Estas son las economías más inclusivas del mundo

A picture illustration of coins from various countries laying on 10 Dollar and 100 kuna banknotes, taken in Zagreb January 18, 2011. REUTERS/Nikola Solic (CROATIA - Tags: BUSINESS)
2018's Inclusive Development Index by the World Economic Forum shows that Norway has the most inclusive economy.Image: REUTERS/Nikola Solic
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Al analizar las cifras, el PIB de Noruega cuenta la historia de una nación rica en petróleo que ha invertido sabiamente de cara al futuro. Pero el éxito de Noruega va mucho más allá de las medidas económicas tradicionales, cada vez más cuestionadas.

En primer lugar, el PIB no abarca todos los aspectos de la economía de un país que pueden conducir al éxito o al fracaso. Por ejemplo, no mide el nivel de vida ni hasta qué punto una economía está «preparada para el futuro» ante perturbaciones imprevistas.

Además, sostiene un nuevo informe del Foro Económico Mundial, la dependencia del PIB alimenta el cortoplacismo y la desigualdad.

El Índice de Desarrollo Inclusivo del Foro Económico Mundial adopta un enfoque mucho más amplio para medir el desempeño económico y el potencial de un país. El Índice de 2018 muestra que Noruega es la economía avanzada más inclusiva del mundo.

Image: WEF

Noruega a la cabeza

Image: REUTERS

El Índice mide tres indicadores del desempeño —conocidos como pilares— del desarrollo económico de un país. Son:

  • Crecimiento y desarrollo

  • Inclusión

  • Equidad intergeneracional

Crecimiento y desarrollo

Esta medida sí tiene en cuenta el PIB, pero también la esperanza de vida.

Inclusión: Entre las medidas de este indicador se incluyen los ingresos de los hogares y las tasas de pobreza.

Equidad intergeneracional: Este indicador analiza factores como la estructura demográfica por edades (el número de trabajadores frente al de personas muy jóvenes y muy mayores), así como la deuda per cápita del país.

De las 103 economías que abarca el estudio, Noruega ocupa el primer puesto. Se sitúa en segundo lugar en equidad intergeneracional y en tercer lugar tanto en crecimiento y desarrollo como en inclusión.

De hecho, los países pequeños de Europa dominan los diez primeros puestos.

Islandia es una economía «destacada» y ocupa el segundo lugar de la lista. Según el informe, el país ha hecho más que la mayoría para que sus procesos de crecimiento sean más inclusivos y sostenibles. Dicho esto, su pilar de inclusión se ha deteriorado en los últimos cinco años. Comparte la misma puntuación que Luxemburgo, que ocupa el tercer puesto.

Dinamarca y Suecia se suman a los demás países del norte de Europa entre los diez primeros, en quinto y sexto lugar, respectivamente.

Australia, en noveno lugar, es la única economía no europea entre las diez primeras.

El Reino Unido ocupa el puesto 21 de un total posible de 29 y se sitúa en la mitad de la tabla en comparación con el G7. Estados Unidos ocupa dos puestos menos, en el puesto 23.

Sin embargo, en general, los resultados son preocupantes.

Aunque el PIB de las economías avanzadas creció un 5.3% de media entre 2012-2016, la inclusión solo aumentó 0.01 y la equidad intergeneracional, apenas un 0.66%.

Economías emergentes

Image: Índice de Desarrollo Inclusivo del Foro Económico Mundial

Las economías emergentes europeas ocupan seis de los diez puestos de la clasificación de economías emergentes. Lituania es la más inclusiva, seguida de Hungría, en segundo lugar. Letonia ocupa el cuarto puesto, Polonia el quinto, Croacia el séptimo y Rumanía el décimo.

Todas obtienen buenos resultados en crecimiento y desarrollo, gracias a los beneficios de pertenecer a la UE, explica el informe. También obtienen buenos resultados en inclusión, con una mejora del nivel de vida y una reducción de la desigualdad de la riqueza.

América Latina también obtiene buenos resultados, con tres países entre los diez primeros: Panamá, en sexto lugar; Uruguay, en octavo; y Chile, en noveno.

Pero, según el informe, la situación de las economías emergentes en su conjunto es preocupante. Las economías de ingreso mediano alto crecieron un 7% entre 2012-2016, pero la inclusión en estos países aumentó apenas un 4.6%. Lo más preocupante es que la equidad intergeneracional cayó un 2.1%.

Una medida más clara del éxito

Según el informe, el Índice de Desarrollo Inclusivo ofrece una medida mucho más clara del éxito de la economía de un país. El crecimiento se fortalece cuando la riqueza total se distribuye de forma más amplia y se genera de manera sostenible, sin cargar a las generaciones futuras con montañas de deuda.

Tanto las economías avanzadas como las emergentes aún tienen mucho camino por recorrer.

«Es preocupante que el Índice de Desarrollo Inclusivo muestre que las economías están dando prioridad a políticas que favorecen el crecimiento a corto plazo por encima de la inclusión y la sostenibilidad, pese a la preocupación por la desigualdad social», advierte el informe.

«No se puede confiar en que un crecimiento del PIB relativamente sólido, por sí solo, genere progreso socioeconómico inclusivo y mejoras generalizadas del nivel de vida.

«Los líderes deben avanzar urgentemente hacia un nuevo modelo de crecimiento y desarrollo inclusivos que tenga en cuenta el nivel de vida, la sostenibilidad ambiental y la protección de las generaciones futuras frente a un mayor endeudamiento», concluye el informe.

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