Las Naciones Unidas (ONU) han desarrollado un conjunto de objetivos orientados a la acción para lograr el desarrollo sostenible a nivel mundial para 2030. Los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) fueron elaborados por un Grupo de Trabajo Abierto integrado por 30 Estados miembros a lo largo de un proceso de dos años. Están diseñados para equilibrar las tres dimensiones del desarrollo sostenible: la económica, la social y la ambiental.
Para ayudar a cumplir los objetivos, los Estados miembros de la ONU pueden recurrir a los datos abiertos de los gobiernos, es decir, datos disponibles en línea de forma gratuita para que cualquier persona los utilice y los vuelva a publicar con cualquier fin. Este tipo de datos es esencial tanto para ayudar a alcanzar los ODS y para medir el progreso en su consecución.
Alcanzar los ODS
Los datos abiertos pueden contribuir a alcanzar los ODS al proporcionar información fundamental sobre los recursos naturales, las operaciones gubernamentales, los servicios públicos y la demografía de la población. Estos datos pueden orientar las prioridades nacionales y ayudar a determinar las vías más eficaces para actuar en cuestiones nacionales. Los datos abiertos son un recurso clave para:
Fomentar el crecimiento económico y la creación de empleo. Los datos abiertos pueden contribuir a poner en marcha nuevas empresas, optimizar las operaciones de las empresas existentes y mejorar el clima para la inversión extranjera. También pueden hacer que el mercado laboral sea más eficiente y servir como recurso para la formación en competencias tecnológicas laborales fundamentales.
Mejorar la eficiencia y la eficacia de los servicios públicos. Los datos abiertos pueden ayudar a fortalecer los sistemas de salud al conectar a los pacientes con los prestadores de servicios; promover la educación y el aprendizaje permanente; y mejorar la seguridad alimentaria tanto a gran como a pequeña escala.
Aumentar la transparencia, la rendición de cuentas y la participación ciudadana. Los datos abiertos desempeñan un papel fundamental en la mejora de la gobernanza al poner de manifiesto y prevenir la mala gestión y la corrupción. También contribuyen a garantizar la sostenibilidad ambiental mediante datos transparentes que pueden ayudar a reducir la contaminación, conservar los recursos naturales y aumentar la resiliencia frente al cambio climático.
Facilitar un mejor intercambio de información dentro del gobierno. Los datos abiertos pueden ayudar a mejorar las ciudades y la infraestructura urbana. También pueden aumentar la resiliencia ante los desastres y garantizar que los recursos esenciales se desplieguen de manera eficaz en situaciones de emergencia.
Un informe del Banco Mundial, “Datos abiertos para el desarrollo sostenible,” amplía estos beneficios con numerosos ejemplos de todo el mundo.
Medir el progreso en los ODS
Los datos abiertos pueden ayudar a garantizar que los planes para alcanzar los ODS se basen en evidencia y que sus resultados sean medibles. Los ODS se están poniendo en marcha con énfasis en la recopilación de datos lo suficientemente amplios y específicos para atender estas necesidades.
El Grupo de Trabajo Abierto ha estipulado que “Para supervisar la aplicación de los ODS, será importante mejorar la disponibilidad y el acceso a los datos y las estadísticas desagregados por ingresos, género, edad, raza, origen étnico, condición migratoria, discapacidad, ubicación geográfica y otras características pertinentes en los contextos nacionales…”
Los datos abiertos pueden ayudar a evaluar los ODS de tres maneras principales. Son un facilitador de estándares, una herramienta para la rendición de cuentas y una base de evidencia para la evaluación de impacto.
