La clase media atraviesa una situación terrible. Los salarios están estancados, la proporción de la riqueza nacional que corresponde a la clase media lleva décadas disminuyendo y los estadounidenses comunes sienten que apenas están saliendo de una recesión que terminó hace años. Pero ¿podría 2015 ser el año que marque un punto de inflexión para reconstruir la riqueza de la clase media? Dos nuevas iniciativas de ahorro para la jubilación, myRA y Secure Choice de Illinois, ofrecen la esperanza de que la seguridad financiera y la creación de riqueza no sean reliquias del pasado para la clase media.
Una de las razones por las que la brecha de riqueza entre las personas con ingresos medios y altos es tan marcada es la falta de diversidad de activos en manos de las familias de ingresos medios. La riqueza de estas familias está inmovilizada en el valor de la vivienda. Casi tres cuartas partes de la riqueza de las familias de ingresos medios está en su residencia principal, frente a solo el 9 por ciento de la riqueza del 1 por ciento con mayores ingresos.
Una de las razones por las que la brecha de riqueza entre las personas con ingresos medios y altos es tan marcada es la falta de diversidad de activos en manos de las familias de ingresos medios.
Las familias con mayores ingresos tienen balances más diversificados, lo que les permite aprovechar plenamente el crecimiento, la estabilidad y las ventajas fiscales que ofrecen los distintos tipos de activos. En los últimos años, el valor de los activos financieros, como las acciones y los fondos mutuos, ha aumentado mucho más rápido que los precios de la vivienda, lo que ha beneficiado abrumadoramente a los hogares de mayores ingresos: el 10 por ciento más rico de los estadounidenses posee el 81 por ciento de todas las acciones que se tienen directamente, en fondos mutuos o en cuentas de jubilación.
Este último tipo de activo —las cuentas de jubilación— quizá sorprenda. A menudo se considera que los planes 401(k) son una fuente importante de riqueza familiar para la clase media. Pero solo alrededor del 50 por ciento de las familias que ganan cerca del ingreso mediano (entre los percentiles 40 y 60) siquiera tiene una cuenta de jubilación, y el valor mediano de los activos en las cuentas de quienes sí las tienen es de apenas 25.000 dólares. Si se incluyen los millones de estadounidenses que no tienen una cuenta de jubilación, el hogar típico en edad laboral de Estados Unidos solo ha ahorrado 3.000 dólares para la jubilación.
Para reconstruir la riqueza de la clase media, tenemos que facilitar la acumulación de activos en formas distintas de la vivienda. Los activos para la jubilación son un buen punto de partida, pero para ello hay que prestar atención a los retos financieros que afrontan los estadounidenses comunes. Los estadounidenses reconocen que ahorrar para la jubilación es importante, pero el 44 por ciento de los hogares no cuenta con el colchón de ahorro para emergencias que los asesores financieros recomiendan como primer paso. ¿Es realista pedir a estas familias que inmovilicen su dinero durante 30 años cuando sus redes de seguridad personales son tan débiles?
Por fin podría serlo. He aquí por qué 2015 podría marcar los primeros pasos hacia una nueva vía de acumulación de activos para la clase media, más amplia, diversificada y flexible.
En su discurso sobre el Estado de la Unión de 2014, el presidente Obama anunció la creación de myRA, o «mi cuenta de jubilación» (my Retirement Account), una oportunidad para que los empleadores que no ofrecen planes de jubilación conecten a sus empleados con una cuenta de jubilación «inicial». Las myRA son, en esencia, cuentas Roth IRA invertidas en bonos del Tesoro, que ofrecen una opción de inversión segura y de bajo rendimiento. Cuando los saldos de las cuentas alcancen los 15.000 dólares, los participantes transferirían los fondos a una cuenta Roth IRA ofrecida en el mercado privado. El concepto es sencillo, pero podría tener un gran impacto. ¿Por qué? Las cuentas Roth IRA permiten a los trabajadores acceder a sus aportaciones en cualquier momento para hacer frente a gastos imprevistos, sin contraer deudas costosas ni pagar los impuestos y las penalizaciones que hacen tan gravosos los retiros de los planes 401(k). Es una forma sencilla de diversificar los activos a lo largo del tiempo: ahorrar simultáneamente para el corto y el largo plazo.
Para reconstruir la riqueza de la clase media, tenemos que facilitar la acumulación de activos en formas distintas de la vivienda.
El otro programa que podría mejorar la riqueza de la clase media en 2015 es el Programa de ahorro para la jubilación Secure Choice, promulgado esta semana por el gobernador saliente de Illinois, Pat Quinn. Secure Choice exigiría que los empleadores con más de 25 empleados inscribieran automáticamente a sus trabajadores en el plan Secure Choice. Los empleados podrían darse de baja en cualquier momento, pero, de forma predeterminada, ahorrarían el 3 por ciento de su sueldo en una cuenta de jubilación con comisiones bajas. Al igual que en myRA, los fondos se invertirían mediante una estructura Roth IRA, de modo que los empleados podrían acceder a ellos —sin penalización— si los necesitaran para gastos de emergencia.
Secure Choice y myRA son prometedores porque se basan en principios fundamentales que han demostrado fomentar la acumulación sostenible de activos a lo largo de toda la vida. En primer lugar, el acceso sencillo es esencial para fomentar el ahorro. Se ha demostrado que la inscripción automática, como la de Secure Choice, produce las tasas de participación más altas, abriendo la puerta al ahorro para la jubilación a hasta 2,5 millones de trabajadores de Illinois. En el caso de myRA, aunque la inscripción no es automática, las cuentas podrían llegar a estar disponibles para todos los trabajadores con ingresos del trabajo, mediante la inscripción en línea o abriendo una cuenta en el formulario de impuestos. El segundo principio que comparten los programas es que permiten diversos usos. Esto es fundamental, porque las familias tienen innumerables necesidades de ahorro. Por ejemplo, ahorrar para una jubilación que tendrá lugar dentro de 20, 30 o 40 años no siempre resulta atractivo o posible para las familias de ingresos bajos y medios. Las estadísticas lo confirman: más del 25 por ciento de los hogares que usan un plan 401(k) han retirado dinero para cubrir necesidades ajenas a la jubilación, y han pagado penalizaciones en el proceso. La estructura Roth tanto de myRA como de Secure Choice crea riqueza utilizable a corto plazo, al tiempo que fomenta la consecución de objetivos a largo plazo. Esa estructura ayudará a muchas más familias que el modelo 401(k).
myRA y Secure Choice no acercarán mucho a los estadounidenses comunes al 1 por ciento más rico. Pero, juntos, están sentando las bases de nuevos modelos que ayudarán a aumentar la riqueza de la clase media estadounidense. 2015, has empezado bastante bien.
Este artículo se publica en colaboración con New America. La publicación no implica que el Foro Económico Mundial respalde las opiniones expresadas.
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Autores: Justin King es director de políticas del Programa de Creación de Activos de New America Foundation. Elliot Schreur es analista de políticas del Programa de Creación de Activos de New America.
Imagen: Un empleado cuenta billetes de rupias indias en una casa de cambio privada de Nueva Delhi, el 5 de julio de 2013. REUTERS.



