«Ni prestes ni pidas prestado», advierte Polonio, personaje de Shakespeare, a su hijo Laertes.
Hoy, sin embargo, muchos gobiernos se sostienen con dinero prestado. Endeudarse permite a los gobiernos cubrir déficits sin tener que subir los impuestos ni recortar el gasto público. Pero demasiada deuda puede perjudicar a las economías, especialmente durante una recesión.
Estados Unidos acaba de superar por primera vez los 20 billones de dólares de deuda, mientras que el Reino Unido debe 1,9 billones de libras (2,5 billones de dólares) y la cifra sigue aumentando.
Sin embargo, Estados Unidos y el Reino Unido no son los países más endeudados. La deuda de Japón alcanzó el 221,8 % del PIB en 2015, según el informe Panorama de las administraciones públicas de la OCDE.

¿Cuánto representa por persona?
Una forma de entender la deuda pública es expresarla per cápita. Por ejemplo, si los japoneses quisieran saldar la deuda nacional, cada uno debería 90.345 dólares.
Entre los países de la OCDE, le siguen Irlanda, Estados Unidos e Italia, con 62.687, 61.539 y 58.693 dólares, respectivamente.
Bélgica, con 58.134 dólares, supera el promedio de la OCDE, de 50.245 dólares.
Austria, Francia y Grecia tienen una deuda per cápita mayor que la del Reino Unido, y sus ciudadanos tendrían que aportar casi 50.000 dólares cada uno (49.975, 49.652 y 47.869 dólares, respectivamente).
Desde 2007, la deuda per cápita de los países de la OCDE ha aumentado a una tasa media anual del 5,9 %. La cantidad adeudada por persona varía mucho de un país a otro, desde los 90.345 dólares de Japón hasta los 3.761 de Estonia.
El aumento de la deuda
El nivel de deuda pública bruta como porcentaje del PIB es un indicador de la capacidad de un país para devolver sus deudas sin contraer más deuda.
Cuando un gobierno pide dinero prestado, debe devolverlo con intereses. Por eso, cuando suben los tipos de interés o la economía se desacelera, los niveles de deuda pueden volverse insostenibles.
En 2015, la deuda pública bruta media de los países de la OCDE alcanzó el 112 % del PIB, frente al 73 % de 2007, antes de la crisis financiera.
Los niveles de deuda aumentaron más en España, Eslovenia, Portugal y Grecia.
Desde la crisis financiera, solo tres países de la OCDE han reducido sus niveles de deuda: Noruega, Suiza e Israel. Los países con la deuda pública más alta durante este período son Japón, con un 221,8 % del PIB en 2015, seguido de Grecia (181,6 %), Italia (157,5 %) y Portugal (149,2 %).
Aunque la relación entre deuda y PIB de Grecia es significativamente menor que la de Japón, las consecuencias han sido mucho más graves en Grecia, sobre todo porque la deuda se debe a acreedores extranjeros y no nacionales.