Estándares. Los datos abiertos pueden ayudar a establecer definiciones y unidades de medida coherentes. Con el tiempo, a medida que más actores adopten estándares, recopilen y abran datos, esto dará lugar a una mejor precisión y exhaustividad de los datos. Al promover estándares de datos abiertos, las iniciativas de desarrollo pueden aprovechar los conjuntos de datos, esquemas y bases de datos existentes y contribuir a la base de evidencia más amplia. La Revolución de Datos de las Naciones Unidas, programa que creó la Alianza Mundial para los Datos del Desarrollo Sostenible en apoyo de los ODS, describe la necesidad de estándares de datos en su informe “A World That Counts.” Ese informe señala la necesidad de “desarrollar un consenso mundial sobre principios y estándares: establecer un ‘Consenso Mundial sobre Datos’ para normalizar los principios de la presentación de informes, jurídicos, etc.” la Open Data Charter, un acuerdo internacional surgido de un acuerdo del G8, también destaca la importancia de poder comparar datos entre sectores y países mediante el uso de formatos estructurados y estandarizados.
Evaluación de impacto. Gracias a unidades de medida comunes, los datos abiertos pueden ayudar a valorar el impacto de las iniciativas de desarrollo a lo largo del tiempo, en distintas zonas geográficas y en distintos ámbitos temáticos. Por ejemplo, pueden ayudar a establecer parámetros de referencia para medir el progreso frente a los ODS, tanto dentro de cada país como entre países. Además, pueden revelar desigualdades y disparidades en los ingresos, la riqueza y el acceso a los servicios públicos, y proporcionar una base para evaluar el progreso a lo largo del tiempo. A escala mundial, estos datos compartidos también permiten medir el progreso en aquellos ODS que requieren coordinación internacional.
Rendición de cuentas. Al publicar datos abiertos sobre la totalidad de las iniciativas relacionadas con los ODS, las instituciones gubernamentales pueden demostrar su compromiso con estos objetivos y rendir cuentas por los resultados. Esta transparencia y rendición de cuentas también puede ayudar a involucrar a la ciudadanía en la labor en favor de los ODS.
Datos abiertos y los ODS, objetivo por objetivo
La prueba del valor de los datos abiertos reside en la forma en que pueden contribuir de manera concreta al logro de ODS específicos. A continuación se ofrece una visión general de cómo los datos abiertos pueden ayudar a alcanzar cada uno de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible.
Poner fin a la pobreza en todas sus formas en todo el mundo. Los datos son fundamentales para analizar el alcance de la pobreza, comprender sus determinantes, mapear los barrios marginales urbanos con alta pobreza y garantizar que todos reciban servicios esenciales. Al proporcionar información sobre bienes y servicios públicos, los ministerios gubernamentales pueden ayudar a las personas en situación de pobreza a acceder a recursos y atención básicos. A medida que se satisfacen estas necesidades básicas, los datos abiertos sobre oportunidades educativas y laborales pueden ayudar a las personas a lograr una mayor seguridad económica.
Poner fin al hambre, lograr la seguridad alimentaria y una mejor nutrición, y promover la agricultura sostenible. Nuevas empresas y servicios gubernamentales utilizan datos abiertos sobre meteorología, suelos y cultivos para ayudar a los agricultores a tomar mejores decisiones. GODAN, el programa Global Open Data for Agriculture and Nutrition, se ha convertido en un recurso centralizado para la agricultura y la seguridad alimentaria. En distintas partes del mundo, los datos abiertos ayudan a combatir problemas locales tan diversos como el uso excesivo de plaguicidas, la inestabilidad de los precios de los alimentos y el abigeato y el robo de productos agrícolas (el hurto de ganado y de productos cultivados). Los datos abiertos también benefician directamente a los consumidores: los datos gubernamentales sobre nutrición ayudan a las familias a diseñar menús más saludables con alimentos de producción local.
Garantizar una vida sana y promover el bienestar para todos en todas las edades. Los beneficios de los datos abiertos en materia de salud abarcan desde la prestación de servicios básicos hasta estudios que pueden tener un impacto significativo en la calidad y el coste de la atención sanitaria. Nuevas empresas y programas en varios países ofrecen a los consumidores datos útiles a través de aplicaciones que les ayudan a encontrar prestadores de atención sanitaria y medicamentos. Mediante programas como el Southern Africa Regional Programme on Access to Medicines and Diagnostics (SARPAM), los datos abiertos muestran cuándo los medicamentos y los servicios tienen precios excesivos y favorecen una mayor competencia y eficiencia. Los datos abiertos son también una herramienta fundamental para combatir las enfermedades infecciosas, al combinar los informes de las clínicas con datos sociales, demográficos, geoespaciales y de otro tipo para predecir y prevenir brotes de enfermedades y rastrear y combatir las enfermedades cuando se propagan.
Garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad, y promover oportunidades de aprendizaje permanente para todos. Los organismos gubernamentales y las ONG de numerosos países utilizan ahora datos gubernamentales abiertos para identificar ubicaciones en las que podrían necesitarse nuevas escuelas y para evaluar, dar a conocer y, en última instancia, mejorar la calidad de las escuelas. Al hacer públicas las medidas de calidad escolar, estas organizaciones ayudan a los padres y a los alumnos a saber cuáles son las mejores escuelas y presionan a las de baja calidad para que mejoren. Los datos abiertos también pueden ayudar a garantizar que las escuelas dispongan de los recursos que necesitan y a que funcionen con mayor eficiencia. Entre los proyectos basados en datos figuran una evaluación de las instalaciones sanitarias escolares en Kenia, una plataforma para hacer más eficiente la compra de material escolar en Rumanía y un proyecto para combatir la corrupción que interfería con la financiación escolar en Filipinas.
Lograr la igualdad de género y empoderar a todas las mujeres y niñas. El análisis de los datos abiertos puede poner de relieve las deficiencias en la forma en que los sistemas educativos y sanitarios atienden a las mujeres y las niñas. Los datos censales, educativos y sanitarios procedentes de las oficinas nacionales de estadística pueden utilizarse para elaborar indicadores de las desigualdades de género en estos ámbitos. Además, los datos abiertos sobre los centros sanitarios y la información de salud pública pueden proporcionar a las mujeres y las niñas recursos sobre salud sexual y materna. Varios programas utilizan ahora datos sanitarios de acceso abierto para ayudar a mujeres embarazadas y a madres jóvenes, y han logrado reducir las tasas de mortalidad infantil y materna.
Garantizar la disponibilidad y la gestión sostenible del agua y el saneamiento para todos. Un primer paso consiste en trazar un mapa de las comunidades para ver dónde se encuentran las instalaciones de agua y saneamiento y dónde se necesitan, utilizando datos GPS y satelitales. Los datos abiertos pueden mejorar la calidad del agua al identificar problemas y priorizar su corrección. En zonas donde escasea el agua, los datos abiertos pueden ayudar a predecir y gestionar el impacto de las sequías y a informar a los ciudadanos sobre cuándo habrá agua disponible.
Garantizar el acceso a una energía asequible, fiable, sostenible y moderna para todos. Los datos abiertos procedentes de encuestas sobre energía en los hogares, imágenes satelitales y otras fuentes pueden ayudar a los gobiernos y a los emprendedores a priorizar las inversiones en generación de energía y a decidir dónde y cómo ampliar la red eléctrica. Pueden ser especialmente importantes para desarrollar de forma estratégica y eficiente las fuentes de energía renovable. En la India, por ejemplo, se están utilizando datos abiertos para desarrollar herramientas basadas en datos que permiten prever la producción de energía eólica y solar, lo que hace posible predecir y gestionar estas fuentes renovables para lograr la máxima producción.
Promover un crecimiento económico sostenido, inclusivo y sostenible, el empleo pleno y productivo y el trabajo decente para todos. Los datos abiertos pueden ser un recurso valioso (entre otros) para el emprendimiento, el desarrollo empresarial, la formación de competencias y la mejora del mercado laboral. Pueden ser la materia prima para poner en marcha nuevas empresas innovadoras en todos los sectores de la economía, incluidos la salud, el medio ambiente, la energía, las finanzas, la educación y otros. El Open Data Impact Map, desarrollado como parte de la red Open Data for Development, y otros estudios han recopilado cientos de ejemplos de este tipo de empresas. Las empresas consolidadas también pueden utilizar los datos abiertos para operar con mayor eficiencia y rentabilidad, lo que en última instancia puede permitirles expandirse y contratar a más trabajadores. Por ejemplo, muchas empresas utilizan datos GPS para mejorar el envío y el transporte, emplean datos meteorológicos para planificar sus existencias de productos o utilizan datos censales para mejorar su marketing.
