Mientras Brasil atraviesa en la actualidad una difícil situación fiscal y económica, me gustaría considerar los avances nacionales en empleo e ingresos desde una perspectiva a largo plazo, lo que resulta valioso al abordar cuestiones de educación y desarrollo humano en un sentido más amplio.
El empleo y los ingresos han crecido en Brasil en los últimos 15 años. ¿Cómo lo logró Brasil? El crecimiento desempeñó un papel en los últimos años, pero las inversiones estratégicas que prepararon a los jóvenes para el empleo y el emprendimiento también desempeñaron un papel significativo, especialmente cuando se asociaron con un mayor énfasis en los más vulnerables. Gran parte de este éxito está vinculado al sistema de educación y formación técnica y profesional (EFTP), que cuenta con un programa federal insignia de educación y formación (PRONATEC) y un brazo formativo (Sistema-S).
Esta historia de crecimiento sostenido del empleo no ha pasado desapercibida a nivel mundial. Brasil fue elegido para acoger el WorldSkills Competition, un concurso bienal que destaca las mejores habilidades profesionales de todo el mundo. Competidores de más de 50 países se reunieron en Sao Paolo el mes pasado para demostrar habilidades técnicas individuales y colectivas en áreas profesionales específicas.
La experiencia de Brasil puede aportar valiosas lecciones para las economías de industrialización reciente. Al margen de la WorldSkills Competition, el Banco Mundial facilitó un evento de intercambio de conocimientos «Sur-Sur» para países africanos, al que asistieron delegados de Mali, Ruanda, Mozambique, Camerún y Nigeria. Los participantes se mostraron especialmente interesados en las fortalezas y los desafíos del sistema de EFTP de Brasil, mientras desarrollan soluciones para atender a un número creciente de jóvenes.
Los países de África Subsahariana buscan ampliar y modernizar sus sistemas de EFTP, porque la demanda de competencias técnicas y profesionales crece con la transformación de las economías africanas. El crecimiento anual del PIB en África Subsahariana pasó de un promedio del 2 % en la década de 1990 a un promedio estable del 5,5 % en la última década.
Los delegados africanos destacaron tres lecciones principales del sistema de EFTP de Brasil:
Gestión del gravamen de formación por parte del sector privado. A diferencia de muchos países africanos, en Brasil el gravamen de formación (un impuesto que el gobierno aplica a las empresas privadas con fines de formación) lo gestiona una organización privada sin ánimo de lucro, SENAI. En la mayoría de los países en desarrollo, el gravamen y la formación que se financia con él están gestionados por el sector público. La gran ventaja de que el sector privado gestione el gravamen y la formación es que existe una mejor alineación de las competencias con las necesidades del sector privado.
Pertinencia de la formación en competencias para el mercado laboral. Con el modelo SENAI, el sector privado asume el papel principal en la gestión del desarrollo de competencias, lo que garantiza una mejor alineación entre la oferta y la demanda de competencias. El SENAI determina los programas de formación que se ofrecen y el número de estudiantes que se admiten, basándose estrictamente en la demanda de la industria. Esta gestión activa hace que el 80 % de los egresados encuentre empleo en los seis meses posteriores a la graduación.
Estrategias activas para garantizar la inclusión. Se considera que la EFTP desempeña un papel fundamental en la inclusión de las personas pobres y marginadas y en la facilitación de la transformación socioeconómica. En Brasil, PRONATEC apoya a niñas y jóvenes de familias pobres para acceder a los programas de EFTP. Esto se basa en el programa de transferencias monetarias condicionadas Bolsa Familia, que alienta a las familias pobres a enviar a sus hijos a la escuela.
Las delegaciones africanas también valoraron el WorldSkills Competition, que atrajo a un número sin precedentes de 250.000 visitantes y contó con competiciones en 50 áreas de competencia, entre ellas construcción, manufactura, artes creativas, tecnologías de la información, transporte, servicios y agricultura. En una sesión sobre políticas de competencias, tuve la oportunidad de presentar la herramienta de encuesta del Banco Mundial, Skills Towards Employment and Productivity (STEP). La herramienta es única en su intento de captar competencias cognitivas, socioemocionales y relevantes para el empleo dentro de una encuesta de hogares. Se ha implementado en ocho países, entre ellos Kenia y Ghana.
¿Qué sigue para el programa de aprendizaje? El intercambio Sur-Sur de conocimientos e información continuará. Las delegaciones de los países, el SENAI y el Banco Mundial analizaron las sinergias que podrían surgir de este viaje en cuanto a las necesidades específicas de cada país en materia de reforma de la EFTP y de desarrollo general de competencias, los futuros intercambios sobre metodologías para anticipar la demanda de competencias y nuevos viajes de estudio centrados especialmente en la experiencia de Brasil en agricultura.
La educación puede ser una fuerza poderosa para acabar con la pobreza extrema en el mundo y lograr un crecimiento inclusivo. Sin embargo, los jóvenes necesitan acceso a una educación de alta calidad y muy pertinente para poder aprovechar las oportunidades económicas que se les presenten. Como vivimos en un mundo cada vez más conectado, el intercambio de conocimientos entre países en desarrollo está lleno de posibilidades apasionantes.
Esta publicación apareció originalmente en The World Bank Education for Global Development Blog.
La publicación no implica el respaldo de las opiniones por parte del Foro Económico Mundial.
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Autora: Claudia Costin, de nacionalidad brasileña, es directora sénior de Educación del Banco Mundial.
Imagen: Trabajadores de pie sobre un andamio frente al estadio Maracanã, en Río de Janeiro. REUTERS/Tont Gentile REUTERS


