¿Qué está ocurriendo con las tasas de interés a largo plazo?

¿Qué está ocurriendo con las tasas de interés a largo plazo?
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Si hoy se habla de las tasas de interés de Estados Unidos, el foco casi con seguridad se dirigirá al corto plazo. La Reserva Federal debate sobre cuándo elevar la tasa de los fondos federales, la tasa de interés clave a corto plazo del banco central, desde el cero por ciento. El debate es sumamente importante , ya que ayudará a determinar nuestras expectativas sobre el ritmo del crecimiento económico de Estados Unidos, lo bajo que puede llegar a situarse la tasa de desempleo del país y la fortaleza del crecimiento salarial en Estados Unidos.

Dicho esto, también resulta útil dar un paso atrás y observar cómo ha cambiado la trayectoria de las tasas de interés a largo plazo, por qué ha ocurrido y qué significa para la economía estadounidense.

Si bien las tasas de interés a corto plazo han sido sumamente bajas en los últimos años, las tasas a largo plazo llevan varias décadas en descenso. Muchos economistas lo han interpretado como una caída de la “tasa natural de interés”, es decir, la tasa de interés a largo plazo que permitiría que la economía utilizara plenamente tanto el trabajo como el capital.

Hace unos meses, el Consejo de Asesores Económicos de la Presidencia publicó un informe en el que se analizan las posibles razones por las que las tasas a largo plazo han caído tanto. El Consejo señala que algunas de las fuerzas que actualmente presionan a la baja las tasas a largo plazo son transitorias y deberían disiparse. Entre ellas figuran las políticas fiscales y monetarias adoptadas para combatir la Gran Recesión, y la reducción de la deuda por parte del sector privado tras la brusca caída de 2007-2009.

Pero también existen fuerzas que parecen ser más permanentes, fuerzas que en conjunto hacen que la oferta de ahorro crezca más rápido que la demanda de inversión. (Recordemos que la tasa de interés es el “precio” de los fondos prestables que equilibra la cantidad de fondos que los ahorradores ofrecen y la que los inversores demandan). Entre estas fuerzas figuran la disminución del crecimiento de la productividad a largo plazo, el crecimiento más lento de la población en todo el mundo y el aumento de las tasas de ahorro en países que antes estaban en desarrollo y hoy son desarrollados; es decir, el llamado “exceso global de ahorro”.

Como señala el economista de la Universidad de Chicago John Cochrane señala, la economía comprende bien cómo estos distintos factores pueden presionar a la baja las tasas de interés a largo plazo. Lo que la disciplina no logra, sin embargo, es entender cuánto contribuye exactamente cada factor a esa caída. Cochrane indica que el informe del Consejo de Asesores Económicos cita numerosas estimaciones de los distintos efectos, que pueden diferir bastante. Si bien existe una fuerte evidencia de la importancia de estos efectos, la precisión simplemente no está ahí. El informe señala que la cuestión de por qué las tasas son tan bajas es “una de las preguntas más difíciles que enfrentan hoy los macroeconomistas”.

Esta cuestión sobre el largo plazo también tiene implicaciones para el corto plazo. Vasco Cúrdia, del Banco de la Reserva Federal de San Francisco, analizó las estimaciones de las tasas naturales de interés a corto y a largo plazo. Su modelo muestra que la tasa de interés a corto plazo actual, aunque es cero, todavía se sitúa por encima de su tasa natural, que está más cerca de menos 2,5 por ciento. Al observar cómo el modelo proyectó la trayectoria de las tasas naturales con datos anteriores, Cúrdia muestra que el modelo había previsto que la tasa subiera pronto hasta su nivel de largo plazo. Pero todavía no lo ha hecho.

Dada esta incertidumbre sobre la tasa natural actual, quizá el banco central podría esperar a tener mayor certeza sobre la salud de la economía. Con la tasa de largo plazo mucho más baja, quizá la subida no sea tan larga. Esperar podría no implicar una subida tan pronunciada.

Este artículo se publica en colaboración con el Washington Center for Equitable Growth. La publicación no implica que el Foro Económico Mundial respalde los puntos de vista expresados.

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Autor: Nick Bunker es analista de políticas del Washington Center for Equitable Growth.

Imagen: El edificio de la Junta de la Reserva Federal de Estados Unidos se ve tras barreras de seguridad. REUTERS/Gary Cameron.

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