El entorno económico de Rusia se ha deteriorado notablemente en los últimos 12 meses, con una caída del precio mundial del petróleo y del tipo de cambio rublo/dólar de más del 50 %, así como un fuerte repunte de los tipos de interés locales, que superan el 15 %.
Al igual que en 2009, esta situación ha provocado un descenso general de la demanda de los consumidores y una fuerte caída cíclica en sectores sensibles a la inversión, como la construcción y la automoción. Además, las sanciones económicas derivadas del conflicto en Ucrania limitan el acceso de las grandes empresas rusas a los mercados financieros internacionales, lo que agrava la recesión.
Pero, al igual que en crisis anteriores en Rusia, algunos sectores siguen creciendo con rapidez y ganando peso en la economía. Un ejemplo son los servicios de internet, donde las sólidas tendencias estructurales siguen impulsando el crecimiento y la crisis podría estar ayudando a las empresas a captar clientes con más rapidez a costa de los competidores tradicionales. Las 10 empresas de servicios de internet o comercio electrónico propiedad de los fondos de Baring Vostok crecieron de media un 35 % en el primer semestre de 2015 con respecto al mismo periodo de 2014, solo ligeramente por debajo de sus tasas de crecimiento de años anteriores, a pesar de la contracción del PIB de Rusia en 2015 del 3,4 %.
Es evidente que las empresas de TI y de servicios de internet crecen con rapidez en todos los países, gracias a la creciente penetración de la banda ancha, los dispositivos móviles y otros dispositivos conectados, y al uso cada vez más activo de los datos en todos los ámbitos de nuestra vida. Sin embargo, hay muy pocos países que no estén dominados por gigantes globales como Google, Amazon y Facebook, y, aun así, los principales actores de internet y comercio electrónico en Rusia son empresas locales. ¿Qué hay detrás de esto?
Muchos extranjeros suponen que el dominio de las empresas rusas de internet se debe a una regulación estricta similar a la de China. Sin embargo, la realidad es otra. Hasta hace poco, internet en Rusia estaba en gran medida sin regular y era incluso más liberal que muchos mercados desarrollados en cuanto a limitaciones a la inversión extranjera, por lo que todos los grandes actores globales de internet llevan ya varios años presentes en el país. Las recientes leyes rusas sobre derechos de autor, el «derecho al olvido» y otras han sido ampliamente criticadas (y en muchos casos con razón), pero los legisladores rusos siguen copiando en gran medida la regulación europea en estos ámbitos.
Las verdaderas razones del dominio de las empresas rusas de internet y de TI son otras. En primer lugar, el mercado interno ruso es lo bastante grande como para ofrecer una masa crítica que permite crear un negocio de éxito basado únicamente en prestar servicios en Rusia. Es el mayor mercado de Europa por número de usuarios de internet y, al menos antes de la devaluación de 2014, tenía el mayor mercado minorista de Europa por tamaño.
El segundo factor es la calidad y la creatividad de los programadores y matemáticos rusos. A pesar de sus numerosas deficiencias, el sistema educativo ruso sigue figurando entre los mejores del mundo en matemáticas, física y programación de software. Las grandes tecnológicas globales reclutan activamente en la actualidad a los jóvenes titulados más brillantes de las principales instituciones rusas, pero la mayor parte de ellos se incorpora a las principales empresas rusas de TI y servicios de internet porque les ofrecen la oportunidad de participar en la creación de grandes negocios y productos que rara vez están disponibles en otros lugares.
Aprovechando estas tendencias, surgieron en los años 2000 varios casos de éxito rusos de creación local, como Yandex, VKontakte, Mail.ru y Ozon.ru, que se convirtieron en los actores dominantes de sus segmentos pese a la competencia abierta e intensa de gigantes globales como Google, Alibaba y Facebook. Ahora vemos una nueva generación de empresas rusas innovadoras que emergen en distintos segmentos de los servicios en línea, sociales y móviles; empresas como Avito, líder en anuncios clasificados generales, de automóviles e inmobiliarios; Gett, agregador de taxis en línea; Profi, un mercado de servicios profesionales que abarca desde clases particulares hasta reformas de viviendas; Carprice, empresa en línea de compra y subasta de automóviles; y muchas otras.
Hacer negocios en Rusia plantea retos bien conocidos: la corrupción, un sistema judicial poco desarrollado, un sistema bancario ineficiente y muchos otros. Sin embargo, nada de esto frena la energía, las ideas audaces y el sentido del humor de los mejores empresarios rusos. De hecho, las crisis recurrentes y la imprevisibilidad del mercado quizá hayan contribuido a la capacidad de resistencia y la creatividad de los emprendedores para resolver problemas aparentemente imposibles.
Nota: Este es el primero de una serie de artículos escritos por el Global Agenda Council on Russia sobre «Transformaciones digitales de Rusia»
¿Lo ha leído?
¿Cómo deberían medir el crecimiento los mercados emergentes?
¿Cuál es el papel de China en los BRICS?
Autores: Michael Calvey y Elena Ivashentseva, socios sénior de Baring Vostok
Imagen: Un empleado trabaja en la sede de Kaspersky Labs, empresa especializada en la producción de software antivirus y de seguridad en internet, en Moscú, el 29 de julio de 2013. REUTERS/Sergei Karpukhin


