Por qué África necesita algo más que teléfonos móviles

Por qué África necesita algo más que teléfonos móviles
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No faltan historias conmovedoras sobre cómo los teléfonos móviles han cambiado vidas en África. El agricultor que se ahorró el viaje al mercado hasta que mejoraran los precios del maíz. El estudiante que leyó sobre molinos de viento y luego construyó uno. Todo esto está muy bien. Pero también perpetúa el relato que presenta a África como el huérfano que abre una caja navideña llena de calcetines y pasta de dientes, y de quien se espera que agradezca recibir por fin lo que todos los demás dan por sentado.

Sí, es significativo que probablemente el uso de Internet en teléfonos móviles en África se multiplique por 20 en los próximos cinco años. Pero el hecho de que la adopción de Internet móvil duplique la tasa mundial probablemente diga más sobre la falta de otras infraestructuras y de ordenadores que sobre el carácter radical del uso de los teléfonos móviles (los principales usos son Facebook, enviar mensajes de texto, escuchar la radio y tomar fotografías). Reservemos las muestras de júbilo para algo verdaderamente asombroso. «Es tan del siglo XX; el mundo ha seguido adelante», afirma Solomon Assefa sobre la conversación telefónica. El director de investigación de IBM en África y panelista en la sesión «El futuro de la tecnología» del Foro Económico Mundial sobre África de la semana pasada, Assefa desearía que los debates sobre innovación en África proyectaran diez años hacia el futuro, en vez de mirar siempre diez años atrás.

Pero avanzar es precisamente lo que los expertos en desarrollo promueven cuando invocan el potencial del continente para «saltar etapas». Usar tecnología digital para sortear las carencias de infraestructura física, desde la banca hasta las telecomunicaciones y la educación da pie a buenos artículos de periódico, pero ¿es el relato de África saltándose etapas un espejismo?

Entre las palabras y la realidad se interponen enormes desafíos. Los principales son la educación superior y la infraestructura de investigación, según Phillip Clay, exrector del MIT. «La idea de saltarse etapas es reposicionar a África para que forme parte de la siguiente actividad, no tratar simplemente de ponerse al día con una actividad que ya está madura», dijo a Quartz Clay, quien se encontraba en Ciudad del Cabo para promover la necesidad de aumentar la inversión en matemáticas y ciencias en África. Para lograrlo, se necesitan instituciones de investigación sólidas, acceso asequible a las comunicaciones y capacidad para atraer y retener talento.

La ministra de Ciencia y Tecnología de Sudáfrica, Naledi Pandor, afirma que meg proyectos como el Square Kilometre Array (SKA), el radiotelescopio más grande y sensible del mundo, impulsarán los tres aspectos. Diseñado para responder preguntas como cómo evolucionó el universo y qué es realmente la materia oscura, el SKA, cuya sede principal está en Sudáfrica, cuenta con la participación de ocho países africanos asociados, ha propiciado becas por valor de 100 millones de rands (8,1 millones de dólares) y numerosos proyectos de doctorado y maestría. También ha creado cinco cátedras de investigación en distintas universidades sudafricanas y ha dado empleo a decenas de técnicos e ingenieros.

Assefa afirma que es precisamente este tipo de ambición lo que impulsará la investigación y el desarrollo necesarios para que los grandes actores industriales vean África como una gran oportunidad de inversión. Pero para que los países africanos den realmente el salto, también es imprescindible un entorno propicio, especialmente en materia de incentivos fiscales y leyes de patentes. Sin él, el talento se marchará a otros lugares y las opciones de financiación, desde los inversores ángeles hasta la financiación inicial, seguirán siendo una carencia fundamental. Como señaló Acha Leke, de McKinsey & Company, compañero de panel de Assefa: «Mark Zuckerberg no acudió a Wells Fargo».

Este artículo se publica en colaboración con Quartz Africa. La publicación no implica que el Foro Económico Mundial respalde las opiniones expresadas.

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Autor: Lee Middleton escribe sobre desarrollo sostenible, urbanización y alimentación para Quartz Africa.

Imagen: Un hombre somalí navega por Internet con su teléfono móvil en una playa de la costa del océano Índico. REUTERS/Feisal Omar.

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