¿Qué frena el crecimiento económico?

¿Qué frena el crecimiento económico?
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El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha revisado sus previsiones de crecimiento mundial para 2015 al 3,1 %, frente al 3,3 % que pronosticó en julio. Es el crecimiento más débil desde la crisis financiera y muestra lo mucho que les cuesta a las economías retomar el buen rumbo: «Un retorno a una expansión mundial sólida y sincronizada sigue siendo difícil de alcanzar», advirtió Maurice Obstfeld, consejero económico del FMI.

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Fuente: FMI y CNN

Las economías avanzadas han registrado, en general, un crecimiento moderado en 2015, en particular Estados Unidos y el Reino Unido, y en menor medida la eurozona y Japón.

Pero la situación es distinta para las economías emergentes y en desarrollo, que representan una proporción considerable y creciente del producto interno bruto mundial. Se han visto muy afectadas por la desaceleración de China, más de lo previsto anteriormente, y se prevé que sus tasas de crecimiento se reduzcan por quinto año consecutivo.

Aunque el FMI prevé que la mayoría de estos países se «recuperen» en 2016, los más afectados han sido aquellos que dependen en gran medida de las exportaciones de materias primas: los bajos precios de estas podrían hacer que pierdan 1 punto porcentual de crecimiento cada año entre 2015 y 2017, en comparación con el período comprendido entre 2012 y 2014. Los países exportadores de energía podrían perder 2 ¼ puntos porcentuales en el mismo período.

Un verano turbulento

La previsión más reciente llega tras un verano volátil para los mercados financieros mundiales, con el desplome de los precios de las materias primas, caídas en la bolsa china, turbulencias económicas en Europa y descensos en los mercados de renta variable. Todos estos factores «apuntan a una recuperación algo más débil en 2015 y 2016 de lo previsto anteriormente», señala el informe.

La agitación política, en particular la crisis de refugiados en curso, también ha inquietado a los inversores y frenado el crecimiento mundial: «El conflicto político ha generado un gran número de desplazados, tanto dentro como fuera de las fronteras. Los costes económicos y sociales son inmensos».

La historia se repite

Una pregunta que los expertos han debatido es si la crisis financiera de 2008 y la recesión que le siguió están teniendo un efecto negativo a largo plazo en los niveles de crecimiento y de productividad. Como muestra el siguiente gráfico, la producción tanto de la eurozona como de Estados Unidos ha evolucionado por debajo de las tendencias previas a la recesión:

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Fuente: FMI

Esto parece coherente con recesiones anteriores. Una investigación realizada por economistas estadounidenses concluyó que, de 100 recesiones en 23 economías avanzadas desde los años sesenta, la mayoría fueron seguidas de periodos prolongados de menor producción en comparación con la tendencia previa a la recesión. Por supuesto, correlación no implica causalidad, pero los resultados dejan a muchos preguntándose si y cómo podemos reavivar los motores del crecimiento, siete años después de la crisis financiera.

¿Una salida?

El FMI reconoce que ninguna serie de políticas funcionará para todos los países, aunque sí sugiere que los responsables de políticas en todas partes aprovechen esta oportunidad para implementar reformas estructurales, que podrían «aumentar la productividad y eliminar los cuellos de botella de la producción». En la eurozona, esto significa reducir los desincentivos al empleo y ofrecer programas de formación mejor orientados; en Estados Unidos incluye una reforma migratoria que, según afirma el FMI, podría impulsar la oferta de mano de obra.

El informe también insta a los países a considerar la inversión en infraestructuras mientras los tipos de interés reales a largo plazo se mantengan bajos, y a aprovechar los bajos precios de las materias primas para reformar los subsidios y los impuestos energéticos.

Para las economías emergentes y en desarrollo, la investigación del FMI sugiere que el entorno externo se volverá más difícil antes de mejorar, y que deben prepararse para ello abordando sus vulnerabilidades externas. La inminente subida de tipos de interés de Estados Unidos – el primero desde la crisis financiera – también planteará algunos desafíos para los que deberán empezar a prepararse.

Sean cuales sean las políticas que adopten, la mayoría de los países tienen mucho trabajo por delante mientras luchan por revertir una tendencia aún más preocupante: el aparente exceso de optimismo del FMI en sus previsiones económicas, lo que sugiere que el crecimiento mundial podría terminar siendo incluso menor de lo previsto.

Autor: Stéphanie Thomson es editor en el Foro Económico Mundial

Imagen: Una señal de calle de Wall Street cuelga frente a la Bolsa de Valores de Nueva York. REUTERS/Lucas Jackson

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