¿Qué hay detrás de la lenta inversión empresarial en Japón?

¿Qué hay detrás de la lenta inversión empresarial en Japón?
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Los coches de marcas japonesas se han convertido en productos cotidianos y de uso doméstico en Estados Unidos, y es difícil conducir por el país sin ver alguno en las carreteras. Estos coches pueden ser fabricados por empresas japonesas, pero alrededor del 70 % de estos vehículos se producen en realidad en Norteamérica. A nivel mundial, en 2014, aproximadamente dos tercios de los coches japoneses se fabricaron en cadenas de montaje fuera de ese país. A pesar del aumento de la demanda exterior de vehículos japoneses, esta no se ha visto reflejada en una expansión de la inversión ni en la construcción de fábricas en Japón para satisfacer dicha demanda.

En este contexto, nuestro documento de trabajo del FMI analiza posibles razones de la lenta recuperación de la inversión empresarial en Japón, centrándose en el papel de las empresas japonesas en el extranjero.

Desde que el Banco de Japón puso en marcha la flexibilización cuantitativa y cualitativa en abril de 2013, la rentabilidad de las empresas japonesas ha mejorado, y tanto la rentabilidad sobre activos como la rentabilidad sobre el patrimonio neto han aumentado hasta niveles comparables a los del periodo de auge anterior, a mediados de los años 2000 (Gráfico 1).

Inversión corporativa en Japón 1

Sin embargo, la recuperación de la inversión empresarial sigue siendo moderada, en particular en el caso de las grandes empresas, cuya inversión se ha mantenido prácticamente estancada en los últimos años. Teniendo en cuenta lo estrechamente que la inversión empresarial siguió a la rentabilidad en ciclos anteriores, la lenta recuperación reciente de la inversión empresarial es excepcional (Gráfico 2).

150914- inversión manufacturera de Japón FMI

Un rasgo destacado de las empresas japonesas en las últimas décadas ha sido el aumento de la producción en el extranjero, interrumpido brevemente por la crisis financiera mundial. En las dos últimas décadas, las empresas japonesas se han expandido al exterior para aprovechar la mano de obra más barata y el aumento de la demanda en los países receptores. La inversión en el extranjero creció a un ritmo del 7 % a mediados de los años 1990 y del 12 % a mediados de los años 2000, antes de la crisis financiera mundial (Gráfico 3).

Inversión empresarial de Japón 3

El ritmo se ha acelerado, en parte debido a la apreciación del yen japonés durante la crisis y a la incertidumbre sobre el suministro energético tras el terremoto de 2011. Como resultado, la inversión en el extranjero representa ahora alrededor del 25 % de la inversión total en manufacturas, mientras que la capacidad de producción nacional se ha reducido alrededor de un 4 % desde 2011. En consecuencia, las exportaciones de las filiales japonesas situadas en el extranjero (a países distintos de Japón) superaron en más de un 40 % a las exportaciones desde Japón.

Los estudios empíricos concluyen que la rentabilidad, el flujo de caja y el apalancamiento son factores importantes para el comportamiento inversor global de las empresas japonesas. Sin embargo, en el caso de las grandes empresas, en particular las que han ampliado su producción en el extranjero, la rentabilidad nacional es un factor menos relevante para impulsar su inversión. En cambio, el flujo de caja gana importancia, aunque estas grandes empresas están menos limitadas por la liquidez que otras empresas. Dado que, por su naturaleza, las operaciones en el extranjero son más arriesgadas desde la perspectiva de los intermediarios financieros, la financiación externa resulta más costosa para la inversión en el extranjero, y las empresas deben depender más de la financiación interna para su expansión exterior. En línea con ello, la inversión de las empresas del sector del transporte, que representan alrededor del 60 % de la inversión en el extranjero, depende más del flujo de caja y menos de la rentabilidad a la hora de tomar sus decisiones de inversión.

Dado que las reformas estructurales aplicadas en el marco de la tercera flecha de Abenomics todavía no han impulsado de forma sustancial la confianza interna ni mejorado las perspectivas de la demanda interna, el aumento de la producción en el extranjero sigue pesando considerablemente sobre la inversión nacional. Junto con los obstáculos derivados del envejecimiento de la población, esta tendencia supone un lastre para la inversión nacional mayor de lo esperado, aunque Abenomics mejoró sustancialmente las condiciones financieras, incluido el fuerte descenso del yen. Por tanto, serán necesarias reformas estructurales más ambiciosas para ofrecer una perspectiva sólida a largo plazo y sustentar la demanda a corto plazo.

Este artículo se publica en colaboración con IMF Direct. La publicación no implica que el Foro Económico Mundial respalde las opiniones expresadas.

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Autor: Joong Shik Kang es economista principal del Departamento de Asia y el Pacífico del FMI. Shi Piao es asistente de investigación del Departamento de Asia y el Pacífico del FMI.

Imagen: Hombres de negocios caminan detrás de una bandera nacional japonesa en un centro de convenciones de Tokio, el 21 de mayo de 2015. REUTERS/Toru Hanai

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