¿Qué ha causado el aumento de la desigualdad de ingresos en EE. UU.?

¿Qué ha causado el aumento de la desigualdad de ingresos en EE. UU.?
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Las celebraciones del Primero de Mayo comenzaron en todo el mundo a finales de la semana pasada, mientras sindicalistas de muchos países denunciaban el aumento de la desigualdad de ingresos en sus países. Estados Unidos, por supuesto, celebra el Día del Trabajo en septiembre. Pero, con el propósito de añadir una voz estadounidense al debate internacional más amplio, presentamos este análisis posterior al Primero de Mayo sobre lo que piensan los economistas acerca de la desigualdad de ingresos en este país.

La desigualdad de ingresos ha aumentado en Estados Unidos en los últimos 30 años, a medida que los ingresos se han distribuido de manera desigual y han ido a parar a quienes se encuentran en la cúspide de la escala de ingresos. La literatura económica actual apunta, en gran medida, a tres causas que explican la caída de los salarios y el aumento de la desigualdad de ingresos: la tecnología, el comercio y las instituciones. La existencia de distintas explicaciones pone de manifiesto lo difícil que resulta determinar las causas de la desigualdad.

Parte de esta dificultad radica en la complejidad propia de las desigualdades más amplias del mercado laboral. La caída de la participación en la fuerza laboral, el estancamiento de los salarios medianos y la disminución de la proporción de los ingresos laborales, por ejemplo, forman parte de las tendencias actuales del mercado laboral estadounidense. Sin duda, estas tendencias están relacionadas, pero también se han estudiado mediante distintos marcos de investigación, que pueden conducir inevitablemente a diferentes implicaciones para las políticas públicas. Reconocer la naturaleza compleja e interrelacionada de estas explicaciones es crucial para desarrollar soluciones de política pública que aborden las causas conjuntas de la desigualdad.

De las tres explicaciones del aumento de la desigualdad, la llamada hipótesis de la tecnología y la educación es la más destacada. Esta hipótesis se centra en las grandes primas salariales de los trabajadores con altos niveles de educación y habilidades. Según el profesor del Instituto Tecnológico de Massachusetts David Autor, la demanda de habilidades ha aumentado de forma constante en los países desarrollados. La prima por habilidades, por tanto, se debe a que la oferta de estas no ha crecido al ritmo necesario para satisfacer la demanda. La solución propuesta frente a la desigualdad impulsada por estas tendencias consiste en ampliar las oportunidades de educación y capacitación laboral para que los trabajadores puedan acceder a empleos mejor remunerados.

Una segunda explicación es el comercio y la globalización. Los académicos, entre ellos Autor, señalan el aumento del comercio y de la deslocalización como una causa de la desigualdad de ingresos. Según esta hipótesis, el crecimiento del comercio entre Estados Unidos y el resto del mundo, especialmente China, ha incrementado las importaciones en la economía estadounidense, lo que ha provocado la pérdida de empleos en las industrias que antes producían estos bienes en Estados Unidos. La deslocalización también ha afectado los empleos y los salarios. Ambos fenómenos comerciales conducen a una caída del empleo y de la participación en la fuerza laboral, así como a un débil crecimiento de los salarios ajustados por inflación. Entre las posibles soluciones de política pública para esta tendencia están las que harían más competitivas las exportaciones estadounidenses, incluida la depreciación del dólar estadounidense.

La última explicación plantea que las políticas del Gobierno estadounidense crearon un marco institucional que condujo a un aumento de la desigualdad. Desde finales de la década de 1970, la desregulación, la desindicalización, los cambios fiscales, las políticas monetarias federales, «la revolución de los accionistas» y otras políticas redujeron los salarios y el empleo. Esta explicación parece apuntar a la necesidad de cambios en las políticas, como aumentar la sindicalización, mejorar la supervisión de Wall Street, elevar el salario mínimo y mantener el pleno empleo como objetivo de la política monetaria, para abordar la desigualdad y la caída de los salarios.

Estas tres explicaciones principales de la desigualdad de ingresos muestran lo difícil que es atribuirla a una sola causa por encima de las demás. El énfasis de los investigadores en separar las causas de la desigualdad de ingresos es pertinente para comprender el problema, pero también pone de relieve la complejidad de los factores que contribuyen a la desigualdad en el mercado laboral. La desigualdad de ingresos no tiene una única causa. Por ello, toda solución de política pública que la aborde debe reflejar estos matices y reconocer los diversos factores que contribuyen a ella.

Este artículo se publica en colaboración con Washington Center for Equitable Growth. La publicación no implica que el Foro Económico Mundial respalde las opiniones expresadas.

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Autora: Olga Baranoff es becaria en prácticas del Washington Center for Equitable Growth y estudia Economía en la Universidad Johns Hopkins.

Imagen: Un cliente retira 500 coronas estonias (40 dólares) de un cajero automático en Tallin el 13 de julio de 2010. REUTERS/Ints Kalnins.

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