Hace un mes, la Oficina Nacional de Estadística de Kenia (KNBS) de Kenia publicó un conjunto revisado y recalculado de estadísticas de las cuentas nacionales (NAS), culminación de un ejercicio iniciado en 2010. La cobertura de la prensa y las reacciones de los inversionistas y del público han sido en general favorables, pero aún persiste cierta confusión sobre algunos hechos y consecuencias. Escribimos esta entrada de blog para desmentir algunos mitos.
Las NAS, incluido el producto interno bruto (PIB), suelen medirse tomando como referencia la estructura económica de un año «base». Los estadísticos realizan muestreos de empresas de distintos sectores para recopilar datos que miden su ritmo de crecimiento. El peso que asignan a cada sector depende de su importancia para la economía en el año base. Con el paso del tiempo y los cambios en la estructura económica, estas cifras se vuelven cada vez menos precisas.
El cambio de año base es un proceso que utiliza datos recopilados más recientemente para sustituir un año base antiguo por uno nuevo y reflejar los cambios estructurales de la economía. También ofrece la oportunidad de incorporar datos nuevos o más exhaustivos, aplicar métodos estadísticos nuevos o mejores y aprovechar los avances en las normas de clasificación y compilación. La norma de referencia actual es el Sistema de Cuentas Nacionales (SCN) de 2008.
Se puede pensar en el cambio de año base como una fotografía más reciente de la economía, tomada con la tecnología de cámara más avanzada, que permite apreciar realmente la calidad de la imagen y sus detalles más nítidos. Las actualizaciones más frecuentes y la mayor calidad de las NAS de Kenia explican, en parte, por qué el ejercicio de cambio de año base no produjo los enormes cambios del PIB observados en Nigeria y Ghana (aproximadamente 60 % y 63 %, respectivamente).[1]
Algunos datos clave sobre el cambio de año base de las estadísticas de las cuentas nacionales de Kenia:
El tamaño de la economía es un 25 % mayor de lo que se creía, y Kenia es ahora la quinta economía más grande del África subsahariana, detrás de Nigeria, Sudáfrica, Angola y Sudán.
La estructura de la economía permanece prácticamente sin cambios en términos generales de los sectores.
Kenia superó el umbral de país de ingreso mediano bajo en 2012.
Mito 1: El cambio de año base es un ejercicio estadístico que solo mira hacia el pasado.
Falso, porque, aunque el ejercicio de cambio de año base es efectivamente retroactivo, tiene importantes implicaciones futuras, ya que la estructura en que se basan las estimaciones (o previsiones) más actuales está más actualizada. La deuda pública de Kenia en relación con el PIB es un ejemplo de ese tipo de indicador: como resultado del cambio de año base, bajó del 52 % a aproximadamente el 43 %. Esto deja a Kenia más margen para endeudarse, lo que claramente tiene implicaciones futuras (sobre todo si el nuevo endeudamiento se puede utilizar para amortizar deuda anterior más costosa y se destina a gastos de desarrollo). Por otro lado, la relación entre los ingresos fiscales de Kenia y el PIB ha empeorado, al pasar de aproximadamente el 23 % al 19 %. La implicación futura es clara: las autoridades deben hacer mucho más para ampliar la base tributaria y cerrar las lagunas fiscales de lo que han hecho hasta ahora.Mito 2: El cambio de año base descalifica a Kenia para recibir financiamiento concesional del WBG.
