¿Qué ocurre tras las negociaciones climáticas de París?

¿Qué ocurre tras las negociaciones climáticas de París?
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Este artículo se publica en colaboración con Road To Paris.

Del 30 de noviembre al 11 de diciembre, representantes de más de 190 países se reúnen en París para alcanzar un acuerdo mundial sobre cómo abordar el cambio climático tras la expiración del Protocolo de Kioto. Las negociaciones tienen lugar en una ciudad sacudida por los atentados terroristas del 13 de noviembre, bajo estado de emergencia y con un elevado dispositivo de seguridad para una COP.

Algunos afirman que existe un nivel de compromiso sin precedentes: gobiernos, empresas y sociedad civil son conscientes de que estas decisiones son estratégicas no solo para la salud del planeta, sino también para la economía mundial.

Sin embargo, persiste la cautela por el mal sabor de boca que dejó Copenhague en 2009. Entre las preguntas sin respuesta figuran: ¿será el acuerdo jurídicamente vinculante? ¿Será lo bastante ambicioso como para mantener las temperaturas dentro de los 2 grados?

No obstante, hay dos cosas claras. París no es un punto final, sino que marca el inicio de una nueva fase que requerirá recursos y determinación. Todo acuerdo deberá transponerse y traducirse en políticas pertinentes y respaldarse con presupuestos nacionales. Esto avanzará a ritmos temporales distintos en cada país.

Preguntamos a expertos de diversos sectores qué esperaban ver tras la COP21. Seguiremos actualizando esta información desde la conferencia en las próximas dos semanas.

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Empresas

“Pase lo que pase en París, necesitamos un cambio radical en el compromiso de las empresas para abordar el cambio climático en sus propias operaciones y a lo largo de sus cadenas de suministro. Hemos integrado la sostenibilidad en todo lo que hacemos y constatamos que existe un caso de negocio claro. Por ejemplo, las medidas de ecoeficiencia en nuestras fábricas nos han permitido ahorrar más de 400 millones de euros desde 2008. En pocas palabras, el comportamiento sostenible es mejor para los resultados económicos y para el planeta. No hay excusa para no actuar.”

Pier Luigi Sigismondi, director de Cadena de Suministro (Chief Supply Chain Officer), Unilever. Londres, Reino Unido

Organizaciones sin ánimo de lucro y sociedad civil

“La etapa posterior a París es tan importante como la conferencia, porque los resultados de las negociaciones no ofrecerán una solución milagrosa. Habrá mucho por hacer sin esperar a la aplicación del acuerdo entre 2016 y 2020. Hoy en día, los compromisos de los países conllevan aumentos de la temperatura de 3 grados Celsius, mientras que el objetivo es mantenerse por debajo de 2 grados. Por tanto, nuestro trabajo actual seguirá garantizando que los compromisos nacionales limiten el aumento de la temperatura a 2 grados a finales de siglo, que los planes nacionales integren consideraciones sobre el cambio climático, que las transferencias financieras de los países industrializados a las naciones en desarrollo aumenten, y que que los ciudadanos se movilicen en torno a las cuestiones climáticas.”

Aissatou Diouf, responsable del Programa de Energía, ENDA (Environment and Development Action in the Third World). Dakar, Senegal

“Nuestras campañas contra la minería del carbón, las centrales térmicas de carbón, la energía nuclear y la perforación petrolífera en el Ártico continuarán. Al mismo tiempo, impulsaremos cambios transformadores a nivel nacional, ya que la gran adopción de energías renovables que hemos visto en muchos países, incluidos Estados Unidos y China, continuará. Lo que sin duda se reforzará tras París es el movimiento climático. Muchas organizaciones se han unido en torno al objetivo de un 100 % de energía renovable para 2050. Una de las grandes contribuciones de la conferencia de París ha sido reunir a personas que trabajan en cuestiones medioambientales, sociales, éticas y económicas. Esta cooperación continuará y se fortalecerá.”

Martin Kaiser, director de Política Climática Internacional, Greenpeace Internacional. Berlín, Alemania

“Es fundamental que París marque un nuevo comienzo en la lucha por la justicia climática, y no su final. Muchos países en desarrollo necesitarán financiación para lograrlo, por lo que hay que seguir presionando a los países ricos para que aumenten su apoyo al desarrollo con bajas emisiones de carbono. Oxfam seguirá exigiendo aumentos importantes de la financiación para la adaptación y velará por que llegue a las mujeres y a las comunidades vulnerables que más la necesitan. Al margen del proceso formal de la CMNUCC, cabe esperar nuevos compromisos de los actores del sector privado. Pediremos a la industria alimentaria que mejore su compromiso climático, tanto haciendo más para reducir las enormes emisiones del sector como invirtiendo adecuadamente en los agricultores de sus cadenas de suministro, para que puedan adaptarse mejor al cambio climático.”

