tufts, la Bill and Melinda Gates Foundation, la Grameen Foundation, el Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo, el U.S. Global Development Lab, la SEEP Network, Oxfam America, Root Capital, Acumen y la MasterCard Foundation.
«Me entusiasma la comunidad que estamos convocando y construyendo», contó Hoffecker Moreno. «Seguimos comprobando que la investigación lean conecta con personas de ámbitos muy diversos: desde investigadores que trabajan para organismos de desarrollo internacional hasta docentes con años de experiencia en investigación de campo, pasando por profesionales de seguimiento y evaluación que recopilan datos para ONG y empresas sociales, y estudiantes de posgrado que se preparan para realizar su primer estudio importante para una tesis o un proyecto final».
Como reconocen que los estudiantes son la próxima generación de investigadores, donantes y responsables de formular políticas en el desarrollo global, los organizadores del evento de la semana pasada hicieron un esfuerzo deliberado por involucrar a más estudiantes en las iniciativas de Lean Research.
Muchos estudiantes de posgrado, como Michael Mori y Trevor Zimmer, de la Escuela Fletcher, ya están realizando sus propias investigaciones y buscando mejores formas, más lean, de diseñar instrumentos de encuesta desde el principio y una vez en el terreno.
Mori y Zimmer asistieron al Lean Research Lab de la semana pasada y compartieron ideas de su investigación sobre la banca móvil como motor de la inclusión financiera en Indonesia. Están explorando cómo diseñar mejor productos y servicios para que aporten valor a los consumidores que no tienen acceso a servicios bancarios.
Con el propósito de comprender a fondo las comunidades que estudiaban, Mori y Zimmer incorporaron a su enfoque elementos del diseño centrado en las personas, así como algunos de los principios de investigación lean aún por definir.
«Empezamos como “emprendedores de investigación”, buscando lagunas en la investigación existente, y eso nos llevó rápidamente a centrarnos no en por qué la gente no utiliza los servicios financieros, sino en cómo estos podrían aportar valor», dice Zimmer. «Gran parte de la investigación existente tenía conjuntos de datos enormes, muestras grandes y encuestas estáticas. Pensábamos que las encuestas sesgaban las respuestas y pasaban por alto algunos detalles importantes sobre cómo ahorra y gasta la gente, cuáles son sus dificultades y más».
En lugar de encuestas largas y exhaustivas, Mori y Zimmer incorporaron grupos focales y laboratorios de diseño participativo a su investigación. Consideran que la iniciativa Lean Research es el diseño centrado en las personas aplicado a los investigadores.
Hacer que Lean Research sea aplicable
Está claro que crece el impulso en torno a la iniciativa Lean Research, pero tanto los participantes como los organizadores reconocen abiertamente que, aunque estos principios son importantes, no siempre resulta fácil incorporarlos.
Por ello, gran parte del trabajo de la iniciativa se ha dedicado a hacer que los cuatro principios rectores —respetuosa, pertinente, rigurosa y de escala adecuada— sean aplicables y alcanzables en la investigación sobre desarrollo global.
Además del marco de Lean Research desarrollado en otoño, los organizadores también han promovido la formación de grupos de trabajo y han distribuido un documento de trabajo para recibir aportes de la comunidad más amplia de investigación lean.
Los organizadores también están empezando a elaborar una Guía de campo de Lean Research, un conjunto práctico de herramientas para investigadores que deseen aplicar los principios de Lean Research en su trabajo.
«La guía de campo ayudará a los investigadores a comprender qué pasos concretos podemos dar para realizar un estudio de manera “lean”», explica Hoffecker Moreno. «Es un producto que tendrá un amplio alcance y será aplicable en toda la comunidad del desarrollo global».
Este artículo se publica en colaboración con MIT News. La publicación no implica que el Foro Económico Mundial respalde las opiniones expresadas.
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Autora: Lauren McKown se incorporó a D-Lab en abril de 2014 para dirigir la estrategia de comunicación de la International Development Innovation Network (IDIN), financiada por USAID, y de la Comprehensive Initiative on Technology Evaluation (CITE).
Imagen: Un niño usa marcadores de colores para rellenar su cuaderno de dibujo frente a su escuela improvisada. REUTERS/Mian Khursheed.