Falso, porque, si bien los resultados del cambio de año base muestran que Kenia superó el umbral de ingreso mediano en 2012, el país sigue siendo elegible para recibir financiamiento concesional a través de la ventanilla de la Asociación Internacional de Fomento (AIF) del Banco. A menudo se confunden las clasificaciones de ingreso de los países del Grupo Banco Mundial con nuestras categorías operativas. Ambas se basan en el INB per cápita en dólares estadounidenses calculado según el método Atlas, pero los umbrales de corte son distintos. Actualmente, el INB per cápita de un país debe superar los USD 1.045 para que se lo clasifique como de ingreso mediano bajo. Sin embargo, el umbral de elegibilidad para la AIF se sitúa actualmente en un INB per cápita de USD 1.215. El INB per cápita de Kenia en 2013, de USD 1160, ahora supera el umbral de ingreso mediano bajo (USD 1035), pero sigue por debajo del umbral de elegibilidad para la AIF (USD 1215). Además, un país debe superar el umbral de la AIF durante al menos tres años consecutivos antes de dejar de ser elegible para recibir financiamiento de la AIF. El proceso se rige por varios factores adicionales (incluida la solvencia), de acuerdo con la declaración de política operacional OP 3.10. INB per cápita de Kenia: entre los umbrales de elegibilidad para la AIF y de ingreso mediano bajo

Sobre las consecuencias
Algunas de las principales implicaciones del cambio de año base del PIB se aprecian desde la perspectiva de los indicadores macroeconómicos. Como se mencionó anteriormente, las relaciones entre la deuda y el PIB, y entre el déficit fiscal y el PIB, han disminuido. Sin embargo, esto no significa necesariamente que Kenia deba endeudarse más o incluso tener déficits mayores. Aunque la capacidad de la economía para absorber más deuda es mayor de lo que pensábamos, con un PIB más elevado, la capacidad para pagar esas deudas depende de los ingresos fiscales y los ingresos por exportaciones, que no han cambiado. Según cómo se financien, los déficits fiscales pueden ejercer presión sobre las tasas de interés internas si se financian mediante endeudamiento local, o sobre el tipo de cambio si el endeudamiento se financia en el exterior. El ejercicio de cambio de año base también ha puesto al descubierto deficiencias estructurales —incluido un patrón de crecimiento desequilibrado— que los responsables de formular políticas deben abordar. Las exportaciones, como motor del crecimiento, siguen estancadas y hay que reactivarlas. Las exportaciones de bienes y servicios no factoriales representan el 16.7 % del PIB, frente al 29 % de las importaciones. Pese a su potencial para equilibrar el crecimiento y crear empleos, las exportaciones tienen un desempeño inferior al esperado.Sobre los aspectos económicos del cambio de año base de las estadísticas de las cuentas nacionales y el fortalecimiento de la capacidad estadística
El cambio de año base de las NAS es un proceso que requiere muchos datos y exige realizar numerosas encuestas a empresas y hogares, que consumen mucho tiempo y son costosas. La mayor parte de las encuestas que permitieron realizar el cambio de año base de Kenia fue financiada por el Grupo Banco Mundial y otros socios para el desarrollo. A pesar de su costo, invertir en estadísticas aporta grandes beneficios al país, no solo para el seguimiento y la evaluación de las políticas gubernamentales. Los beneficios financieros también pueden ser considerables. Por ejemplo, investigaciones recientes indican que alcanzar la condición de SDDS (Norma Especial para la Difusión de Datos) podría traducirse en un ahorro del 0.5 % en los rendimientos de los bonos soberanos. Si tomamos como ejemplo la emisión inaugural de eurobonos de Kenia por USD 2 billion, el país habría ahorrado USD 10 million anuales durante la vigencia del bono. La KNBS ha elaborado una estrategia de cinco años para mejorar las estadísticas en Kenia, que incluye hitos clave para alcanzar la condición de SDDS. El gobierno ha solicitado el apoyo técnico y financiero del Grupo Banco Mundial para implementar esta estrategia. El programa Kenya Statistics Programs for Results, que está en preparación, es un crédito de USD 50 million diseñado para responder a esa solicitud.
[1] La actualización anterior se realizó en 2005, y esta reciente publicación sobre el cambio de año base marcó la sexta actualización de las NAS de Kenia desde que el entonces Departamento de Estadística de África Oriental preparó en 1947 las primeras estimaciones oficiales del producto y el ingreso internos. La Comisión de Estadística de las Naciones Unidas recomienda que los países cambien el año base de las NAS cada cinco años. Esta entrada apareció primero en el blog del Banco Mundial Autor: Johan Mistiaen es economista-estadístico sénior del Banco Mundial. Sanghi Apurva es economista jefe del Banco Mundial para Kenia. John Randa es economista sénior en la Práctica Global de Macroeconomía y Política Fiscal del Banco Mundial. Imagen: Un empleado registra a un cliente para una transferencia de dinero móvil. REUTERS/Thomas Mukoya

