La COVID-19 ha tenido un grave impacto en la economía mundial, y a la comunidad empresarial le preocupa sobre todo el efecto de una recesión prolongada.
Al centrarnos en la dirección y el ritmo del crecimiento económico, así como en su impacto en las personas y el planeta, tenemos la oportunidad de reconstruir mejor.
El Consejo Empresarial Internacional del Foro Económico Mundial, en colaboración con las firmas contables de las «Cuatro Grandes», publicó un conjunto de métricas fundamentales para medir el capitalismo de las partes interesadas.
El impacto de la pandemia en la economía mundial ha sido más grave y se ha producido mucho más rápido que cualquier otro registrado en la historia económica.
«Las repercusiones económicas de la COVID-19 dominan las percepciones de riesgo de las empresas», según la encuesta del Foro Económico Mundial a cerca de 350 profesionales sénior de gestión de riesgos realizada en el momento álgido de la pandemia.
La «recesión prolongada de la economía mundial» encabezó la lista de preocupaciones de los encuestados: dos tercios afirmaron que era lo que más inquietaba a su empresa. Le siguieron de cerca otros riesgos económicos, como el aumento de las quiebras (de grandes empresas y pymes) y una ola de consolidación industrial, los altos niveles de desempleo estructural y la incapacidad de industrias o sectores para recuperarse adecuadamente.
Estos temores están justificados. El desempleo se ha disparado incluso en algunas de las economías más avanzadas y es posible que muchos empleos no vuelvan nunca. La pandemia «ha afectado a más del 75 % de la producción manufacturera mundial», concluyó otro informe reciente del Foro. Y, según algunas estimaciones, «la mayoría de las economías no volverán a alcanzar sus máximos de rendimiento anteriores hasta finales de 2022», afirmó Michael J. Boskin, de la Universidad de Stanford.
Sin embargo, la pandemia ofrece la oportunidad de «construir cimientos completamente nuevos para nuestros sistemas económicos y sociales», afirmó Klaus Schwab, fundador y presidente ejecutivo del Foro.
«La crisis de la COVID-19 está afectando todos los aspectos de la vida de las personas en todos los rincones del mundo. Pero la tragedia no tiene por qué ser su único legado», continuó. «Al contrario, la pandemia representa una ventana de oportunidad excepcional, aunque estrecha, para reflexionar, imaginar de nuevo y transformar nuestro mundo, a fin de crear un futuro más saludable, equitativo y próspero».
Cómo reiniciar la economía
«La única respuesta aceptable ante una crisis así es impulsar un “Gran Reinicio” de nuestras economías, nuestra política y nuestras sociedades», escribió Schwab recientemente.
«En concreto, tendremos que reconsiderar nuestro compromiso colectivo con el “capitalismo” tal como lo hemos conocido. Es evidente que no debemos prescindir de los motores básicos del crecimiento. La mayor parte del progreso social del pasado se la debemos al emprendimiento y a la capacidad de crear riqueza asumiendo riesgos y desarrollando nuevos modelos de negocio innovadores. Necesitamos que los mercados asignen los recursos y produzcan bienes y servicios de manera eficiente, sobre todo para afrontar problemas como el cambio climático», continuó.
«Pero debemos replantearnos qué entendemos por “capital” en sus múltiples formas, ya sea financiero, ambiental, social o humano».
Esta nueva era exige centrarse en el crecimiento económico, sí, pero también en su dirección y ritmo, así como en su impacto en las personas y el planeta.
En cuanto a las personas, como escribió Thales Panza de Paula, responsable de participación de socios del Foro para el sector de servicios financieros, «En lugar de centrarse en salvar empleos mediante subsidios y rescates a organizaciones ineficientes, los gobiernos deberían invertir en sistemas de protección social que apoyen a las personas y mitiguen las consecuencias económicas y sociales de las recesiones».
En cuanto al planeta, seis transiciones «favorables a la naturaleza», en conjunto, podrían generar oportunidades empresariales por un total de 3,6 billones de dólares al año y 191 millones de empleos para 2030, señala el segundo Informe sobre la Nueva Economía de la Naturaleza, «El futuro de la naturaleza y las empresas». Entre ellas figuran la gestión sostenible de los bosques (230.000 millones de dólares y 16 millones de empleos) y la creación de cadenas de suministro transparentes y sostenibles (515.000 millones de dólares y 18 millones de empleos).
¿Qué están haciendo el Foro Económico Mundial y sus socios?
Elaborado por el Consejo Empresarial Internacional (IBC) del Foro en colaboración con Deloitte, EY, KPMG y PwC, y con el respaldo de 140 directores ejecutivos, Medir el capitalismo de las partes interesadas: hacia métricas comunes y una presentación coherente de informes sobre la creación de valor sosteniblerecomienda un conjunto de métricas y divulgaciones ESG fundamentales para las empresas, agrupadas en cuatro pilares:
La Plataforma de Acción contra la COVID-19 del Foro, la primera plataforma de este tipo, está movilizando a la comunidad empresarial mundial para que emprenda acciones colectivas, proteja los medios de vida y facilite la continuidad de las actividades, al tiempo que impulsa la cooperación y el apoyo empresarial a la respuesta mundial frente a la COVID-19.
Financiar la transición hacia un futuro con cero emisiones netascoordina a las empresas y al sector financiero para respaldar oportunidades de financiación neutras en carbono. La fase I comenzó en abril y concluirá el 30 de junio de 2021.









