Este artículo se actualizó en febrero de 2023.
El índice de precios al consumidor (IPC) registra los precios de una amplia variedad de bienes y servicios de un país para hacer un seguimiento de la inflación.
Puede incluir desde una barra de pan hasta unas vacaciones.
En Estados Unidos, se recopilan los precios de unos 80.000 artículos al mes.
Los precios al consumidor siguen subiendo en toda la región de la OCDE.
El índice de precios al consumidor de Estados Unidos subió un 0,5% en enero, con un aumento del 6,4% en los últimos 12 meses. El encarecimiento de la vivienda y de la energía fueron factores importantes, según la Oficina de Estadísticas Laborales.
Pero ¿qué son los índices de precios al consumidor y por qué son importantes?
¿Qué es el índice de precios al consumidor?
El IPC de un país sigue la evolución de los precios de los bienes y servicios cotidianos que compran los hogares. Abarca ámbitos como la alimentación, la ropa, el transporte y el ocio.
Al promediar las variaciones de precios de una cesta de estos bienes, los economistas pueden determinar cómo suben o bajan los precios y cómo afecta esto al coste de la vida.
Artículos pequeños como una barra de pan o un billete de autobús pueden formar parte de esta cesta, junto con otros más grandes, como un coche o unas vacaciones, explica el Banco de Inglaterra.
La mayoría de los países actualizan su IPC mensualmente, salvo Australia y Nueva Zelanda, que publican cifras trimestrales.
Los gobiernos llevan décadas haciendo un seguimiento de los precios al consumidor. En Estados Unidos, la Oficina de Estadísticas Laborales empezó a recopilar datos del IPC en 1913, según el sitio web financiero Investopedia.
La Oficina afirma que sus recopiladores de datos registran los precios de unos 80.000 artículos al mes en más de 200 categorías. Para ello, visitan, en persona o por internet, o llaman a miles de comercios y proveedores de servicios de todo Estados Unidos.
¿Por qué es importante el índice de precios al consumidor?
El IPC es una de las herramientas más utilizadas para medir la inflación y la deflación.
La inflación es un indicador importante de la salud de una economía. Los gobiernos y los bancos centrales utilizan el IPC y otros índices para tomar decisiones económicas.
Una de las principales decisiones es si subir o bajar los tipos de interés. Unos tipos de interés más altos encarecen el dinero prestado y buscan reducir el gasto de los consumidores y, a su vez, la inflación. Los tipos de interés más bajos tienen el efecto contrario y buscan fomentar el gasto de los consumidores para mantener la inflación en línea con el objetivo del país.
El índice de precios al consumidor también se utiliza para orientar los ajustes salariales en función del coste de la vida y para determinar si las personas reúnen los requisitos para recibir prestaciones como la seguridad social.
Los datos del IPC también ayudan a los economistas a medir el valor total de los bienes y servicios que produce una economía, descontando el efecto de la inflación; este indicador se conoce como producto interno bruto real.
¿Qué dicen las investigaciones?
En estos momentos, los precios al consumidor se disparan; en muchos países, el aumento se debe al encarecimiento de los alimentos y la energía.
A partir de los datos del IPC de sus países miembros, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) registró un aumento del 10,2% en los precios al consumidor en julio de 2022 en comparación con el año anterior. Fue el primer descenso de la inflación desde noviembre de 2020 (la cifra de junio fue del 10,3%), pero 15 países miembros aún registraron una inflación de dos dígitos.
Sin embargo, volvió a subir y alcanzó el 10,7% en octubre, antes de retroceder al 10,3% en noviembre.
Los bancos centrales de muchos países respondieron subiendo los tipos de interés. Por ejemplo, la Reserva Federal de Estados Unidos subió los tipos tres cuartos de punto porcentual en septiembre y ha seguido haciéndolo desde entonces. Su tipo de interés de referencia a un día alcanzó el 4,50%-4,75% en enero de 2023.
A veces surgen controversias sobre si el IPC es una medida fiable de la inflación. El economista estadounidense David Ranson basa su medida de la inflación en una cesta de metales preciosos, porque considera que los precios de las materias primas son un indicador de la inflación mejor y más actual que los precios al consumidor, según Investopedia.