Desarrollar infraestructuras resilientes, promover una industrialización inclusiva y sostenible, y fomentar la innovación. Los datos abiertos son una herramienta fundamental para repensar y mejorar la infraestructura urbana. El concepto de «ciudades inteligentes» implica combinar datos abiertos proporcionados por los gobiernos con datos amplios, diversos y oportunos recopilados por sensores instalados en la ciudad que miden el tráfico, la calidad del aire y otros factores. Los datos abiertos se utilizan para comprender los problemas urbanos y mejorar la planificación urbana, por ejemplo, mediante el trabajo que realiza Urban Data Party en toda China. Los datos abiertos pueden tener el efecto más inmediato en los sistemas de transporte. En Moscú, por ejemplo, un análisis de datos abiertos permitió a la ciudad evitar una inversión de mil millones de dólares en un nuevo sistema ferroviario al revisar sus rutas de autobús para atender mejor a los consumidores.
Reducir la desigualdad dentro de los países y entre ellos. Los datos abiertos pueden tanto poner de manifiesto las desigualdades como ayudar a priorizar los esfuerzos para abordarlas. Los datos de las oficinas nacionales de estadística y de otras fuentes también se utilizan para calcular los niveles de pobreza, la elegibilidad para los programas de nutrición y salud, y una amplia gama de otros servicios sociales. Estos datos pueden orientar después las políticas económicas para atender mejor a quienes viven por debajo del umbral de pobreza o cerca de él.
Lograr que las ciudades y los asentamientos humanos sean inclusivos, seguros, resilientes y sostenibles. Algunas de las aplicaciones más eficaces de los datos abiertos —no solo de los datos gubernamentales, sino también de los datos recopilados a partir de la ciudadanía— se han dado en la identificación de zonas y poblaciones en riesgo, la mitigación del riesgo de desastres y la gestión de las labores de socorro. La organización Ushahidi, por ejemplo, ha utilizado datos recopilados mediante teléfonos móviles para seguir el impacto de los desastres naturales y orientar las labores de socorro hacia donde más se necesitan. Río de Janeiro y otras ciudades han desarrollado programas basados en datos y centros de control para vigilar y responder a la amenaza que suponen las inundaciones y otras condiciones de desastre.
Garantizar modalidades de consumo y producción adecuadas. Los datos abiertos pueden utilizarse para seguir los precios al consumo tanto a nivel local como mundial, y detectar señales tempranas de escasez de alimentos, presiones inflacionistas y otros problemas de mercado. En numerosos países, esta información desempeña un papel fundamental para proteger a la población de las fluctuaciones erráticas del mercado y de la consiguiente desestabilización económica.
Adoptar medidas urgentes para combatir el cambio climático y sus efectos. Los principales programas nacionales e internacionales de datos abordan ahora el cambio climático junto con otras cuestiones ambientales. En Estados Unidos, por ejemplo, la Climate Data Initiative es un esfuerzo interinstitucional para poner a disposición para su análisis datos de una amplia gama de organismos federales. Además de proporcionar datos fundamentales para predecir la evolución del cambio climático, los programas de datos abiertos están diseñados para ayudar a las ciudades y los países a ser más resilientes frente a estos cambios y a las inundaciones, sequías y otros fenómenos extremos que puedan derivarse de ellos.
Conservar y utilizar de forma sostenible los océanos, mares y recursos marinos para el desarrollo sostenible. Los datos sobre la pesca en aguas nacionales y supranacionales son esenciales para supervisar el cumplimiento de las directrices de abastecimiento sostenible. Los organismos gubernamentales de todo el mundo vigilan la pesca y, al hacer abiertos y disponibles sus datos, pueden aumentar la presión para que se cumplan las normas. Los datos abiertos sobre el medio marino también pueden contribuir al uso de fuentes de energía marina, como los respiraderos hidrotermales.
