Suiza es el país más innovador del mundo. Su capacidad de innovación y la calidad de sus instituciones de investigación científica son solo dos de los factores que han permitido a este pequeño país alpino conservar el primer puesto en la última edición del Índice de Competitividad Global.
Las empresas suizas están dispuestas a invertir en investigación y desarrollo (I+D) y colaboran estrechamente con las universidades para crear una economía en la que la innovación ocupa un lugar destacado en la agenda.
El índice evalúa a los países según 12 pilares de competitividad. Los países se clasifican de acuerdo con cada pilar; el duodécimo es la «innovación». Cada pilar se divide también en varios subíndices.
Suiza se ha mantenido a la cabeza de la clasificación general de competitividad global durante seis años consecutivos.

Estados Unidos ocupa el segundo puesto, en consonancia con su segunda posición en el índice general.
Estados Unidos cuenta con un dinámico ecosistema de innovación. Al igual que Suiza, obtiene puntuaciones altas en la mayoría de los subíndices de este pilar, salvo en el número de solicitudes de patentes, donde ocupa el décimo puesto.

El tercer puesto de Israel se debe a fortalezas similares a las de Suiza. Cuenta con una buena capacidad de innovación, instituciones de investigación científica de alta calidad y un sólido gasto y colaboración del sector privado en I+D.

Europa lleva la delantera en el Índice de Innovación. De los otros siete países de la lista, cinco son europeos (Finlandia, Alemania, Países Bajos, Suecia y Dinamarca).
Finlandia obtiene la puntuación más alta en número de científicos e ingenieros, mientras que Alemania encabeza el gasto empresarial en I+D. La calidad de las instituciones neerlandesas de investigación científica es el factor que más impulsa la puntuación de innovación de los Países Bajos.
Suecia, en séptimo lugar, obtiene la segunda puntuación más alta en solicitudes de patentes. También es en este ámbito donde Dinamarca (décima) obtiene su mejor resultado.
Japón (octavo) y Singapur (noveno) completan los 10 primeros puestos. Japón obtiene la puntuación más alta en solicitudes de patentes, mientras que Singapur destaca por la inversión pública en productos de tecnología avanzada.

El desempeño de los países
Japón y la República de Corea parecen haber perdido terreno en los últimos años en materia de innovación.
Por otro lado, algunos de los grandes mercados emergentes están avanzando. China, India e Indonesia, en particular, siguen mejorando.

¿Por qué es importante la innovación?
La innovación sigue siendo un motor fundamental del crecimiento económico.
El vertiginoso ritmo del cambio tecnológico de los últimos años crea oportunidades sin precedentes, así como desafíos.
El informe señala que la naturaleza de la innovación ha cambiado significativamente en la última década. Antes, la innovación se limitaba en gran medida a los laboratorios de empresas o universidades; ahora, la impulsan numerosas fuentes distintas, o lo que el informe denomina la «inteligencia distribuida de una multitud global».
El informe describe las amenazas a la competitividad futura de las economías. Dos de ellas están relacionadas con la innovación. En primer lugar, las vulnerabilidades financieras amenazan la capacidad de los países para seguir financiando la innovación y la adopción tecnológica. En segundo lugar, aunque las economías emergentes están mejorando en innovación, se podría hacer más para distribuir sus beneficios de manera más amplia en la sociedad.

