¿Qué impulsa el crecimiento económico?

¿Qué impulsa el crecimiento económico?
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En un momento de estancamiento del crecimiento económico de Estados Unidos, la magia parece ser no solo una opción atractiva para impulsar el crecimiento, sino quizá la única viable. En una serie de ensayos recientemente publicados por el Cato Institute, economistas y analistas ofrecieron varias ideas para impulsar el crecimiento que implementarían si tuvieran una varita mágica. Al comentar la amplia cantidad de propuestas de la colección, el columnista de Washington Post Robert Samuelson afirma que los ensayos, en su conjunto, no ofrecen un consenso único entre los economistas sobre qué políticas aplicar para impulsar el crecimiento económico. Y eso es cierto, principalmente porque no existe consenso sobre qué aumenta realmente el crecimiento a largo plazo. Pero lo que los economistas han hecho es descartar ideas que no impulsarán el crecimiento económico, y señalar áreas amplias que podrían impulsarlo.

En primer lugar, debemos tener claro a qué nos referimos cuando hablamos de crecimiento económico. Si solo queremos impulsar el crecimiento económico a corto plazo, hay varias formas de hacerlo. Pero lo que debería preocuparnos es el ritmo del crecimiento a largo plazo. Y aunque los economistas todavía no están del todo seguros de su origen, sí tienen una buena idea de lo que no producirá una tasa de crecimiento más alta.

Remontándonos a los orígenes del modelo de crecimiento de Solow, muchos economistas creyeron en su momento que aumentar el ahorro podía impulsar de forma permanente el ritmo del crecimiento económico, medido como el aumento del producto interno bruto per cápita. Pero, según el marco de Solow, añadir más capital y trabajo solo impulsará el crecimiento de forma temporal, y el ritmo de crecimiento a largo plazo acabará volviendo a donde estaba antes. Lo que debe aumentarse, por tanto, es la productividad.

A diferencia de los supuestos de pleno empleo del modelo de Solow, garantizar que el trabajo y el capital se utilicen a su máximo potencial sigue siendo fundamental, —especialmente en los Estados Unidos actuales, con el envejecimiento de la generación del baby boom y la desaceleración del empleo femenino desde 2000. Por ello, políticas como la propuesta de Heather Boushey, de Equitable Growth, que ayudan a los trabajadores a compaginar el trabajo y las responsabilidades familiares, son importantes para impulsar el crecimiento económico general. Pero, desde luego, no es el final de la historia.

Echar un vistazo a otro modelo de crecimiento famoso puede ayudar a orientar nuestra reflexión sobre lo que podría impulsar la productividad y el crecimiento a largo plazo. Hace veinticinco años, el economista Paul Romer, actualmente en la Universidad de Nueva York, publicó un artículo en el que desarrolló un modelo de crecimiento «endógeno». En el modelo de Solow, los aumentos de productividad se dan por supuestos. En el modelo de Romer, los aumentos y el crecimiento proceden de los individuos de la economía que incrementan el acervo de conocimiento humano.

La innovación de Romer consistió en destacar los conocimientos e ideas que ayudan a la economía e incorporarlos a su modelo de crecimiento como «bienes no rivales.» Un bien es no rival si mi uso del mismo no restringe tu capacidad de utilizarlo. Las ideas son un gran ejemplo de bienes no rivales, ya que tú y yo podemos utilizar al mismo tiempo la idea de, digamos, un bien no rival. Como expuso el economista de la Universidad de Toronto Joshua Gans en una entrada de blog sobre el modelo de Romer: «para entender el crecimiento, seguramente necesitamos entender qué incentivos existen para crear y también para restar al acervo de conocimiento que puede ayudar a los futuros creadores de ideas».

En otras palabras, centrarse en cómo se crean las ideas y, después, en cómo se propagan por la economía son claves para el crecimiento a largo plazo. Impulsar la innovación no puede ni va a ser la única solución para un crecimiento que se debilita. Pero sin duda tendrá un papel.

Así que sí, los economistas y los responsables de políticas no conocen de inmediato las políticas exactas que deben aplicarse para impulsar el crecimiento económico. Pero existe una comprensión de las áreas generales en las que centrarse o no. Queda un trecho por recorrer, pero conocemos el camino general por el que transitar.

Este artículo se publica en colaboración con Washington Center for Equitable Growth. La publicación no implica que el Foro Económico Mundial respalde las opiniones expresadas.

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Autor: Nick Bunker es analista de políticas del Washington Center for Equitable Growth.

Imagen: Siluetas de trabajadores caminan frente a torres de oficinas. REUTERS/Luke MacGregor.

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