Proteger, restaurar y promover el uso sostenible de los ecosistemas terrestres, gestionar de forma sostenible los bosques, combatir la desertificación, detener y revertir la degradación de las tierras y frenar la pérdida de biodiversidad. Los datos abiertos sobre el estado de los recursos del mundo y sobre las actividades de extracción de recursos ayudan tanto a medir los cambios en las condiciones a lo largo del tiempo como a evaluar el impacto de prácticas como la minería y la perforación. Los datos abiertos sobre las prácticas del sector energético favorecen la transparencia mediante programas como la Extractive Industries Transparency Initiative. Al hacer que este tipo de datos estén abiertos y disponibles, los gobiernos y las ONG pueden aumentar la presión sobre las empresas para que operen de forma sostenible. Se está aplicando un enfoque similar para combatir la deforestación. El World Resources Institute gestiona el sitio web Global Forest Watch, que los gobiernos de Indonesia y Singapur utilizan para reprimir la quema ilegal por parte de empresas de pulpa y papel.
Promover sociedades pacíficas e inclusivas para el desarrollo sostenible, facilitar el acceso a la justicia para todos y construir instituciones eficaces, responsables e inclusivas en todos los niveles. El tipo de transparencia gubernamental que proporcionan los datos abiertos es fundamental para que las instituciones sean más responsables e inclusivas. Varios países han utilizado datos abiertos en iniciativas de transparencia del gasto, a menudo tanto para sus propios controles internos como para su reputación internacional. El Portal de Transparencia de Brasil, uno de los ejemplos más conocidos, supervisa más de 12 billones de dólares en fondos públicos. El movimiento de presupuestos participativos, que hoy está activo en más de 1.500 ciudades de todo el mundo, proporciona a los ciudadanos datos sobre los presupuestos municipales y los involucra directamente en la asignación del presupuesto local. Quizá lo más importante es que la contratación abierta —poner a disposición del público los contratos gubernamentales para su revisión— disuade del favoritismo y los acuerdos ocultos y, al mismo tiempo, beneficia al gobierno, a las empresas y a los inversores. La Open Contracting Partnership está desarrollando actualmente normas para los datos de contratación y apoyando los esfuerzos para hacer más transparente la contratación en todo el mundo.
Fortalecer los medios de ejecución y revitalizar la alianza mundial para el desarrollo sostenible. Los datos abiertos son ahora fundamentales para varias organizaciones e iniciativas centradas en el desarrollo sostenible. La Open Data Charter, que surgió de un acuerdo del G8, es un mecanismo internacional de apoyo a las iniciativas de datos abiertos que puede aplicarse a todos los Estados miembros de la ONU. Los datos abiertos sobre la ayuda a los países en desarrollo pueden permitir una asignación más eficiente de los recursos de ayuda exterior y apoyar el desarrollo sostenible. Los datos abiertos son ampliamente utilizados por el Banco Mundial, USAID, la Millennium Challenge Corporation y otros prestamistas para orientar sus actividades de ayuda.
Conclusión
Los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU establecen una agenda ambiciosa para avanzar en la solución de los problemas más complejos del mundo de aquí a 2030. Para alcanzar esos objetivos, los Estados miembros deberán recurrir a todos los recursos a su disposición. Los datos abiertos tienen el potencial de convertirse en un recurso universal para ayudar a alcanzar y medir los ODS. A medida que los países de todo el mundo trabajan para cumplir estos objetivos, compartir los datos abiertos y los métodos para utilizarlos acelerará el progreso y ayudará a hacer realidad los ODS.
Este artículo se publicó originalmente en el blog “Information and Communications for Development” del Banco Mundial. La publicación no implica el respaldo de las opiniones por parte del Foro Económico Mundial.
Para mantenerse al día con la Agenda suscríbase a nuestro boletín semanal.
Autor: Joel Gurin es consultor principal de datos abiertos del Banco Mundial. Laura Manley es consultora de datos abiertos del Grupo de Práctica Mundial de Transporte y TIC del Banco Mundial. Audrey Ariss dirige la investigación y el diseño del Center for Open Data Enterprise.
Imagen: Un parque eólico marino se alza en el agua cerca de la isla danesa de Samso. REUTERS/Bob Strong.