Tim Gore, responsable de Política de Alimentación y Cambio Climático, Oxfam Internacional. Estocolmo, Suecia

“Friends of the Earth está más decidida que nunca a presionar a los gobiernos tras París para acelerar la inevitable transformación energética de Europa. Ya hemos visto victorias en luchas clave en toda Europa contra el carbón, el gas de esquisto y la exploración petrolífera, pero estas son solo el principio. Trabajaremos con las comunidades para impulsar una resistencia internacional contra las infraestructuras de energía sucia y las importaciones de combustibles fósiles. Presionaremos a más organizaciones para que desinviertan en combustibles fósiles y redirijan ese dinero hacia el ahorro energético y las energías renovables sostenibles. Apoyaremos a más personas en la construcción de una energía democrática, de propiedad comunitaria y segura para el clima. Y redoblaremos nuestros esfuerzos para que Europa haga su parte justa en la acción climática, poniendo fin ya a su dependencia de los combustibles fósiles.”

Sonja Meister, coordinadora de Justicia Climática y Energía, Friends of the Earth Europe. Bruselas, Bélgica

Medios de comunicación

“En un mundo posterior a París, el foco debe estar en cómo abordamos el cambio climático, no en por qué deberíamos hacerlo. Chinadialogue seguirá de cerca los intentos de China de integrar la mitigación en la política económica e industrial, la planificación urbana, la reforma del mercado energético y otros sectores, así como investigará los impactos climáticos de las inversiones de China en el extranjero. Dada la debilidad que probablemente tendrá el acuerdo de París, debemos centrarnos en políticas de menor nivel pero eficaces, independientemente del marco internacional.”

Isabel Hilton, editora de Chinadialogue. Londres, Reino Unido

Think tanks

“Tras París, trabajaremos para garantizar que el acuerdo internacional se aplique plenamente, por ejemplo, asegurando que un proceso de revisión y de aumento de la ambición se lleve a cabo de manera eficaz y que la presentación de informes se haga de forma seria y transparente. También trabajaremos dentro de los países y con ellos para garantizar que se apliquen los planes climáticos nacionales y que aprovechen las oportunidades de intensificar sus acciones de mitigación en un grado aún mayor.”

David Waskow, director de Clima Internacional, World Resources Institute. Washington D. C., Estados Unidos

“El foco tras París debe pasar a la aplicación y a un proceso de revisión de lo que ocurrirá con las promesas. Esperamos que esto atraiga la atención hacia las soluciones y hacia los beneficios de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero para la salud de las personas y su calidad de vida. Si bien evaluaremos los resultados con más detalle, ya estamos trabajando en muchos aspectos diferentes de la política climática de la Unión Europea posterior a 2020, por lo que este seguirá siendo una prioridad clave. Naturalmente, también analizaremos de qué manera los resultados de París podrían influir tanto en la política climática de la UE como en la de Alemania. Participamos en el diseño futuro de los mecanismos de apoyo a las energías renovables, así como en las formas en que la política alemana puede integrarse mejor en un contexto europeo. Consideramos que el éxito de la experiencia política alemana de transición hacia un futuro limpio y descarbonizado tiene una importancia global como «prueba de concepto» para la gran transformación hacia una economía respetuosa con el clima.”

Matthias Duwe, director de Clima, Ecologic Institute. Berlín, Alemania

“Seguiremos ayudando a países y municipios a transformar sus sistemas energéticos, incluidos los de África, América Latina y Asia. ¿Por qué centrarse en los países en desarrollo? Porque es ahí donde las necesidades de desarrollo son más fuertes y la presión para no emprender una senda de desarrollo dependiente de los combustibles fósiles es mayor. En Haití, por ejemplo, el 10 % del producto interior bruto (PIB) se malgasta en combustibles fósiles, mientras que dos tercios de la población aún no tienen acceso fiable a la energía. En al menos cuatro de cada cinco países del mundo ya existe un argumento económico claro para pasar de los combustibles convencionales a las energías renovables y aumentar la eficiencia. También hay desafíos en Norteamérica y Europa, pero los más perjudicados por el actual sistema energético injusto, inasequible e insostenible son las regiones menos desarrolladas.”

La publicación no implica que el Foro Económico Mundial respalde las opiniones expresadas.

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Autora: Claudia Delpero es periodista con experiencia en asuntos públicos en Europa, China y África.

Imagen: Vista general de la torre Eiffel y del perfil del distrito empresarial de La Défense en segundo plano. REUTERS/Jacky Naegelen.

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